Román Sarmentero es el padre en la pieza de su autoría que el jueves estará en YouTube

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Román Sarmentero y Gerardo Christensen

Amigos en la vida, padre e hijo en la ficción

12|07|20 13:10 hs.

Gerardo Christensen y Román Sarmentero tienen una más que buena amistad generada a través del teatro. 


El primero como actor y el segundo como autor y director, pero en esta oportunidad Sarmentero le va a sumar su cuota histriónica para subirse al escenario. Lo hará caracterizando al padre de Christensen en la obra de su autoría “Una única herencia” que subirán a las redes el jueves próximo a las 21, por YouTube. 

LA VOZ DEL PUEBLO estuvo en contacto con Gerardo Christensen, en nuestra redacción, y vía telefónica con Sarmentero en Villa Carlos Paz. 

Para Gerardo, en esta cuarentena han sido muchas las gratificaciones recibidas “porque arranqué con las ‘payallamadas’ que es un proyecto mío. Mientras un sábado terminaba de hacerlas y buscaba a parte de mi familia, me llaman desde un teléfono del que no conocía la característica. Pensé que podía tratarse de algún padre de los chicos de las payallamadas pero era una voz conocida que me dice ‘te parecerá extraño que te esté llamando’, seguidamente me preguntó cuántos años tenía y si había leído ‘Una única herencia’”. 


Gerardo Christensen personifica al hijo en “Una única herencia”


Ante la respuesta afirmativa de Gerardo, es cuando Román le propone hacerla juntos. Obviamente que el primer problema era ver cómo pues el libreto era un frente a frente; es allí cuando Sarmentero le comenta que “yo adapté la obra para que los dos personajes, padre e hijo, estén separados. En vez de que el hijo venga de Europa a ver al padre por una circunstancia familiar y este no lo reconoce por tener una especie de Alzheimer ahora lo vamos a hacer a través de la videollamada. Vos estás en Europa y yo en Argentina y así se va a desarrollar la obra”. 

Esta situación a Gerardo no sólo lo impresionó por tratarse de una obra con gran contenido de familia, sino que además el hecho de actuar juntos era más que un halago e inmediatamente “le dije que sí. Para mí es un honor trabajar con él”. Román Sarmentero es escritor, profesor de Filosofía y Pedagogía con más de 100 obras teatrales y un vasto recorrido tanto en cultura, como docente, y en teatro. 

Gerardo Christensen lo conoce desde cuando Sarmentero pasaba de mudanza desde el sur del país, donde residió durante varios años. “Me había contactado a través de una página que tenía él, interesado por una de sus obras”, cuenta Gerardo. “Nunca había tenido respuesta, pero al mes se contacta conmigo diciéndome que pasaba por Tres Arroyos de viaje a Carlos Paz y si me interesaba la obra charlábamos y me la dejaba”.


El momento en que por primera vez estuvieron juntos Sarmentero y Christensen en nuestra ciudad, en 2014


Así fue como ambos tuvieron oportunidad de reunirse, asado mediante, en nuestra ciudad; “me deja un CD con cien obras de él y material de teatro, así arranca nuestro vínculo. Un día escribe ‘Probabilidad’ y me la manda, ‘fijate que te parece’. Yo la leí, me encantó y le dije que la quería hacer al tiempo que él la estaba ensayando con un compañero en Carlos Paz”. 

La historia sigue con que el actor que acompañaba a Román Sarmentero fallece y éste le dice a Gerardo que la estrene -junto a Diego Wilgenhoff-. Lo invita a Tres Arroyos al estreno y desde allí quedó esta amistad desde hace seis años atrás. El reencuentro entre ambos se dio hace unos tres años cuando Gerardo y su familia habían ido a Traslasierra, en Córdoba y pasó a visitarlo por Villa Carlos Paz. 

En tanto Román Sarmentero le contó al diario que “a Gerardo lo conocí de pasada por Tres Arroyos. El había hecho una pieza mía, ‘Probabilidad’, pero nosotros siempre hemos mantenido contactos y es de las pocas personas a las que les paso las obras recién terminadas. Acá lo que pasó es una cosa casi casual, resulta que un director de Panamá -Daniel Pérez Mateos- a quien respeto mucho, un día me llama y me dice ‘mirá estoy enamorado de tu obra ‘Una única herencia’. Yo le propongo que la haga pero con esto de la pandemia me sugiere en video, yo soy medio enemigo de hacer teatro en esta forma. Daniel es muy respetuoso y me hizo una insinuación a ver si no la adaptaba, cuando lo hice me pareció muy buena, entonces pensé en hacerla yo”. 

Aquí es cuando Román pide que se cuente que “para la gente de Tres Arroyos tiene que ser motivo de orgullo que uno piense en una persona de ahí y la forma en que surgió esto”. 

Sarmentero se puso a pensar con quién hacerlo y además “vos tenés el mundo a disposición porque si es por cámara lo podés hacer”, cuenta. Pero cuando empezó a pensarlo y viendo que el personaje que buscaba para acompañarlo debía de ser el de su hijo en la obra “estuve como dos días dando vueltas. En un momento me acuesto y digo por qué no encuentro a la persona, pues yo pensaba que solo me iba a surgir. Entonces digo ‘yo necesito una persona que sea responsable, buen actor y tenga sensibilidad’ y me vino el nombre de Gerardo. Pero lo más curioso de esto es que yo estaba en una parte de mi casa, cuando voy adonde estaba mi señora, que es quien me apunta y me ayuda en esto le digo… encontré a la persona que necesito para la obra. Ella me pregunta ‘quién’, le digo a ver, pensá: necesito alguien que sea responsable, buen actor y que sea sensible y ella me dice ‘Gerardo’. Y a mi me emocionó porque no puede ser que los dos pensemos en la misma persona y porqué no vino a mi cabeza antes. No aguanté, le llamé ese mismo día pensando este se va a enganchar, y fue así”. 


Gerardo Christensen, en la redacción de la La Voz del Pueblo


Así fue que empezaron a trabajarla porque si bien ambos tienen experiencia en obras “pero no hacerlo de esta manera. Y la verdad es que le agarramos rápido el gustito, tal es así que estoy armando una segunda propuesta, no con él. Se trata de una obra con seis mujeres, una oportunidad para trabajar con personas de distintos lados o sea que ya estoy armando el elenco de la próxima propuesta”.

“Una única herencia” Román la estaba ensayando con otro actor de Carlos Paz durante el año pasado, pero con el tema de la pandemia lo pospuso. Además, como “él ahora está con su trabajo yo quería hacerla con alguien que normalmente no podamos actuar juntos. Además a veces hay obras que se prestan y acá hay una situación en la que sólo somos dos y al adaptarla la comunicación la hacemos por videocámara. Me faltaba ver cómo resolver el final pero lo logramos”. 

Sarmentero acota que una de las cosas más complicadas tienen que ver con que cuando hay un conflicto entre dos personas el frente a frente marca las diferencias. Aquí tuvieron que adaptarse porque “cuando se hace a través de cámaras si no te gusta la situación y te están echando los perros… cortás y listo”, cuenta risueño Román. 

“Fue todo un ensayo, pero Gerardo es un tipo increíble, la predisposición que tiene, había un montón de cosas que salían de él solo, cosas que propuso. Fue un disfrutarlo. Imagináte que ahora voy a extrañarlo porque es tan lindo tener esas cosas del desafío para compartir”. 

En el final marca que ambos la están haciendo sin ningún ánimo de lucro, “por nuestra pasión por el teatro y la gente querida. Que lo disfrute gente conocida nuestra y no tanto le da una cuotita extra”.

La obra
“Una única herencia”, la obra escrita por Román Sarmentero se va a estrenar este jueves 16 a las 21 a través de YouTube. La fueron leyendo ambos conectados vía Skype, de esta forma también la ensayaron y la pusieron en escena de una sola vez. El tiempo transcurrido para ponerla a consideración del público y el armado de la misma es por parte de Román Sarmentero, quien como luego nos contara, tiene vasta experiencia en ello. 


Román Sarmentero es el padre en la pieza de su autoría que el jueves se podrá ver a través de YouTube


La obra es una readaptación de la original escrita por Román a la que el tema de la pandemia le pone un condimento extra y también sirve en buena forma para este tipo de puestas en escena ya que ambos protagonistas -padre e hijo- se encuentran separados, uno en Argentina y el otro en Europa. 

El personaje que representa Gerardo Christensen es el de un hijo que se fue del país, que tiene poco sentido de la familia y su vínculo. Sabe que el padre -Román Sarmentero- vive en Argentina pero tiene poco contacto con él. Al punto tal que a los nietos los conoce a través de una videollamada. 

El hijo es un “personaje jodido”, -cuenta Gerardo-, “al que le empiezan a pasar cosas, se empieza a hacer planteos, pases de factura y reproches. El que la vea se va a sentir movilizado en distintas partes de la trama; con un final a lo Sarmentero”. Para el autor de la obra, “es un drama bastante importante y no es cuestión de tirar letra”.