Tras el confuso hecho ocurrido esta mañana en la playa, los involucrados se dirigieron al destacamen

Policiales

Apuntó contra los inspectores por el "patoterismo"

El testimonio del infraccionado: "yo no golpeé a nadie"

12|10|20 14:33 hs.

Tras el hecho dado a conocer esta mañana por La Voz del Pueblo, en relación a la supuesta agresión hacia los inspectores de un hombre que estaba siendo infraccionado en una playa céntrica de Claromecó, dialogamos con el apuntado como el agresor y un testigo del hecho, quienes desmintieron la versión oficial y aseguraron que no existió agresión física. 


Jorge R., quien tras el hecho se dirigió a la Delegación Policial de Claromecó a ponerse a disposición del comisario, afirmó que “no hubo agresión física” y dio su versión del hecho. “Yo estaba parado mirando la entrada de las lanchas con la camioneta de mi señora, tomando mate. Llegaron tres inspectores y se ponen a infraccionarme, había otras 50 o 100 camionetas y lanchas. Le dije que no me haga la infracción, que me voy. Me dijo que los iba a infraccionar a todos. Le insistí en irme y me dijeron que no”. 

Jorge continuó su relato diciendo que “cuando vi que me hacían la infracción me fui, hice doscientos metros y me volví pensado ´por qué me van a hacer la infracción´ y le saqué el talonario, le saqué las boletas y las tiré en la playa. Reaccioné mal, me equivoqué. Uno viene a despejarse a Claromecó, pero esta gente te saca de las casillas”. 

Tras tirar las multas, Jorge afirma que se subió a su camioneta y se fue, pero que inmediatamente notó que los inspectores lo seguían en una camioneta. “Me salieron persiguiendo. Pensé ´que hago´, y me fui derecho a la comisaría, le expliqué al comisario lo que había pasado, me tomó la declaración a mí y a ellos. Ellos dicen que les pegué y yo no toqué a nadie. Tengo testigos. Yo me equivoqué, pero no le pegué a nadie”. 

En ese sentido, dialogamos con uno de los testigos que se acercó a la dependencia policial a sostener lo relatado por Jorge, y agregó que la situación se generó “por el patoterismo de los inspectores. Uno les habla y miran para otro lado. Es el único lugar que hay para que bajen las lanchas, el único canal, a dónde quieren que vayamos”. 

En ese sentido, agregó que no es clara la ordenanza, dado que permiten la pesca artesanal pero no la bajada de vehículos en los lugares en los que es posible bajar las embarcaciones al mar, que tienen que ser sectores acanalados con cierta profundidad.  

Por último, y como reflexión, Jorge reconoció que cometió un error al quitar de las manos del inspector el talonario de multas, pero repitió su versión de que no existió agresión física y su malestar con el trato recibido.