Humberto Salaberry

La Ciudad

Así lo consideró la CGT Regional Tres Arroyos

“El monotributo: una figura legal que se presta para el fraude laboral”

14|06|20 11:22 hs.

La CGT Regional Tres Arroyos dio a conocer un documento que lleva como título “El monotributo: una figura legal que se presta para el fraude laboral”. Afirmó que “desde hace varios años la figura impositiva del monotributo, ha pasado en varios casos a ser una figura de fraude laboral. Pasamos a explicar el motivo; muchos empleadores inescrupulosos hacen facturar los servicios que prestan sus empleados en distintas actividades, (comercios, gastronomía, reparto de mercadería, metalúrgicas, mecánicas, servicios, etc)”.


Sostuvo que “esta figura, no hace más que perjudicar al trabajador -al que llamamos para que denuncie ante el Ministerio de Trabajo provincial- que tiene necesidad de llevar el sustento a su hogar y acepta esta modalidad fraudulenta que agrava su presente y futuro laboral, como por ejemplo, no puede tener vacaciones pagas, no tiene asignaciones familiares, no tiene aguinaldos, no tiene un recibo de sueldo para poder solicitar un crédito ante una entidad bancaria o de venta de determinados bienes de uso, no tiene aseguradora de riesgo del trabajo, no podrá cobrar indemnización por despido por no tener relación de dependencia, y además el día en que se jubile no podrá contar con un haber jubilatorio acorde a con lo que aporto. Entre otras irregularidades”.


Roberto Di Palma


Tras enumerar los mencionados perjuicios, señaló: “Es por eso que llamamos a la responsabilidad social empresaria, como así también a los profesionales contadores, que asesoran a las empresas, a no tener que llegar al uso de esta mal interpretada figura del monotributo, que si se creó para las actividades autónomas como por ejemplo: un plomero, un peluquero, o un oficio determinado que debe facturar sus servicios por determinada actividad profesional”. 

La nota es firmada por Humberto Salaberry, secretario general; Roberto Di Palma, secretario de Capacitación; y Adolfo Olivera, secretario de prensa y derechos humanos.