Sociales

El rincón de Andrés Errea

Un verdadero emporio comercial

05|07|20 00:15 hs.

Apenas comenzada la Primera Guerra Mundial, nuestro país seguía siendo “la tierra prometida” para muchos habitantes de Europa que querían escapar del Viejo Continente, no solo por el conflicto bélico, sino también por las nefastas consecuencias que el mismo acarrearía. 


A todas estas motivaciones debían sumarse los objetivos de aquellos espíritus emprendedores y quizás, una fuerte dosis de aventura para afincarse en un lugar tan lejano de su terruño. No había que descartar un poco de suerte y sobre todo, mucho trabajo. 


El personal del corralón, en 1939


En este distrito prometedor, se instalaron Don Jesús L. Cabañas y Don Angel L. Cabañas y abrieron el 11 de mayo de 1916, en la esquina de Maipú y 25 de Mayo, una pequeña casa comercial dedicada a la venta de materiales para la construcción. 

Así surge El ABC. Este nombre, un tanto singular, encerraba un proyecto que no llegó a cristalizarse; el mismo constituía una especie de alianza que uniría comercialmente a los tres principales países de Latinoamérica, en aquellos tiempos: Argentina, Brasil y Chile. Todo en medio del ya citado conflicto bélico mundial. 


Comenzó como una pequeña casa comercial en 1916, en Maipú y 25 de Mayo. Pero allí sus propietarios construyeron un amplio edificio. Las imágenes corresponden a los años 1919 y 1926


Si bien ese proyecto no prosperó, El ABC amplió el espectro de su mercadería y en esa misma esquina, se construyó ese magnífico edificio de planta baja y tres pisos que cubría 2600 metros cuadrados distribuidos en: salón exposición (planta baja), primer piso (escritorio- toilette y una amplia terraza destinada a jardín). Por separado, en la misma esquina había dos casas bien equipadas con calefacción central y ascensor. En el segundo piso, dos casas para renta iguales a las del primero. El tercer piso remataba en “La Manzard” (revestida de pizarras); allí estaba el lavadero, una amplia terraza y un tanque de 40.000 litros. 

A toda esta edificación se anexaron, posteriormente, depósitos de madera y otras secciones, como pinturería, que extendieron el comercio hasta la esquina de Chacabuco y Maipú, y más allá. 


Fotografías tomadas en 1939 en la sección maderas


Aunque el material fotográfico habla por sí mismo, no dice el movimiento de gente que diariamente llegaba hasta este comercio para hacer acopio de los artículos que necesitaba. El rubro sanitarios y mosaicos presentaba siempre los mejores y más modernos diseños. Las estufas y cocinas a leña, que luego fueron reemplazadas por las de kerosene y gas, ocupaban un amplio sector del salón exposición.



Años más tarde se agregó el bazar, donde era posible apreciar una amplia gama de artículos de cristal, bronce, cobre, porcelana, lámparas y cualquier objeto de decoración que bien podían obsequiarse en ocasión de alguna boda.


El salón exposición en 1927, cuando El ABC tenía solo once años de vida comercial


Todos los rubros eran muy completos, pero la ferretería se llevaba el premio mayor. Las estanterías repletas de cajoncitos que llegaban hasta el cielorraso, eran atendidas por empleados muy diligentes, pero era tal la demanda, que ir allá era morir un poco. Cuando un cliente pedía un artículo que estaba justo en el último estante ¡ah…!, unas escaleras altísimas corrían en una suerte de riel de punta a punta de la estantería. Luego venía el trámite en la caja; las facturas y otros papeles que subían por unas cuerdas al primer piso, mientras abajo se empaquetaba. Eso sí, la clientela se retiraba conforme porque había hallado lo que buscaba. Podría decirse que lo que no se encontraba en El ABC era porque no existía. 



Esta historia no escapó a un lamentable final. El viernes 6 de agosto de 1993, Grandes Almacenes El ABC cerró sus puertas cumpliendo con una resolución judicial, en respuesta a un pedido de quiebra. El abrupto cierre de aquel magnífico emporio dejó sin empleo a más de cincuenta personas, las que tras un largo peregrinaje en la Justicia, vieron truncada su trayectoria laboral (algunos con más de 30 años en ese comercio). Asistieron, luego de postergaciones, al remate de toda la mercadería; esto aconteció el 23 de abril de 2002. Durante 24 años, este histórico edificio permaneció cerrado resistiendo los embates del tiempo, hasta que en el 2017 se abrió una esperanza… 


En sus instalaciones funcionó una agencia Wippet





En los comienzos, gran cantidad de estantes para la mercadería en el mobiliario



La esperanza resurgió con el inmueble que se está construyendo en la emblemática esquina



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