Maximiliano Ibarlucía

La Ciudad

Personal del Bingo pide volver a trabajar

“La situación se volvió insostenible”

17|09|20 08:44 hs.

Personal del Bingo Tres Arroyos realizó ayer por la mañana un reclamo en el acceso a la empresa, para plantear la necesidad de trabajar. “Queremos que todos estén en conocimiento de la realidad que estamos viviendo, no podemos percibir nuestro salario completo porque la sala está cerrada desde hace seis meses”, dijo Maximiliano Ibarlucía, quien habló en representación del grupo, al ser consultado por La Voz del Pueblo. 


En este sentido, indicó que ayer fueron recibidos en el municipio y pidieron que “cuando volvamos a fase 5 y estén las posibilidad de abrir lo podamos hacer, porque ya es insostenible. Hace seis meses que la empresa está cerrada y no percibe ninguna entrada”.

Explicó que las autoridades municipales “quedaron en elevar a la Provincia el protocolo que presentamos nuevamente. El decreto del gobernador Kicillof que estableció el cierre de bingos y casinos; vence hoy (por ayer), esperamos saber si va a extender la medida o no”. 

Se aguardará la respuesta de la Provincia, en caso de ser positiva “el doctor Gabriel Guerra y el intendente Carlos Sánchez harán un análisis y se firmaría el protocolo para empezar a trabajar. Si nos dicen que no seguiremos insistiendo hasta tener una respuesta favorable. Lotería nos da el permiso y la Cámara de Bingos también, hasta ahora la Gobernación no”. 


Integrantes del equipo laboral del bingo realizaron una manifestación


Maximiliano Ibarlucía se desempeña en el bingo desde hace 14 años y actualmente es “encargado de marketing, de los shows y eventos”. 

Puntualizó que hay 43 empleados afectados por el cese de las actividades. A ellos hay que sumar “las personas tercerizadas y aquellos que trabajan con el bingo como remiseros o policías, por ejemplo”. 

Los trabajadores perciben parte del salario a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Recordó que “en principio la empresa depositaba un monto adicional para llegar al 75 por ciento del total”. Sin embargo, en los últimos dos meses, “al no entrar dinero, no puede pagarnos ese porcentaje”. 

Más allá de las limitaciones económicas, valoró que “la empresa hace un esfuerzo y el municipio no tiene inconvenientes, pero la gobernación no nos ha permitido trabajar”.

El protocolo 
Realizó una aclaración que es importante. “La gente cree que abriendo el bingo, va a funcionar como lo hacía antes. No es así, el protocolo establece que se cubra la mitad de la capacidad de la sala como máximo. No van a estar prendidas todas las máquinas, sino una por medio por el distanciamiento”, explicó. 

También señaló que “toda la gente que estaba abocada a confitería, bingo de cartón y los shows que teníamos los fines de semana - propuestas que no se prevén incorporar-, va a estar destinada a atención al cliente. Quien concurra jugará en una máquina, con personal que hará la desinfección, le tomará la temperatura y le dará alcohol en gente”.

Y agregó que “no se va a poder deambular por la sala de juegos, hay que entrar, sentarse en una máquina. Para ir a otra, habrá que hacerlo en compañía de un asistente o personal de limpieza”. 

Muchas dificultades 
Entre quienes trabajan en Bingo Tres Arroyos, “hay madres que están solas, alquilan. En mi caso particular también alquilo, estoy buscando hacer algún trabajo extra para poder subsistir, tuve que vender mi vehículo. Mi mujer antes de la pandemia se quedó sin empleo”. 



Comentó que “la mayoría de mis compañeros no pueden cubrir sus gastos. El alquiler, la luz, el gas, todo se continúa cobrando y me parece bien que así sea, pero nosotros no tenemos para seguir cumpliendo con las obligaciones”. 

Dejó en claro que “entendemos la realidad que estamos viviendo y nos solidarizamos con las personas que están infectadas, tienen algún familiar internado o creen que nosotros estamos reclamando una locura. Somos conscientes del riesgo que se corre, pero también somos conscientes de que vamos a tener que empezar a convivir con el virus y a trabajar”.

Finalmente, expresó que “esto ya se ha vuelto insostenible. Se hace todo muy difícil”.