Gisela Príncipe dio una clase de toque de castañuelas en la redacción de La Voz del Pueblo

Sociales

Exitoso taller de digitación del Club Español

Para tocar castañuelas, Gisela Príncipe

12|07|20 10:44 hs.

Durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, una de las actividades que desarrolló el Club Español de Tres Arroyos, fue el dictado de un Taller de Digitación para tocar castañuelas, el cual arrojó un balance más que positivo. 


Refiriéndose al mismo, Gisela Príncipe le contó al diario: “Esto surge a raíz de que mucha gente cada vez que me veía con las castañuelas me decía ‘hay que lindo, a mí me gustaría tocarlas’. Entonces comencé a pensar que a todo el mundo le parece que se puede empezar a tocar las castañuelas en la misma clase de danza, cuando vos no vas a inglés a aprender inglés y a tocar el violín. Si la castañuela es un instrumento, entonces a mí me empezó a dar como mucha vuelta esa idea y con esto de la cuarentena empecé a tomar clases con gente de Buenos Aires y a ver qué daban como clases de digitación. Me sirvió para reforzar mi idea de trabajar aparte de la danza. Esto era algo que ya pensaba antes de la pandemia pero nunca tengo tiempo y la verdad es que nadie imaginaba que se podía dar clases así, para las personas del interior, con todo lo que yo aprendí con un montón de gente de flamenco, de escuela bolera, de estilizado, de cajón flamenco. Esta situación a Gisela le abrió otras posibilidades en cuanto al dictado de clases y encarar el taller de castañuelas. Todo esto lo pensó para el pasado mes de junio, distribuido en cuatro clases que se hicieron en tres días.



“Primero quería que todo el mundo viese lo que es digitación, después cómo llegar al ‘ri’; y por último algunos toques y alguna composición. Fueron esos tres ejes que trabajamos, que es digitación, como llegar a carretillas y los toques de castañuelas; esto fue el comienzo porque todo esto es iniciación, ya que había gente bailarina y otra que no” cuenta. 

Una de las cuestiones más que importante y que Gisela destaca, es que para el toque de castañuelas se trabaja con el cerebro a full por la coordinación del movimiento. Aclarando que en algunos lugares hay coros de toque de castañuelas “donde los integrantes son gente mayor que va para trabajar eso”.

Difusión 
El Club Español comenzó a promocionarlo a través de las redes y esto llevó a que lo hiciese gente de Laprida, de Trenque Lauquen. En la repercusión tiene que ver el interés dado a través del vínculo de la institución con la Federación Regional de Sociedades Españolas pero además, cuenta Gisela, “hubo hasta músicos anotados que no tienen nada que ver con los clubes y sí gente vinculada a ésta”. 

Aquí, entre risas, Gisela explica visualmente y con palabras la forma de llegar al “ri”, el “ri-a” o en el pasodoble al “a-ri-a” solo a través del movimiento de las manos y los dedos porque, como ella cuenta, es mucha la gente que ha empezado “como yo a tocar si haber aprendido como lo hice en esta oportunidad. Tenés que entrenar los dedos flexibilizándolos para que lleguen a donde se debe. El tema es ayudar a la gente para que lo aprenda bien y no como lo hicimos nosotros, a los ponchazos, no tuvimos a nadie que nos diga la forma de corregirlo. Nunca nadie me dijo cómo tenía que poner los dedos para llegar de forma correcta a la concha de la castañuela”. 


Gisela Príncipe dio una clase de toque de castañuelas en la redacción de La Voz del Pueblo (fotos Horacio Arbasetti)



Una de las cosas que cuenta es que el “mito” que tenían era que “había que tocar uno, dos tres, cuatro y lo ibas haciendo cada vez más rápido y así te va a salir el ‘ri’, ese era el mito”. Explicando que esto de aprender se iba dando a través de lograr la flexibilidad manual por entrenamiento. Recalca que lo de prueba y error es algo que en su caso, como en la mayoría de sus contemporáneas, se dio. 

Experiencias
Cuando fue al último encuentro nacional de danzas españolas “una de las cosas que vi dentro de la danza fue aprender el toque de castañuelas y eso fue lo que me abrió la cabeza para ponerlo en práctica en nuestro club” señala Gisela. 

Además de ser algo más que importante para la enseñanza, fundamentalmente de las más chiquitas que van a aprender danzas. Por esto es que se ha adoptado en el Club Español la enseñanza del toque de castañuelas, no dentro de la clase de danza, sino aparte. 

Esta experiencia del taller de castañuelas la va a trasladar a seguir haciéndolo dentro de la Federación que agrupa a la institución local, “armarlo en módulos, grabarlos y subirlos a YouTube para que lo pueda bajar cualquiera que esté interesado”.

Finalmente siente que muchas de las cosas aprendidas en este tiempo le han permitido darse cuenta de que otras nuevas eran posibles, como que le grabasen las pistas propias para cada danza y así hacerlas de manera correcta. 

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La danza hoy 
Luego de las reuniones en Cultura y de haberse dado las condiciones para el correspondiente protocolo por el Covid-19 el Club Español es una de las instituciones que lo ha adoptado. 

Debieron firmar una declaración jurada, la que cada 14 días deben de renovar para seguir habilitados. Gisela cuenta que ahora “volvimos con clases para mayores de catorce años; menores seguimos con clases virtuales. Una de las cosas importantes es que ahora puedo grabar y conectarme desde el club con las más chicas por Zoom porque no era lo mismo hacerlo en mi casa. Una de las cosas más cómicas fue volver a poder hacer uso de los espejos y en que lo que era para la derecha ahora era hacia la izquierda. Si bien ahora no podemos ensayar en la Sala Corán si lo hacemos en la grande de atrás, el SUM del club. Tenemos ese espacio habilitado con los mismos horarios y sólo para diez alumnas por protocolo, tenemos más metros cuadrados pero debemos acatar lo que nos marcaron desde el municipio”.

Aclarando que el flamenco es la única danza que hoy por hoy se puede practicar, por espacio y forma de ensayar.