Reforma Laboral: Se triplicó la cantidad de convenios que se renegociarán
Una medida que generó discordia entre las centrales obreras y el ministro de Desregulación
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El Gobierno nacional aceleró la implementación de la reforma laboral con una medida que sacudió el escenario sindical: la Secretaría de Trabajo convocó a gremios y cámaras empresarias a renegociar 446 convenios colectivos en un plazo imposible de tiempo.
La cifra triplicó las estimaciones iniciales de 150 acuerdos vencidos, bajo el criterio de que el reciente DNU 407 estableció la caducidad al 31 de diciembre de 2026 para todos aquellos convenios que no tuvieran una fecha de finalización expresa, lo que nos terminó dejando la ya mencionada cifra de 466 convenios por revisar.
La disputa radica principalmente en la limitación de la ultraactividad. Antes, si un convenio vencía, todas sus condiciones se mantenían vigentes automáticamente hasta lograr un nuevo acuerdo; ahora, con la nueva legislación, el panorama se divide en dos tipos de cláusulas:
- Cláusulas normativas: Se mantienen (son aquellas que regulan las condiciones de trabajo).
- Cláusulas obligacionales: Caen automáticamente al vencer el convenio. Esto incluye aportes, contribuciones y cuotas solidarias, lo que representa un golpe directo a las cajas y al financiamiento de los sindicatos.
Nuevas reglas y un desacuerdo importante
La reglamentación también habilita modificaciones sustanciales en las relaciones laborales que podrán incorporarse en las próximas paritarias. Entre ellas se destacan la creación de "bancos de horas" para reemplazar el pago de horas extras, la extensión de la jornada laboral a doce horas y la fijación de salarios en función a la productividad individual. Además, se facilita la creación de sindicatos por empresa con apenas un 5% de representación.
Mientras el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defiende este punto como una victoria de la libertad sindical, las centrales obreras lo interpretan como una estrategia para fragmentar y debilitar su poder.
Un cronograma cuestionable y la respuesta de los sindicatos
El calendario oficial impone un desafío logístico inédito: el plazo límite para iniciar las renegociaciones es el 29 de junio. Esto obliga a la Secretaría de Trabajo a organizar más de cuarenta reuniones diarias en un lapso de once días hábiles, una meta que desde el propio organismo califican de imposible por falta de personal e infraestructura. Esta inviabilidad práctica alimenta la sospecha gremial de que el Gobierno busca forzar una caducidad masiva de convenios como parte de su ofensiva contra los sindicatos.
En medio de este conflicto, la CGT y las dos CTA sumaron un argumento a su favor tras regresar del 114° Congreso de la OIT en Ginebra. El organismo internacional instó al Gobierno Argentino a garantizar el diálogo social tripartito y a tomar medidas inmediatas para que las reformas se desarrollen mediante consultas sustantivas.
Con este aval y los cuestionamientos judiciales en curso, la conducción de la CGT agendó reuniones entre el 22 y el 26 de junio con los gremios de industria, transporte e hidrocarburos para evaluar una nueva medida de fuerza. No obstante, las proyecciones indican que cualquier acción directa se concretaría recién al finalizar el Mundial, un compás de espera que el Gobierno parece haber calculado estratégicamente al lanzar esta intimación en plena competencia deportiva.
Con información de Estado de Alerta

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