Pandilleros electrónicos
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/08/foto-suple-tapa--scaled.jpg)
Son hijos del punk, pero hoy se alimentan de música electrónica. Adrián Pandilla es una de las bandas pop más pegadizas de la ciudad. Hace poco presentaron su último disco ante 200 personas en Chapas y van por más. Mano a mano con Adrián Pafundi, su líder, conocé la historia, gustos y secretos de esta original propuesta de la escena artística tresarroyense
Por Andrés Mazzitelli
Adrián Pandilla es una banda musical que se posiciona como una de las propuestas más originales y profesionales de la escena artística de nuestra ciudad y la zona. Y no estamos hablando de un debut, sino de un elaborado trabajo creativo que ya tiene su tiempo de rodaje, su experiencia en escenarios de otras ciudades y cuenta además nada menos que con 3 álbumes editados, los dos últimos con su actual formación: Adrian Pafundi, Gerardo Pafundi, Paula Garcia y Gustavo Sabatini.
“La Forma Real”, es el título de su álbum más reciente, que se hizo público apenas el pasado mes de Julio con una cuidada presentación en una disco del centro de nuestra ciudad.
Adrián Pafundi, fundador y motor central de la banda compartió con La Voz Del Pueblo algunos recuerdos, detalles, planes y deseos en este momento de la música que generan.
LVP: ¿Cómo nació Adrián Pandilla?
AP: Adrian Pandilla es un proyecto que empezó como solista, digamos. Yo empecé, en realidad y se fue transformando, empecé a grabar solo en el 2014, saqué un disco un poquito antes con mi nombre, Adrián Pafundi, y después fue evolucionando. Saqué otro disco más que se llamó Adrián P y después finalmente el tercer disco se llamó Adrián Pandilla.
LVP: ¿La onda de esos discos se correlaciona con lo que es ahora Adrián Pandilla, pop electrónico?
AP: No, no, no, los primeros discos no, de hecho el primer disco es un tipo collage de géneros, y recién en el tercer disco, que fue el saqué como “Adrián Pandilla”. Yo vivía en La Plata todavía, y bueno, armamos una banda ahí para llevar adelante ese proyecto, que ya empieza a tener un poco ese color más popero, más de sintetizadores. Después, cuando me vine a Tres Arroyos, armamos la banda acá y ahí sí, el disco “Evasión”.
LVP: ¿De dónde te viene a vos, que podrías haber decantado más al rock o la canción más acústica, esto de los sintetizadores?
AP: Bueno, viene de La Plata. Yo me fui ahí en el 2008, más o menos por ahí, cuando estaba el Indie Rock en auge ahí en La Plata, donde a una banda que es súper conocida hoy, “Él Mató a un Policía Motorizado” en ese momento, la veías en lugares chiquitos. Yo lo vi en lugares con 30, 50 personas. Iba a ver bandas que ya empezaban a aparecer un poco, esa movida más electrónica, había una banda que se llamaba The Falcons, que me gustaba un montón a mí, que la iba a ver, y como que ahí empecé a agarrar esa onda y veía que tenían un sintetizador específico. Había muchas bandas que me gustaban, entonces me lo compré (al sintetizador), y ahí me voló la cabeza. Un Micro Korg, el XL Plus, que es el último modelo de los Micro Korg. Bien analógico. Tiene esa onda, de hecho tiene una selección de sintetizadores vintage, es hermoso. Y ahí como que empecé a explorar un poco eso, viene de ahí, yo lo aprendí ahí, en esa época en La Plata.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/08/estetica-683x1024.jpg)
LVP: ¿Es más complejo técnicamente trasladar una propuesta electrónica a un show en vivo?
AP: Sí, por ahí fuimos buscándole soluciones más que nada para no usar compu. (Nota: Referencia al uso de computadoras con secuencias pre grabadas). En un principio se usaba compu, pero siempre generaba algún tipo de problema, entonces empezamos a tocar con click (Nota: Un pulso electrónico en el monitoreo que unifica el ritmo a seguir) Y ahí como que se armó todo mucho más. En realidad el que lo sufre es el batero, que es mi hermano, y él usa click, desde un controlador tiene ahí cargados todas las sesiones de cada canción y lo dispara, le pega un palazo a eso, sale el click, cuenta y ahí arrancamos, y bueno después nos subimos todos a él. Después El ruso (Gustavo Sabatini) todas las teclas, los arpegiadores y todo lo que tira están sincronizados a ese click.
LVP: Dentro de ese esquema, igualmente dejan espacio para recrear o hacer versiones más libres en vivo, ¿es así?
AP: Sí, sí, de hecho tenemos en la mayoría de los temas momentos de improvisación, por ahí ya tenemos los materiales que vamos a trabajar, como las pequeñas ideas definidas, y bueno después se desarrollan ahí en vivo. Por eso lo que tiene, que yo siempre digo por ahí cuando vamos a tocar en algún lado nuevo, mandás un poco de data, pero como que los recitales son todos distintos. Por ahí tocamos las mismas canciones, pero siempre la energía del público, el lugar y todo, varía siempre.
LVP: Me vienen nombres como Depeche Mode, New Order, Pet Shop Boys, incluso Kraftwerk. ¿Cuál es tu principal referente?
AP: Yo siempre digo que si tengo que elegir una banda, la última banda que puedo escuchar es The Clash, porque un poco vengo de ahí, vengo del punk. Gracias a The Clash estoy hoy acá, digamos, parado musicalmente.
LVP: Es una evolución increíble, porque si uno habla del punk piensa “dos acordes, todo podrido”, como pura actitud y lo electrónico es como más sutil y sofisticado…
AP: Lo que tiene esta banda The Clash es que, bueno yo soy re fanático, tengo todo el material de ellos, vos escuchas y me parece que después de los Beatles, los Clash fueron los que más música hicieron como banda, porque escuchás desde el primer disco hasta el último, el último disco era súper electrónico, que se llama Cut the Crap (1985), que ya no son los mismos The Clash, son sólo dos de ellos, como que la muerte fue con ese disco…
LVP: Cuando empezaron a venderse un poco más y se pusieron un poco más pop…
AP: Claro, tienen de todo, tienen un disco que se llama Sandinista! (1980), que es un disco triple. Y ese disco tiene toda la música, tiene música clásica, tiene jazz, tiene punk, o sea que ellos también han evolucionado del punk primitivo a una cosa más unificada. Yo escuchaba punk cuando era chico, escuchaba solo punk así más crudo y los escuchaba y no me gustaba mucho, pero poco a poco fue entendiéndolos, como que empecé a explorar un poco más, ver de dónde sacaban la música.
LVP: Teniendo en cuenta que estamos hablando de música y de tecnología ¿Has experimentado con Inteligencia Artificial en tu música?
AP: No me metí todavía en eso. Como que todavía el material es el del synth, viste, y con los recursos esos como que me tengo para rato. Hay mucho, demasiado, como que se va metiendo. He visto también algunos de inteligencia artificial que cantan, por ejemplo, graban ese pedacito, lo cargan en la aplicación y elegís la voz de quien querés que sea. No me seduce a mí, la verdad que no me llama la atención, me da la sensación que es como un juego, no sé si serviría porque bueno no sirve para el vivo que es donde uno realmente muestra lo que hace. Digamos como que disfruto un montón la parte creativa de pensar las cosas, de probar, que me resuelva algo la inteligencia artificial no me no me llama la atención. A mí me gusta mezclarlo con lo analógico digamos siempre de hecho cuando grabamos tratamos de experimentar, de probar con amplificadores, siempre de microfonear o sea no vamos derecho a la placa (de sonido), siempre hacemos tratamos de hacer un proceso y de buscar una sonoridad viste con los pocos recursos que tenemos, porque grabamos así en home studio.
LVP: Hablando de eso, de recursos, como vos venís de La Plata a una ciudad que es bastante más chica, ¿Cómo te sentís como artista acá en Tres Arroyos? Porque es una ciudad donde, yo siempre digo lo mismo, el techo está un poquito cerca.
AP: Claro sí sí sí, un poco me pasa eso, extraño un montón La Plata, digamos, pero bueno, por lo que hablamos de los hijos y eso, decidimos volver un poco para esta parte de la primera infancia de ellos, que estén acá que es mucho más tranquilo. Y sí, un poco se nota eso de ya no poder tocar demasiadas veces ni muy cercanas, porque no hay tanto público ni lugares y por ahí si querés proponer algo, qué se yo, nosotros estamos ahora en esta propuesta de que esté más integrado y no lo podés hacer muy seguido acá. Y sí, la verdad que se siente, claro. Pero bueno el año pasado por ejemplo viajamos bastante tocamos en otras ciudades estuvo re bueno fuimos a Tandil a Mar del Plata de hecho fuimos a Chaves que nunca habíamos ido con este proyecto y estuvo buenísimo, también a Claromecó…Yo creo que por ahí se puede generar aunque la ciudad por ahí no tenga tanta cantidad de oferta pero igual se puede generar. Pasó de hecho que presentamos el disco ahora en Chapas hace dos fines de semana y la verdad que estuvo buenísimo, nos quedamos recontentos y bueno eso antes por ahí era impensable, meter 200 personas en un recital una banda era impensado. Yo toco del 2002, acá en mi primera época, hacíamos un show y éramos 30, viste. Ahora que eso cambió, me parece que es una realidad que ha crecido mucho el público
