Disfruta con la pelota, y realiza una práctica semanal con Vélez a través de Zoom

Deportes

Joaquín Gutiérrez fue seleccionado por Vélez Sarsfield

“Cuando me enteré, me agarraron ganas de llorar”

18|10|20 10:29 hs.

El sol de la tarde es agradable. La pelota está sobre el césped y junto a ella, muy cerca, se encuentra Joaquín Gutiérrez. El chico de 11 años, surgido en la escuelita de fútbol de Argentino Junior, luce la camiseta de Vélez, que usa para entrenar una vez por semana con el equipo de Liniers a través de la plataforma Zoom. 


La entrevista con La Voz del Pueblo se lleva a cabo en el Barrio Atepam. A Joaquín lo acompaña su padre Néstor Omar, sus hermanos Maico, de 16 años, y Braian, de 8. Ellos mencionan a una parte fundamental de la familia, la madre Paola Molina. 

Joaquín nació el 10 de julio de 2009 y disfruta mucho de jugar a la pelota, en el puesto de 9, como delantero. “Hace un año, en una prueba que se realizó en nuestra ciudad, en la cancha de Boca, lo vieron integrantes de Vélez y le tomaron los datos. Fuimos después a otra prueba que hizo Vélez en la cancha de Independiente de Tandil, lo vio el coordinador y nos dijo que fuéramos al día siguiente a Buenos Aires. Lo querían mirar en una práctica allá”, recuerda Néstor Omar, quien es conocido como Nacho. 

Sin embargo, no tenían vehículo para ir. A Tandil los habían llevado y se planteó el interrogante acerca de la manera de viajar a Buenos Aires. “Ibamos a comprar los pasajes del colectivo, lo habíamos decidido luego de conversar con mi señora, y justo un dirigente que está con nosotros en Argentino, en inferiores, se ofreció a llevarnos”, señala. 


Joaquín con su padre Néstor Omar (Nacho) y sus hermanos Maico, de 16 años, y Braian, quien tiene 8


Transcurría noviembre de 2019. Néstor Omar comenta que “hicimos el viaje, les gustó como anduvo, teníamos que volver este año pero no se pudo por la pandemia”. 

En la memoria de Joaquín, ese día está muy presente. “Hacía mucho calor y me tenía que mojar los botines, me ardían los pies. Jugábamos en pasto sintético y llevé botines de fútbol once, a cada ratito me los mojaba -cuenta-. Jugué con otros chicos de la categoría 2009, armaron cuatro equipos, dos jugaban y otros dos esperaban”. 

Participó luego en una prueba que River hizo en Tres Arroyos, en el campo de deportes de Boca. Su padre relata que “también les gustó como jugaba, le hicieron un par de fotos, pidieron mis datos y los de la mamá. Lo querían probar en instalaciones de River, pero al otro día se cortó todo por la pandemia”. 

En este contexto, se contactó con Vélez “para saber si lo iban a tener en cuenta, estaba la chance de que lo llamara River. No sabíamos que esta pandemia iba a extenderse tanto”. El club del barrio de Liniers respondió que “lo querían seguir viendo” y comenzaron a darle clases y entrenamientos por Zoom. 

El jueves 1° del presente mes, en forma coincidente con el cumpleaños de la mamá Paola Molina, recibieron un mensaje que los emocionó. Néstor Omar puntualiza que “llegué de laburar, miré el teléfono, tenía muchos mensajes. Leí el que envió Vélez, decía que de 60 chicos Joaquín quedó en un grupo de 16. Generó una alegría tremenda en toda la familia, los hermanos, los tíos”. 

Para Joaquín, significó todo un reconocimiento. “Cuando me enteré, me agarraron ganas de llorar”, expresa. Describe como son las actividades por Zoom y realiza, durante la entrevista, diversos ejercicios con la pelota. “Practica así una vez por semana, nosotros lo filmamos y ellos lo miran -dice su padre-. Después entrena aparte el resto de la semana, le dejo los ejercicios a su hermano Maico, él lo ayuda y acompaña siempre”.

18 
La cantidad de goles que convirtió el año pasado con el equipo de la categoría 2007, dos años más grandes que él 


Los orígenes 
Joaquín habla de la escuelita en Argentino, menciona a Matías Garcimuño y Emmanuel “Pitu” Guerrero, en esta tarea de formar a los pequeños jugadores. La familia además hace referencia de manera especial al dirigente Sergio Garcimuño. 

En 2019, jugó con Argentino el Torneo Provincial de Fútbol Infantil, que organiza Gustavo Scorza. “En una de las categorías salimos subcampeones. Me dirige el Pato (Sergio) Alarcón y mi papá es ayudante de campo”. 



Es 9, pero no el tradicional de área, sino que suele moverse por los costados, desbordar o enganchar hacia adentro para pegarle al arco. “Es derecho, pero maneja bien los dos perfiles”, observa Néstor Omar. 

En su categoría, “cuando encara les resulta difícil pararlo. Y ha hecho muchos goles de tiro libre también”. El año pasado, convirtió 18 goles con el equipo 2007, para chicos que tienen dos años más que él. Incluso jugó un partido con el plantel 2004, cinco años mayores, y concretó un gol. “Para mí es como un media punta”, agrega. 

A seguir entrenando 
El domingo pasado, un coordinador de Vélez llamó a Néstor Omar. “No tenía señal, no nos pudimos contactar. Me envió un mensaje, había visto en redes sociales como que lo daban a Joaquín como jugador de Vélez. Le expliqué que nosotros no habíamos hablado con nadie y el club tampoco. El respondió que le interesa cuidar a los chicos, su ilusión. Que tengan los pies en la tierra, quedó en un selectivo de 16, pero no significa que ya está en Vélez de manera definitiva”, indica. 


Jugó en instalaciones de Vélez en noviembre de 2019, con otros chicos de su misma categoria


Por esta razón, reflexiona que “sabemos que cuando se retomen las pruebas, pueden aparecer otros jugadores. Joaquín tal vez siga, esperemos que sea así, o está la posibilidad también de que no. Recibió la buena noticia de quedar en el grupo y va a seguir entrenando”. 

Cursa quinto año de la Escuela 1, como todos los alumnos este año a la distancia, y siempre tiene la pelota cerca. 

Su padre, sonriendo, manifiesta que “vive para jugar al fútbol. Somos una familia humilde y siempre le preguntamos qué le gusta hacer. El responde que quiere llegar a jugar en nivel profesional, le damos todo lo que podemos, está contento y tiene nuestro apoyo”.