Un lugar para refugiarse y hacer canotaje
PUERTO MOSQUITO EN CLAROMECO
Hugo Cortés cuenta sus inicios y el servicio que presta actualmente
Hugo Horacio Cortés comenzó en la temporada 98/99 con Puerto Mosquito, un lugar a la orilla del Arroyo Claromecó, con un amplio parque que invita a pasar para descansar y refugiarse de la arena y del viento, pero también donde se pueden hacer actividades de canotaje, ya sea en kayak o en canoa.
En diálogo con La Voz del Pueblo, dijo que “el lugar se fue modificando de a poco, cuando empecé era un pequeño quincho con tres canoas y tres kayaks, el terreno estaba virgen totalmente, lleno de cortaderas, era para alquilar solamente. Pero empezó a venir gente y se quedaban por ahí, y entonces comencé a limpiar el terreno, a la segunda o tercera temporada ya tenía la extensión cubierta”.
Recordó que “desde entonces se hizo un lugar habitual, donde la gente viene cuando está el viento del este, que es muy molesto en la playa, y acá hay mucho reparo, entonces vienen para este lado”.
El acceso al predio es libre y gratuito, con la única premisa de respetar las indicaciones, tales como: no jugar a la pelota, no bajar con vehículos de ningún tipo, arrojar los residuos en las bolsas disponibles a tal efecto, evitar derramar el agua del termo sobre el pasto, no armar carpas ni encender fuego, no consumir bebidas alcohólicas y mantener el volumen de la música bajo.
Las embarcaciones en alquiler pueden ser kayaks individuales o para dos personas, y también hay canoas en donde pueden ir tres. Asimismo, destacó que “los menores pueden hacer canotaje a partir de cualquier edad, mientras vayan con los padres, hay chalecos salvavidas pequeños disponibles. El uso del chaleco salvavidas es obligatorio para todos”.
Las embarcaciones se alquilan para usarse en el arroyo, en el trayecto comprendido entre la primera cascada y la desembocadura, y hay cartelería a la vista que dice “quien las use fuera de dicho sector será responsable de su integridad física y de la embarcación, debiendo hacerse cargo del costo de reparación de los daños que le ocasionara”.
El tiempo mínimo de alquiler es de treinta minutos. A partir de las 10, hace horario corrido y el horario de cierre guarda relación con la situación climática del día.
El arroyo
En cuanto al arroyo, Cortés indicó que “cambia mucho hasta la segunda cascada y también hasta la tercera. Se modifica con el nivel de la marea, el nivel del arroyo es como está el mar, si hay un temporal del sur, en esos casos puede sobrepasar el nivel del terreno acá y se me inunda parte del lugar, pero pasa una o dos veces al año”.
Agregó, sobre este aspecto, que “normalmente, en el medio del arroyo hay entre dos o tres metros, esa es la profundidad y no hay ningún peligro adicional”.
En tal sentido, advirtió que “las embarcaciones son insumergibles, es decir, no se vuelcan si no quiere volcarla el que va arriba. A veces los chicos lo hacen para jugar, pero aun estando volcada no se puede hundir, va a flotar siempre, va a flotar el kayak, va a flotar el que lo tripulaba porque tiene el chaleco salvavidas y va a flotar el remo”.
:format(webp):quality(60)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/gessel.jpg)
Un poco de historia
Para ilustrar mejor la geografía del lugar, Cortés aporta una fotografía y explica “es del año 1945 y la sacó el mismo Gesell, este lugar es el médano pasando la primera cascada, lo que se ve a lo lejos del lado derecho es la única forestación que había en el pueblo y lo llamaban El Monte de La Gruta, el pueblo está en el fondo del lado izquierdo, incluso ya estaba el Hotel Claromecó”.
Para que dimensionemos mejor como era al lado de lo que hoy es Puerto Mosquito, describió “donde termina mi terreno, estaba el Matadero de Claromecó, y había médanos que volcaban en el arroyo”.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión