La Ciudad

IOMA le entregó una silla de ruedas ultraliviana

Miguel Kyanka: "Mi cuerpo no da para más"

02|08|20 21:11 hs.

Hace una semana, el lunes pasado, IOMA hizo entrega de la silla de ruedas ultraliviana a Miguel Kyanka. A fines de 2015, una afección en su salud lo llevó a estar varios meses en cama y actualmente sus posibilidades de movimiento son muy limitadas. Le diagnosticaron “necrosis avascular en ambas caderas y vértebras apretadas”. Siente mucho dolor, así como sufrió “la pérdida de movilidad y sensibilidad, de piernas y brazo derecho". 


"Gracias a la gente", dice Miguel cuando hace referencia a la silla de ruedas que recibió de la obra social. Había iniciado las gestiones en noviembre del año pasado. "Gracias a que se empezó a difundir y la gente comenzó a llamar -reiteró-. Si no hubiera pasado como con las operaciones, que las denegaron en 2016 y quedó todo así". 

Tenía una silla de ruedas pero era muy pesada y luego, hasta tanto se produjera la entrega de la unidad ultraliviana, la Escuela Técnica le facilitó una silla eléctrica. Le agradeció al establecimiento escolar y puntualizó que "debe ser algo liviano para poder manipularlo, abrirlo y cerrarlo, porque no tengo mucha fuerza". 

Recordó que "en 2015 quedé de un día para otro en cama sin mover piernas ni brazos, no sabían que tenía, estuve así seis o siete meses", hasta que pudieron detectar su afección y definir el diagnóstico. "De la cintura para abajo no siento mucho, la pierna izquierda no responde, se me va, es como que se desvanece. El miércoles tuve una caída, se me lesionó un tobillo", indicó. Por esta razón, siempre tiene que usar muletas. 

Sobre los medicamentos, comentó que inició las tramitaciones ante la obra social "en 2017 o 2018. Todo lo que es compuesto IOMA no te cubre. Cuando no los puedo comprar, los que me dan no hacen suficiente efecto; el dolor es muchísimo, te ataca y no sabés como calmarlo". 

Le cuesta dormir, porque "no encontrás la manera de acomodarte. El dolor en los huesos es terrible". 

Consideró que no haberse operado en 2016 fue "el error más grande, ahora lo estoy pagando con creces. El médico en Bahía Blanca me dijo que tenía que operarme la columna o una de las caderas; IOMA denegó el traslado que se pidió a lugares de alta complejidad y afrontarlo era muy costoso". Y agregó que "yo venía de permanecer varios meses en cama, sin hacer nada, todo un trastorno". 

Nuevo oficio
Miguel tiene 45 años. Su familia está integrada por su mujer Lorena y dos hijos: Tobías, de quince años, y Simón, de diez. "Me acompañan permanentemente", valoró.

Poseía un taller de chapa, pintura y electrónica, pero se vio obligado a buscar una nueva ocupación. Su único ingreso fijo es una pensión graciable de aproximadamente 860 pesos, que lógicamente no le alcanza para nada. 

Este año comenzó a realizar trabajos en hierro, en la silla de ruedas, "con la idea de ganar algo de plata. Estos cuatro años y pico vengo todo para atrás, hace falta mucha plata por mes para cubrir gastos relacionados con la enfermedad". 

Subrayó además que "no tengo las condiciones, un colchón adecuado, una cama adecuada, muchas cosas con las que no cuento. La medicación correspondiente nunca llego a comprar todo". 

Ha podido terminar varios elementos, que se pueden observar en Facebook Diseños en Hierro Tres Arroyos. "La idea es vender lo que voy haciendo", puntualizó. 

Los interesados se pueden contactar al teléfono (2983) 464010. De todos modos, solicitó que de ser posible se acerquen a su casa ubicada en Derqui 1556: "que pasen por acá, así lo ven. Es la mejor manera". 

El único camino 
Puso de manifiesto que "me tengo que operar, primero la columna y después una de las dos caderas, tiene que ser una operación detrás de otra". Dejó en claro que es la única posibilidad de mejorar su calidad de vida. 


Tras una caída que sufrió la semana pasada, el pie izquierdo de Miguel Kyanka está hinchado y lastimado


La caída que sufrió la semana pasada profundizó el malestar. "Ahora prácticamente no puedo apoyar el pie izquierdo, antes por lo menos apoyaba un poquito. Cuando quiero hacer fuerza con la muleta me muero por el dolor de columna, casi no me puedo mover, se me complicó muchísimo", sostuvo. Preparó la documentación para "hacer todos los pedidos en IOMA de nuevo, si no lo aceptan empezamos algo legal. Mi cuerpo no da para más, ya no puedo hacer casi nada". 

Las urgencias y el dolor que perdura lo llevaron a hacer público lo que está padeciendo. "Uno se siente mal por lo que le pasa. Está acostumbrado a solucionar las cosas, tuve que pedir ayuda. Es mucho lo que tengo para perder. Gracias a la difusión se logró la silla, ahora queda una pelea grande porque es todo más complicado", observó.

En este sentido, contó que "mi casa la tengo en venta hace un tiempo, lo tuve que hacer porque ya no se puede más. Mi señora trabaja, pero estamos re atrasados en un montón de cosas del año pasado, no sabés como hacer, solamente contando los medicamentos tenés más de un sueldo de cualquier persona. Es algo que no podés afrontar". 

Una entrada 
En la entrevista con este diario, dijo que "charlé con el intendente Sánchez para ver si me daba algo de trabajo, ingresar en el municipio como personal con discapacidad. En su momento me había dado la parte de Patrulla Rural para ver las luces Led, cosas de chapa y eso, pero no fue algo continuo. Por eso el pedido que le hice hace algunos meses a él y a Hugo Fernández. Necesito tener una entrada y una mutual con coseguro, para cuando me opere, si no no tengo ingresos". 

Al describir la continuidad de las gestiones, dio a conocer que "volví a hablar con Sánchez. Le pedí a concejales que se juntaran entre todos, firmaran algo, el intendente me comentaba que él solo no podía, si apoyaban mi solicitud los concejales y firmaban para mi incorporación como empleado, tengo entendido que no hay mucho personal con discapacidad". 

Por similar motivo, se contactó con Diego Pavón, un referente del tema; "hablé hace algunos días, creo que le hizo un pedido a la Municipalidad, no hay ninguna novedad todavía". 

También expresó que mantuvo una comunicación telefónica con la diputada Laura Aprile y que recibió una visita del diputado Pablo Garate. 

"Cuando llega este punto necesitás ayuda en el momento", reflexionó. Finalmente, diferenció que quien le ha dado respuestas es Julio "Pity" Federico; "el otro día cuando me pasó que se me fue la pierna, me doblé el tobillo, necesitaba que me fueran a comprar la bota ortopédica. Fue un amigo, pero lo llamé a Pity y enseguida estuvo, me ayudó a pagarla y todo. El está", concluyó.