Orgullo nacional: se logró en Barrow el primer triticale resistente del mundo
Los investigadores Francisco Di Pane (INTA) y Marcos Yanniccari (Conicet), pertenecientes a la Chacra Experimental Integrada Barrow, desarrollaron la primera variedad mundial de triticale con resistencia a la familia de herbicidas imidazolinonas, muy utilizada en el girasol. La innovación permitirá un mayor uso del cereal como recurso forrajero y también como cultivo de servicio para el cuidado de los suelos
:format(webp):quality(75)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/triticale_innovacion.webp)
Por Juan Berretta
En tiempos de presupuestos flacos para la educación pública, el INTA y el Conicet, pareciera que en la Chacra Experimental Integrada Barrow decidieron responder con una huelga a la japonesa. Porque hace pocas horas fue aceptado por la comunidad científica un desarrollo sin antecedentes: la primera variedad de triticale con resistencia a la familia de herbicidas imidazolinonas del mundo.
El logro fue alcanzado por los Ingenieros Agrónomos Francisco Di Pane, perteneciente al INTA; y Marcos Yanniccari, del Conicet, quienes se desempeñan en Barrow, y llevaron a cabo una trabajo conjunto, que dio sus primeros pasos en 2019; y fue convalidado el último lunes con la publicación del “paper” en The Crop Journal, la revista científica internacional que aborda investigaciones sobre cultivos.
:format(webp):quality(60)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/triticale_barrow_varias.webp)
“Se trata de una innovación que el equipo de la Chacra ha logrado luego de más de siete años de trabajo, de investigación, de llevar adelante tanto ensayos de campo como tareas en el laboratorio para poder llegar a esta nueva variedad de triticale con resistencia a la inmidazolinonas”, explicó la Ingeniera Natalia Carrasco, directora de la experimental de Barrow.
“Por supuesto que para la Chacra es una alegría enorme y un orgullo este logro, que es como la punta del iceberg, porque hay muchísimo esfuerzo y trabajo, con todos los equipos de la experimental aportando lo suyo para alcanzar el desarrollo y que esto llegue al productor y al asesor. Porque eso es justamente lo que buscamos desde la Chacra, hacer nuestro aporte a la producción”, agregó.
Suecia, 1870
El triticale es un cereal que en nuestro país no tiene una destacada difusión y antes de meternos en el desarrollo logrado en Barrow, el Ingeniero Di Pane, mejorador de trigo en la experimental (en 2024 fue distinguido con la Espiga de Oro en la Fiesta Provincial del Trigo), se encargó de brindar los datos básicos para conocer al cultivo.
“El triticale se creó aproximadamente en 1870, en Suecia. Es una especie sintética surgida de la cruza del centeno y el trigo. Se buscaba juntar la rusticidad del primero con las buenas cualidades del segundo”, explicó.
Tras superar muchas dificultades respecto a la fertilidad del cultivo en los primeros 60 años de desarrollo, gracias al trabajo de muchos investigadores se lograron triticales muy fértiles y con mejor calidad de grano, que era también otro problema que tenía.
“Actualmente en nuestro país se usa para cultivo de cobertura, como el centeno y la avena, y también como verdeo de invierno. A nivel internacional, en otras latitudes como Polonia, Alemania, en los en las zonas más frías de Europa, donde el maíz como reserva forrajera no es tan factible, entra el triticale como grano forrajero. A nivel mundial hoy se siembran alrededor de 20 millones de hectáreas”, completó Di Pane.
Barrow, 2013/2019
La historia del triticale resistente a las imidazolinonas tuvo su origen en realidad en el trigo. “En la Chacra, en 2013, hicimos mutaciones físicas con trigo y de esas mutaciones realizamos selección con estos herbicidas. Así logramos trigos resistentes a imidazolinonas”, relató Francisco.
:format(webp):quality(60)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/mas_triticale_1.webp)
Pero luego, en una charla que el mejorador mantenía con Marcos Yanniccari, especialista en malezas (preside la Asociación Argentina de Ciencia de las Malezas -ASACIM-) y que pertenece al Conicet, surgió la idea de trabajar un poco más sobre el triticale, que no tiene una gran inversión en investigación a nivel nacional, pero sí es abordado en Europa.
“Entonces decidimos hacer cruzamientos de triticale con esos trigos y se le hizo selección con este herbicida. Y después de un largo camino, de hacer cultivo en contra estación, y durante las estaciones clásicas, logramos varias líneas pre comerciales resistentes a esta familia de herbicidas”, resumió Di Pane.
“A partir del mejoramiento genético tradicional, esas mutaciones que otorgan resistencia a imidazolinonas las pudimos incorporar dentro del triticale y también caracterizarlas, saber cuál es el mecanismo que le da la resistencia a estos herbicidas y cómo podemos utilizar estos herbicidas o cuál es la prestación que tiene este cultivo frente a estos herbicidas”, explicó Yanniccari.
“Encontramos que el nivel de insensibilidad a todas las imidazolinonas que tenemos en el mercado es bajo y por lo tanto este cultivo presenta un nicho importante para su uso. O bien en situaciones en las cuales las imidazolinonas quedan en el suelo por carry over o por residualidad extendida general”, completó el malezólogo.
Novedad mundial
El desarrollo llevado a cabo en Barrow, que se convertirá en la primera variedad de triticale que inscriba la Chacra, toma mayor dimensión por no haber antecedentes a nivel mundial. “Hasta ahora no había triticales resistentes a imidazolinonas. Hay una cuestión vinculada a estos genes en particular de resistencia que no estaban comunicados. Se encontraban en trigo, pero no están en los mismos genomas en los cuales está en el triticale. Entonces, encontrarlo en este cultivo, con este nivel de resistencia es una innovación y el mérito para esta publicación”, aportó Yanniccari.
:format(webp):quality(60)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/mas_triticale.webp)
“La imidazolinona se utiliza mucho en girasol, también en el caso de soja pueden emplearse, y también en algunos otros con tecnologías que le dan resistencia. Estos herbicidas se aplican en el verano y tienen una residualidad que nos permite controlar malezas durante todo el ciclo, pero a veces se extiende más allá de la cosecha del cultivo y eso es un riesgo para aquellos cultivos que siguen en la rotación”, indicó.
En este caso, tener un material con resistencia a imidazolinonas da seguridad o al menos reduce ese riesgo y se puede utilizar tanto como verdeo de invierno o como cultivo de cobertura para cuidar el suelo.
La novedad también tiene mucho impacto porque el girasol se encuentra viviendo una expansión, ya que ha vuelto a ocupar una buena cantidad de hectáreas en el sur bonaerense y cada vez conquista más superficie en el NEA.
“En la zona semiárida donde el girasol también es un cultivo importante y justamente donde estos herbicidas suelen tener residualidad más extendida de lo habitual, esta variedad puede ser de mucha utilidad”, aseguró Yanniccari.
“La residualidad depende de la materia orgánica, de las precipitaciones que se dan y de las temperaturas, entonces, cuando alguno de estos factores es limitante, los riesgos de carry over son mayores y este cultivo en encuentra una oportunidad allí”, completó.
Fase comercial
El desarrollo se encuentra atravesando la última etapa, con líneas pre comerciales avanzadas y la posibilidad de salir al mercado en 2028 o 2029 para convertirse en una alternativa muy interesante desde lo agronómico. Porque una de las razones por las que el triticale no es muy adoptado en la Argentina es la problemática del carry over de los herbicidas. A eso hay que sumarle que se trata de un cereal que tiene una baja inversión a nivel de investigación: es el INTA el único que hace mejoramiento a nivel nacional; a nivel internacional sí hay empresas que llevan a cabo desarrollos.
La intención, entonces, es poder inscribir la variedad en el corto plazo para que el cultivo esté disponible para el productor. Y en ese punto, este desarrollo logrado desde Barrow y gracias a la interacción de un investigador del INTA y otro del Conicet, va a necesitar el apoyo de algún privado.
:format(webp):quality(60)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/11/espiga_triticale.webp)
“El INTA siempre trabaja de la misma manera en lo comercial con los diferentes variedades que va inscribiendo de los distintos cultivos, que es con el licenciamiento con alguna empresa privada o público-privada, que se encarga de vender los cultivares”, comentó Di Pane.
“Generalmente ese es el proceso y así lo viene haciendo el INTA desde hace más de 40 años con todos los cultivos. Ese sería el vehículo para poder transferir esta innovación a productores, con distintas estrategias, depende cómo surja si son privados si son públicos, pero la idea es que llegue rápidamente el productor”, agregó el investigador.
Hay equipo
El cierre quedó a cargo de Yanniccari, que además de reconocer que se trata de un logro alcanzado en equipo. “Esto no es producto de dos personas ni de tres, es producto de toda la experimental que está siempre dispuesta a ir para adelante con estos trabajos”, dijo.
Para luego destacar que esta variedad innovadora es el resultado de la interacción y del trabajo asociado. “Francisco es el mejorador de trigo de la Chacra; yo me especializo en herbicidas. Y pudimos encontrar un punto en común y avanzar, y llegar a un objetivo”, agregó.
“También es un logro para la Chacra y para todos los que la integran. Es un gran reconocimiento”, se sumó Di Pane, dejando en claro el sentido de pertenencia por Barrow.
En tiempos de presupuestos flacos, las novedades son gordas en la Chacra, y de impacto internacional.


Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión