Las videoconferencias hicieron su debut durante la cuarentena en audiencia de juicio de ayer

Policiales

Ultima audiencia por el "Geriátrico del horror"

“He cosechado enemigos”: declaró una de las encargadas de la casa

06|06|20 09:04 hs.

Una de las encargadas acusadas de “abandono de persona” en perjuicio de seis adultos mayores en una residencia de la avenida Güemes 1336, dijo que toda esta historia es producto de “enemigos” que ha cosechado en su trabajo. 


En el cierre de una accidentada audiencia, donde el funcionamiento de las aplicaciones para desarrollar las videoconferencias con dos testigos, respetando los parámetros que exige el protocolo de la Corte provincial, generó demoras que la prolongaron hasta pasadas las 14, una de las dos imputadas, Carla Barroca, aceptó declarar. 

Antes, lo habían hecho la doctora Isabel Tarchinale, titular de la Secretaría de Prevención y Salud de la Municipalidad de Tres Arroyos al momento del allanamiento que derivó en la causa, y otros cinco testigos de la Defensa: la ex directora de Veterinaria, Higiene y Bromatología, Lucia Gardey, un pariente de una mujer internada, una ex residente en el lugar, y dos trabajadores que cumplían labores de jardinería y curaduría en la casa. 

La hija de Liliana Mabel Sánchez (la otra imputada), habló por más de un hora, lapso en el que respondió todas las preguntas de su abogada defensora, la doctora Elisa Hospitaleche, sosteniendo la teoría de que había sido víctima de una acción supuestamente planeada por una de las testigos, Aldana Zalasar. 

En ese sentido, la mujer de 40 años hizo alusión a cada uno de los cuadros de salud de los ancianos que estaban en la residencia al momento del allanamiento, dando una explicación a las distintas deficiencias denunciadas y, en especial a los males físicos que habrían quedado expuestos en fotografías y testimonios durante las distintas audiencias. 

“De la parte edilicia me hago responsable”, dijo en más de una oportunidad. Al principio de su declaración, había hecho alusión a las intenciones manifestadas en otros testimonios, acerca de alcanzar la licencia de geriátrico. “Jamás me llamaron la atención. Las únicas recomendaciones eran edilicias”, comentó al respecto.

¿Entonces? 
“Si todo estaba tan perfecto como parece sugerirlo en sus respuestas, por qué es que está usted en esta situación?”, preguntó el fiscal Carlos Lemble al inicio de su turno para interrogar a Barroca, haciendo referencia al juicio que está enfrentando.

“Esta chica (por Zalasar) armó todo. Si tenía que limpiar. La casa no tendría que haber estado así (al momento del allanamiento). Decir que no había pañales y había”, explicó de manera aleatoria, apuntando directamente a Zalasar y el contenido de la denuncia radicada por ella y otras declaraciones a sus instancias.


Carla Barroca. Aceptó declarar ayer ante la jueza Verónica Vidal


“(Zalasar) Llamó a la policía los primeros días de enero y empezó a trabajar el 11 ¿Usted me pregunta el motivo? No sé. He cosechado enemigos a través de mi trabajo”, agregó a la respuesta ofrecida al fiscal. 

Para justificar su teoría, recordó el testimonio de un changarín que ayer declaró que no había podido ingresar a cortar el césped y hacer mantenimiento de limpieza exterior de la casa de avenida Güemes, porque Aldana Barroca no lo había dejado ingresar. “Fuí tres veces pero una empleada de ahí no me dejó pasar”, dijo Alberto Adala refiriéndose al momento en que Zalasar estaba encargada de la casa. 

En ese sentido, Barroca relacionó esa circunstancia con el estado en que fue hallado el patio en el registro domiciliario, “ella (por Zalasar) pretendia que todo eso (el césped crecido) permaneciera ahí ¿Por qué no había cosas de limpieza? Todo eso me da para pensar”, señaló haciendo alusión a otra parte del testimonio de Adala, quien había reconocido que, en otro momento, llevó detergente y lavandina para la limpieza de la residencia, elementos que luego se constató que no había en el inmueble. “Limpiábamos todo con lavandina, los colchones con Lisoform y la ropa con el agua lo más caliente posible”, aseguró Barroca. 

Accidentada 
La jornada de ayer también sirvió como primera experiencia en cuarentena para el uso de tecnología que debe aplicarse en juicios para casos en que los testigos están en cuarentena, como estaba Lucía Gardey por haber viajado, o viviendo en otra ciudad, como el testigo Claudio Corries. 

Éste último fue el primero en conectar de manera aceptable para el audio y la imagen del programa elegido por los protocolos de la Corte provincial, y, en su declaración, defendió también el estado de la residencia donde había estado una tía suya que falleció el año pasado. 

A su turno, Lucía Gardey, en su postergado testimonio (estaba previsto que lo haga el jueves) como ex directora del área de control de higiene de la Municipalidad, recordó que había suciedad en el lugar, pero subrayó las observaciones apuntando al problema edilicio. 

La jornada se había abierto con otra funcionaria, la doctora Isabel Tarchinale, a quien el fiscal la presionó para que asuma responsabilidad sobre su descripción del estado de salud de los internos, pero la ex funcionaria de salud argumentó que, en aquel momento, el control del estado sanitario de esas residencias estaba bajo la órbita del Ministerio de Salud provincial. 

Después de esta jornada, la jueza Verónica Vidal dictó un cuarto intermedio hasta el próximo lunes, cuando tengan lugar los alegatos de las partes.