Oscar “Mingo” Aguirre

Deportes

El tenis, el tango y el teatro, de luto

Falleció ayer Oscar “Mingo” Aguirre

30|08|20 13:21 hs.

Seguro que a pesar de la pandemia los amantes de estas tres cosas de la ciudad están de luto. No es para menos, pues ayer -a los 74 años- de edad falleció Oscar Domingo Aguirre, simplemente Mingo para todos. 


Deportista de raza, fue desde los comienzos jugador de básquet, primeramente en Independiente (junto a Tití Comán) para después pasar a Club de Pelota y luego dedicarse de lleno al tenis. 

También el tango lo tuvo entre sus cultores, al punto tal que en muchas de las fotos se lo puede ver con un tradicional “funyi” negro. 

Pero el teatro fue algo de las pasiones ocultas que volvió a cultivar nuevamente cuando participó como actor en varias obras obteniendo premios. 


Mingo Aguirre en sus inicios como entrenador en Costa Sud a fines de los 60, junto a un joven Ricardo Iturralde


Dos de sus compañeros en los courts (Sergio Caro y Kique Batalla) reflejaron en sendos textos el recuerdo de su vida y que transcribimos a continuación:

Nos dejó un emblema del tenis de la ciudad 
Querido “Mingo”, cómo no estar triste si te fuiste sin despedirte tan abruptamente. Te vamos a extrañar, y la nostalgia nos llevará con el pensamiento a aquellos años a fines de los 60’ cuando comenzamos a tomar clases de tenis con vos en el Club Costa Sud, junto a mi hermano Ruben, Ricardo Iturralde, Bocha Iriarte, Julio González entre otros. Era la época de las raquetas de madera. Luego vendrían los viajes, a jugar a distintas ciudades de la provincia, recordando especialmente el campeonato del año 1970 al Club Remo de Azul. 

Jamás me olvidaré de los partidos memorables que jugaste en los 70’ con el Loco Pepe Seoane en la cancha 1 del Club Costa Sud, de los momentos compartidos con jugadores de aquella época como Quike Batalla, Oscar Suárez, Raúl Vago y tanto otros. 

Al principio alternaste las clases con el trabajo en La Perseverancia Seguros, hasta dedicarte full time a la enseñanza del tenis. Siempre pusiste un énfasis y tenacidad especial en las clases y varias generaciones de jugadores, entre los que figuran tus queridos hijos Benjamín y Lautaro, te agradecen tu entusiasmo y el amor por el deporte blanco que esparciste en todas la canchas donde impusiste tu escuela de tenis. 

Para algunos de los chicos de aquel entonces (Ramón Ponce, Antonio Evangelista, Paulo Gargaglione y Renato Berrino) fuiste un referente dentro y fuera de la cancha. 

Se te recuerda en todos los clubes de Tres Arroyos, por donde pasaste, Costa Sud, Lawn Tennis, Huracán, Cazadores y Quilmes, siempre con mucho trabajo lograste tener seguidores y alumnos donde quiera que enseñaste. No se me olvida tu paso por el club de Monte Grande donde estuviste por un largo tiempo en la década del ochenta. 

Si a lo largo de la historia del tenis de Tres Arroyos existió un referente emblemático durante casi 50 años, ese fuiste vos, que dejaste una huella imborrable que nunca nos olvidaremos y perdurará por siempre. Habiendo tenido siempre el apoyo incondicional de tu querida esposa Teresa. Hasta hace muy poco tiempo seguías presente en la cancha con la actitud y firmeza de siempre, participando de los torneos de veteranos. Gracias por todo lo que brindaste por el tenis local, te mando un abrazo y hasta siempre. (Sergio Caro). 

Va a seguir enseñando y jugando en otras canchas 
Hoy le digo adiós a un amigo, a un compañero. Nos unió el haber trabajado en una misma empresa. Integramos un gran grupo de amigos y compartimos la pasión por la música, el tenis y el básquet. En el juego, compañeros y rivales. La cancha y raqueta, nuestros aliados. Hicimos encuentros épicos ya de veteranos. 

Te voy a extrañar. ¡Hasta el próximo partido! (Kique Batalla). 

El teatro, su otra pasión 
El teatro, como el tango, fueron otras de sus grandes pasiones al punto tal que siempre estuvo despuntando el vicio. Junto a Evelina Soulé o Beto Pereyra como directores de obras tuvo en las tablas su debut. Mingo era así, apasionado, divertido y para los que lo conocíamos un tipo al que siempre le iba a brotar alguna sonrisa. 

En el teatro participó junto a Ana Rubio en la obra “Jardín prohibido” una adaptación de la comedia "Fugitivos de la ausencia", del dramaturgo Jorge Díaz. En este caso con la dirección de Evelina Soulé. 

Con esta obra ganaron en diciembre de 2018 el Primer Premio del concurso "Nuestros derechos en escena", organizado por la Subsecretaría de Promoción de Derechos Humanos, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. 

“Una cosa que los conocidos míos no saben es que fui actor de teatro a los 20 y me gustó, pero como había que laburar de algo tuve que manotear la raqueta y seguir adelante. Ya de grande que entramos en otra categoría (dice sonriendo) para todo lo volví a pensar. Ahora que me jubilé y no sigo como profesor sino que lo hago como jugador y vuelta a vuelta me venía eso de ‘qué lindo sería’. Pero no veía la parte adulta en cuanto a enseñanza desarrollada y con Ana (Rubio) junto a Evelina Soulé de a poco nos fuimos metiendo y de mi parte tanto yo como mi familia están nerviosos por esto del debut” le contaba Mingo a La Voz del Pueblo en agosto de 2018. 

En tanto en 2019, más precisamente el 17 de julio, participó junto a Olga Dubini y Beto Pereyra en la obra “La fábula del pan” de Oscar Viale. Con ella lo hicieron en la etapa regional de abuelos Bonaerenses en la ciudad de San Cayetano. 

Sus restos fueron inhumados hoy a las 11 en el cementerio local.