Rosana Rojas, Alberto Cáfaro y María Laura De Francesco en la Sociedad Italiana

Sociales

La colectividad con mayor presencia en Tres Arroyos

Los italianos, en el recorrido virtual de Colectividades

18|10|20 12:27 hs.

La comunidad italiana ha sido, en los comienzos de nuestra ciudad, una de las más numerosas en cuanto a la presencia de inmigrantes como a la prolífica acción de los mismos desde los albores de 1884. Por eso, en la sede de la Sociedad Italiana, las integrantes de la comisión directiva María Laura De Francesco y Rosana Rojas junto al presidente Alberto Cáfaro recibieron a La Voz del Pueblo. 


María Laura De Francesco es quien inicia el relato recordando que “todo lo que tiene que ver con la parte de historia de los italianos en nuestra ciudad está armado en base a lo escrito por Ana Colantonio en su libro ‘De mi pueblo’. Ella es quien más ha investigado en las cuestiones, al punto tal de haberse leído las cartas de la constitución de la sociedad italiana, en definitiva hizo una investigación profunda. Allí están detallados nombres, instituciones, comercios, profesiones”. 

En esto es la trayectoria de “los primeros años de la ciudad -cuenta Rosana Rojas- hasta 1930. Al punto tal que la ciudad se fundó en 1884 y ya en 1889 se forma la Sociedad Italiana (que primeramente se llamó Societá Italiana di Mutuo Soccorso Unione e Benevolenza) pero en esos cinco años que hay entre fecha y fecha los italianos ya se hallaban siendo partícipes de los primeros pasos de Tres Arroyos. Empezando por el lugar donde se convocaron que era el Albergo Italia (Hotel Italia), ubicado en la calle Sarmiento”.

En esos tiempos la labor de la Sociedad Italiana era fundamentalmente de asistencia mutual médica. Los inmigrantes venían con esa idea desde Europa como los españoles, con la cuota societaria lograban tener medicina, enfermería, inhumaciones; las primeras actas tienen que ver con todo esto. “En principio -dice Rosana- aparte del socorro en situaciones de emergencia o enfermedad era a la vez cultural. Pero durante muchos años esto último lo hacía el Círculo Italiano, era otra institución que funcionaba también en este edificio inaugurado en 1901. Ambas trabajaban en paralelo pero con la misma finalidad de asistir a los italianos; en sus inicios también estaba la iniciativa de hacer una escuela bilingüe. Luego de estar construido el edificio también estuvo el de hacer un teatro en el espacio del patio pero no se concretó, al punto tal que hasta se hizo un concurso de proyectos. El Círculo Italiano se dedicaba a la parte cultural y la Sociedad Italiana a la de asistencia y salud”.

Alberto Cáfaro quien recuerda que “son muchos los apellidos que durante julio de 1889 se reunieron en el Hotel Italia, propiedad de Julio Allievi, resolviendo aprobar la construcción de una Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. En la tercera intentona de la convocatoria, el 21 de dicho mes, se nombra una comisión provisoria integrada. Como los trámites prosperaron con el mayor entusiasmo, el 28 de julio de 1889 se aprobaron los Estatutos Sociales, cuyos principales basamentos eran los principios de socorros mutuos, el acercar y unir a todos los italianos residentes de Tres Arroyos, socorrer a socios enfermos, crear la Escuela de Educación Física, la de enseñanza, biblioteca y centro de cultura. En la Asamblea realizada en la fecha, se dejó fundada la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos "Unione e Benevolenza" cuya primera Comisión Directiva estuvo integrada de la siguiente manera: presidente: José Vitali; vicepresidente: Salvador Mileo; secretario: José Ferrario, tesorero: Julio Allievi, vocales titulares: Noe Di Luca, Atilio Forchetti, Evaristo Salice, Francisco Cofone, Nicolás Mileo, José Gatto, Antonio Petela y Juan Bassi. Fue elegido presidente honorario Teófilo Gomila, a quien posteriormente le compraron el terreno en el cual se construyó el edificio social de avenida Moreno”. 

El 10 de enero de 1898, se hace cargo de la presidencia de la institución Sebastián Costa y la rápida evolución y progreso de la Sociedad Italiana, hicieron concebir a sus fundadores la idea de construir el edificio propio. El 11 de marzo de 1899, se nombra una comisión para iniciar las gestiones y estudio de la sede social. El 13 de mayo de 1899 se presentaron los planos del proyecto diseñado por Emilio Doissel, con la redacción del pliego de condiciones: "El edificio deberá tener una hermosa fachada, un elegante salón de 4 metros, un gran salón de actos y un teatro con galería, estimándose su valor en $ M/n 31.000" dicen las actas de esa época. El edificio, de estilo italianizante, finalmente fue inaugurado en 1901 siendo un proyecto muy ambicioso y uno de los primeros en el centro de la ciudad.

Los lugares que recorre este nuevo circuito refiriéndose a Italia abarcan el edificio de la Sociedad Italiana, la Plaza Italia, la calle Sebastián Costa, la Agencia Consular, el edificio de La Previsión y la Logia que estaba en el centro de la Plaza San Martín.