La Ciudad

La reflexión de Arturo Eduardo Meléndez

El cierre de Los Silos: “Tenía gente de primera línea, me duele, pero esto va para largo”

15|07|20 11:06 hs.


“En diciembre, enero y febrero superamos los mil huéspedes por mes, estábamos trabajando muy bien. De repente, pasamos a cero de facturación”. Arturo Eduardo Meléndez resume en esta frase el cambio abrupto en la realidad de Hotel Los Silos, a cuyos empleados comenzó a indemnizar porque decidió ponerle fin a la actividad. 

 Va a realizar un mantenimiento permanente de las instalaciones ubicadas en San Lorenzo 950. “El hotel está cerrado desde el 20 de marzo y no pensamos abrirlo. Comenzamos a indemnizar gente, el lugar está intacto; va a quedar una persona en mantenimiento para que no se deteriore nada”, afirmó. 

En este sentido, puso de manifiesto que “a lo mejor no abro yo, pero no podemos tirar por la borda todas las instalaciones. En algún momento alguien lo va a abrir, hay que esperar que pase el temporal. Después quizás hasta pueden reponer a la misma gente, de acuerdo a quien se haga cargo. Una mente fresca”. 

Meléndez argumentó que “veo que esto va para largo, el rubro nuestro va a tardar en regresar. Mes a mes se va achicando, mi padre decía que cuando a una lata le sacás y no le ponés se vacía. He vivido algunas experiencias, me costó muy caro no agarrar las cosas a tiempo, es como una prevención”. 

Observó que el lunes próximo se van a cumplir “cuatro meses con cero entrada y bastante salida de dinero. Los recursos que tengo no sé hasta cuándo van a alcanzar, y yo sé lo que pasa cuando no te alcanzan para más. Después no te sacás la soga del cuello”. 

En su análisis, planteó que “en países del hemisferio norte, que están en verano, sigue habiendo contagios de coronavirus. Se me van entre 300.000 y 500.000 pesos de cargas sociales y todo por mes. Ahora ya menos. Agarré justo la doble indemnización, se me fueron quemando los cartuchos”. 

El equipo de trabajo estaba integrado por nueve personas, “cuatro fueron indemnizados, dos saldrían ahora a fin de este mes y están preavisados otros dos de que si sigue la situación igual también van a recibir la indemnización. Quedará una integrante para mantenimiento”.

Gestiones 
El empresario realizó el trámite para acceder al programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP), mediante el cual el Estado cubre parte de los salarios. 

“Lo intenté dos meses, después no lo intenté más –recordó-. Me sale en la página de Anses que no es mi principal actividad, como que no lo necesito. Es cierto que realizo otras actividades, pero me tengo que dedicar a aquello que me reditúa, no puedo seguir perdiendo dinero todos los meses”. 

Cabe recordar que es propietario de Agroindustrias Tres Arroyos, una sociedad anónima que “está bien”. Cuando trasladó la fábrica al Parque Industrial, en el terreno que ocupaba fue haciendo de a poco el hotel; “supervisé todo, se quien colocó cada cosa y cómo se hizo”. 

Destacó el valor del personal. “Tenía gente de primera línea, me duele, pero va para largo –reiteró-. Si después se agrava, es peor. Reciben una buena indemnización, no es que quedan en la calle. De todos modos, me parte el alma”. 

Desde la adolescencia 
Sus inicios laborales se remontan a cuando tenía quince años. “No cuento con estudio porque no me gustaba, no es que me lo negó mi papá. Viví mucho tiempo mal, perdimos un campo. Cuando venís barranca abajo no sabés en qué momento vas a tocar fondo. Es difícil, una vez que llegas al fondo después ves como subís”, reflexionó. 

En este caso, percibió que se encontraba ante “el principio de una situación que se podía complicar mucho. Cuando estás caído se retiran casi todos y no se te va a dar por pedir plata prestada, porque es peor”. 

Va a cumplir 76 años. “No voy a estar embromando a esta altura”, expresó. 

La decisión se tomó de manera familiar; “nos reunimos, opinamos y la mayoría es la que decide”, indicó. Se encuentra acompañado del afecto de su esposa, su suegra, sus tres hijos, cuatro nietos y un quinto nieto por venir. Mencionó además que “estoy escribiendo un libro con todas las experiencias que tuve en mi vida”. 

Finalmente, señaló que Argentina “es un país muy fructífero y Tres Arroyos, un lugar privilegiado. Lástima que no siempre lo aprovechamos, podríamos estar mejor todos”.