Sociales

El rincón de Andrés Errea

La Catalana: una trayectoria centenaria

16|08|20 00:51 hs.

Esta historia se inicia en un remoto pueblo de España, concretamente en Campos del Puerto (Mallorca), lugar de procedencia de Don Andrés Más y de Don Bartolomé Roig, desde donde llegaron a la Argentina, en 1906. 


Como casi todos los inmigrantes de origen europeo, hicieron un sondeo de posibilidades por distintas ciudades como Bahía Blanca y Buenos Aires, en este caso, hasta establecerse en nuestra querida ciudad. 



Así llegamos a la apertura de la Fonda La Catalana, la que según Raúl Sáenz López, tenía por aquel entonces “algo de mesón castellano y mucho de boliche criollo”. Allí recalaban, según el mismo escritor, desde “el paisanito asustadizo… hasta el burgués copetudo con ínfulas de aristócrata”; todos se reunían en un ambiente amigable y se aseguraban una buena comida. 



Aquello que comenzó como un comedor de la periferia urbana, con el paso de los años, quedó integrado a las calles céntricas de la ciudad y fue anexando rubros que obligaron a sus propietarios a mejorar y ampliar sus instalaciones. La tradicional esquina de Chacabuco y Maipú, fue remozada dándole un aspecto más acorde con la de un hotel que con el de una simple fonda. Con sólo observar las fotografías correspondientes a los años 1941 y 1944, se puede apreciar cómo la estructura avanzó sobre la calle Chacabuco con la demolición de una vieja casona y se agregó un revestimiento al frente de la planta baja.



La imagen de 1967, ya nos muestra el arbolado urbano y todos los autos clásicos de la década del ’60: las estancieras, la rural Rambler (estacionadas según un sentido de circulación opuesto al actual) y además se nota un cambio en la cartelería del hotel. 



Como todos los hospedajes de aquellas épocas, también tuvo La Catalana, algunos visitantes ilustres, entre los que destacamos, en particular, al quíntuple campeón del mundo, Juan Manuel Fangio. El obsequió a uno de los niños de la familia, una réplica de su auto de carrera cuya “trompa” se observa en una de las fotografías. 


Una reunión familiar de 1952 en el patio interno del Hotel París, que perteneció a la firma hasta principios de la década del ’60; un niño tiene allí un auto, que fue obsequiado por Fangio


Este establecimiento siguió funcionando al compás de los tiempos, llegando a cumplir el centenario de su fundación en el año 2014. A lo largo de su extensa trayectoria, siempre fue adaptándose a las necesidades de cada época y cumpliendo con las premisas de los inmigrantes de antaño: soñar, trabajar y progresar.






Juan Manuel Fangio visitó La Catalana en 1946.











La celebración del centenario en 2014