Eficiencia. El procedimiento estuvo a cargo del subcomisario Marcos Navarro (segundo de derecha a iz

Policiales

Exitoso operativo del CPR contra el abigeato

Engañaba a sus patrones para robarles y al dueño de otro campo para faenar

13|07|20 09:00 hs.

Un tresarroyense fue arrestado ayer junto a dos sospechosos nativos de Orense, acusado de haber facilitado la sustracción de al menos un animal del establecimiento rural cuyo cuidado tenía a su cargo, luego de lo cual usaba las instalaciones de otro campo a cuyo dueño le había pedido permiso para acceder a faenar el producto del ilícito, sin que éste conozca la existencia de la maniobra. 


El sospechoso fue identificado como Ramón Gómez, de 30 años, quien fue arrestado junto a otros dos hombres, Luis y Hernán Zapelli, de 40 y 60 años, respectivamente, quienes hoy deberán comparecer ante el fiscal Gabriel Lopazzo acusados de “abigeato agravado”. 

Los tres fueron arrestados en la madrugada de ayer en el establecimiento rural “Santa Teresa”, propiedad de la familia Kulhmann, quienes dieron su anuencia para desbaratar el accionar delictivo que había comenzado previamente en el campo “La Chicha”, propiedad de Mariela Vizzolini, quien según informaron fuentes policiales a LA VOZ DEL PUEBLO, reconoció las marcas de uno de los animales que se estaban faenando al momento de la aprehensión de los tres sospechosos.

Según le explicó el recientemente nombrado titular de la Jefatura Zonal Tres Arroyos del CPR a LA VOZ DEL PUEBLO, el Comisario Inspector Leonardo Mostafá, el operativo exigió una dinámica especial y aceitada, que estuvo a cargo del subcomisario Marcos Navarro, encargado del CPR Tres Arroyos. 

En ese sentido, Mostafá destacó que desde la nueva gestión implementaron una modalidad de trabajo diferente, consistente en la observación de lugares susceptibles de ser vulnerados por la delincuencia rural, “en esa zona de Orense ya había antecedentes sobre robo y faenamiento de animales. 

Entonces, se montó un operativo a los fines de poder controlar a cualquier persona que estuviera haciendo maniobras de este tipo”. 

Así, ayudados por la quietud obligada de la cuarentena obligatoria, en la madrugada de ayer, alrededor de las 3, los efectivos que estaban destinados a esa zona, observaron una serie de movimientos vehiculares, al mismo tiempo en que se toma conocimiento de que podrían estar faenando animales en el campo Santa Teresa, ubicado en cercanías a la localidad de Orense. 

Con ese dato, los efectivos del CPR ingresaron al establecimiento y constataron que había dos vacas y tres personas haciendo el desposte de las mismas. “Enseguida se estableció que los animales habían sido robados de un campo vecino, precisamente de la estancia ‘La Chicha’, propiedad de la familia Vizzolini, y que uno de los integrantes que estaba faenando en el lugar, casualmente era empleado de ese campo. O sea, que podría haber facilitado la sustracción de los animales”, explicó Mostafá, antes de agregar acerca del operativo que, “había sospechas de que en algún establecimiento de la zona se podrían estar faenando animales. Entonces, se montó un operativo para ver si había algún movimiento extraño o algo por el estilo”. 

En un momento, los policías encargados del procedimiento a las órdenes del subcomisario Marcos Navarro, observaron movimientos nocturnos en inmediaciones al campo Santa Teresa, “entonces se pidió la anuencia del propietario del campo, entramos y los agarramos”, dijo el jefe policial.

Abuso de confianza 
De acuerdo a lo explicado por el responsable del máximo organismo de prevención del delito en la zona rural, los sospechosos habrían aprovechado la buena fe de los dueños de “Santa Teresa”, para organizar un sistema que les permitía sustraer el animal y faenarlo con precisión en el establecimiento donde fueron sorprendidos.

“El propietario no tiene nada que ver con estas personas. En su momento le habían pedido permiso para faenar animales porque en ese campo tienen aparejos, elementos y un lugar apto para la faena de animales”, comentó Mostafá, haciendo referencia también a la existencia de unos travesaños, gancheras para colgar los animales y un galpón. 

“El propietario del lugar actúa de buena fe, porque conoce a esta gente, ya que era de la zona y, en alguna otra oportunidad, le habían pedido permiso para faenar algún animal porque en otro lugar no tendrían esa disponibilidad que tenían ahí. Hasta que, cuando llegamos nosotros, determinamos que uno de esos animales era robado, tenía marcas y fue reconocido inmediatamente por la propietaria”, informó. 

“Si uno no ve movimientos raros como los que vieron anoche (por la madrugada del domingo), es muy difícil darse cuenta que se está faenando. No obstante, el personal vio las luces de la camioneta y de esa manera se pudo llegar al campo. Uno siempre hace un análisis de los lugares donde pueden estar faenando o de los campos en calles sin salida, donde si hay movimientos de noche, algo raro está pasando”, 

En ese sentido, Mostafa destacó el casi nulo movimiento que hay durante la cuarentena. Sobre el cierre, al ser consultado sobre el futuro de la investigación, Mostafá no descartó que a los sospechosos pueda vinculárselos con otros hechos cometidos en la zona, “por el momento tenemos a estos tres , pero hay un hilo investigativo que puede ir profundizándose y uniendo a otros hechos que pueden haber ocurrido en la zona”, comentó antes de despedirse con una evaluación positiva de sus primeras semanas de trabajo en la Zonal Tres Arroyos, “estamos trabajando bien, los CPR así lo están haciendo luego de recibir un montón de directivas nuestras”, concluyó.