Gustavo Abad. En la puerta del taller donde puso en fuga a un ladrón, al lado, también robaron (EM)

Policiales

Harto de la inseguridad

“Me agarró medio dormido, sino le vuelo la cabeza”

22|09|20 12:27 hs.

 Un tornero sorprendió a un ladrón en el patio de su casa y asegura que no logró cargar bien una escopeta para dispararle con el objetivo de evitar un robo que finalmente no fue consumado. 

“Lo enganché en el patio y se fue por los corralones. Da gracias que tengo una recortada 16, pero con la calentura que tenía, y medio dormido, le puse el cartucho mal y no me cerró. Sino le vuelo la cabeza. Porque a esta gente hay que volarle la cabeza”, le dijo a LA VOZ DEL PUEBLO Gustavo Abad, una de las recientes víctimas de distintos robos perpetrados en la cuadra de la calle Larrea al 300. 


Indignado. Gustavo Abad


El tornero tresarroyense hace un mes sufrió la sustracción de cinco motores eléctricos y un cable trifásico de 40 metros, “algunos (motores) eran nuestros y otros de algunos clientes, Pero tenemos que hacernos cargo nosotros mientras esperamos que el seguro nos dé una respuesta”, dijo acerca del destino del faltante, a los que, de manera reciente, se sumaron una garrafa y una caja de herramientas de su casa de la calle Larrea 345, antes del incidente que lo obligó a buscar un arma para repeler el delito.


Una de las casas en las que fueron perpetrados hechos delictivos en los últimos días


Pegado a su casa, vive la familia Brunand, a quienes en la madrugada del lunes les robaron un portón de cedro y una caja de herramientas. Al respecto, el mecánico aseguró que en el barrio saben perfectamente quién es, “era una persona joven que tenemos identificada. Ya sabemos quiénes son. Es un grupo de gente de todas las edades, arriba de 20 y de 40 también. Dejan cosas en la casa de un menor, para estar cubiertos”, agregó refiriéndose al resultado de una serie de allanamientos realizados en las últimas horas por la DDI en el domicilio de un menor, en el barrio Olimpo, donde secuestraron elementos que, en las próximas horas, serán sometidos a reconocimiento por parte de los damnificados. 

“Llevo en este barrio más de 50 años. Nunca nos faltó nada. Cuando vino gente nueva empezó a haber quilombo, hará tres meses atrás”, comentó sobre el origen de una convivencia complicada, a la que relacionó con un hecho trágico ocurrido hace años atrás en nuestra ciudad, “es una desgracia pero tenemos que convivir así. Acá va a pasar lo que le pasó al Tero Yané, que se tuvo que ir de Tres Arroyos, pero yo no me voy a ir. Acá son todos vivos, te tiran tiros en la casa, pero no pasa nada, yo los voy a esperar y les voy a sacudir a la cabeza”

Ya en el cierre, y mientras se disponía a continuar trabajando con sus hijos en el taller que tiene en los fondos de su casa, desde donde puso en fuga al último delincuente que intentó robarle, anticipó con bronca: “estoy re caliente. Porque encima son cosas que después venden por 2 con 50. Los estoy esperando que vengan. Anoche casi no dormí”.