El avistaje se produjo en un vuelo nocturno, cuando Sergio Fernández (foto) capacitaba a otro piloto

La Ciudad

El piloto tresarroyense que avistó un ovni en Neuquén

“Lo único que puedo asegurarte es lo que no era”

17|07|20 09:36 hs.

Sergio Fernández es tresarroyense y trabaja desde hace tres años en el Aeropuerto de Neuquén como instructor de vuelo y como piloto. El pasado 30 de junio, en un vuelo de entrenamiento nocturno, avistó un misterioso objeto luminoso sobre el Valle de la Luna, a pocos kilómetros de General Roca, provincia de Río Negro. “Al día de hoy no sabemos lo que era, lo que sí sabemos es que no era un astro, ni un satélite, ni un dron y mucho menos un avión”. 


Sergio nació y se crió en nuestra ciudad. Cursó la Primaria en la Escuela 21 y la Secundaria en el ex Colegio Nacional. A los 23 años se mudó a Mar del Plata, donde realizó toda la carrera de piloto y obtuvo su licencia de instructor de vuelo. Ese título lo llevó a Neuquén, donde trabaja en el aeropuerto como jefe de instructores de vuelo y como piloto en un avión ejecutivo. 

Hace dos semanas su nombre se replicó en medios de todo el país, pero sobre todo patagónicos, por el avistaje de un extraño objeto que durante 45 minutos permaneció estático en el cielo, a unos 8000 pies (2100 metros de altura aproximadamente). En un testimonio brindado a La Voz del Pueblo, el experimentado piloto dio detalles de aquella jornada.

“Una luz estática” 
“Despegamos el 30 de junio a las 18.45 horas para un vuelo de entrenamiento nocturno con otro piloto, al que estaba capacitando. A las 19, en el sur de Neuquén, divisamos una luz estática que nos llamó la atención”, cuenta, y agrega que en un primer momento pensaron que se trataba de un avión que arribaba a Neuquén. 



“Generalmente si hay un avión que está por aterrizar, la Torre de Control nos notifica para que nosotros tengamos el conocimiento de ese tránsito. Como no hubo comunicación previa nos comunicamos nosotros para informarles que teníamos a la vista lo que sería un tránsito, o lo que parecería el faro de aterrizaje de un avión. Por la luminosidad de ese faro calculábamos que era un avión de gran porte. La Torre nos notifica que no tenía nada reportado que arribe a Neuquén”, detalló. 

Sergio señala que la continuaron viendo por el lapso de unos 45 minutos, y que la fuente de esa luminosidad era ligeramente más potente que la de un avión comercial. 

Desapareció 
“Al día de hoy no sabemos lo que era, lo que sí sabemos es lo que no era. Nosotros descartamos que pudiera ser algún astro o satélite porque el cielo estaba nublado. Un dron tampoco podía ser porque no ascienden a esa altura. Estábamos volando a 5000 pies (1500 metros de altura) y el objeto lo veíamos a 8000 pies, que serían aproximadamente 2100 metros de altura. Además por la luminosidad descartamos que haya sido un dron. Un avión comercial tampoco porque esos vuelos están restringidos por la pandemia” afirma Sergio, y aporta el dato llamativo de que la luminosidad se vio durante 45 minutos de forma clara, hasta que súbitamente desapareció. 

Zona de avistajes 
Sobre la ubicación del objeto volador no identificado, afirma que lo detectaron en cercanías del Valle de la Luna, una zona conocida por la gran cantidad de testimonios sobre avistajes de ovnis. “En los vuelos nocturnos tenés una buena visibilidad de las ciudades, y esta luz la veíamos a unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de General Roca. Siempre a la misma altura y con el mismo brillo. Durante junio estuve volando seguido en ese horario nocturno, muchas veces con cielo despejado, y no vi nada similar, por lo que quedaría descartado que se trate de un astro”. 



En la jornada siguiente, los medios de comunicación de esa zona se hicieron eco de lo que vieron los pilotos, pero también hubo registros desde tierra. Es que ese mismo día, un hombre denunció en un puesto caminero rionegrino que había visto una luz muy brillante por la zona del Valle de la Luna, pero los uniformados no le dieron mayor importancia.

Consultado sobre si había experimentado alguna experiencia similar previa en su trabajo, Sergio señala que “durante los años que llevo volando he tenido alguna experiencia de luces extrañas en el cielo, pero han sido muy fugaces y solo unos segundos. Por eso nos llamó tanto la atención este caso, por el tiempo que la luz estuvo estática y con una misma intensidad”.