Patricia Pevé, junto a parte de los trabajos. La producción es muy variada y sus autores son de dive

Sociales

Patricia Pevé

El Arte Correo “es un acto de amor”

27|10|20 09:20 hs.

En la galería de arte Viart, ubicada en Lavalle 31, quedó habilitada el 15 del corriente mes la Exposición Internacional de Arte Correo “Estoy acá para vos”. La muestra surge a partir de un proyecto de Patricia Pevé, oriunda de Tres Arroyos y actualmente radicada en La Plata. Se trata de una actividad que ha sido declarada de interés municipal. 


Patricia Pevé es historiadora de arte y hasta su jubilación, fue profesora de escuelas secundarias. Hace más de tres años le diagnosticaron cáncer de ovarios y en este contexto, a partir del apoyo de profesionales, surgió la idea de armar una red que sea valiosa para enfermos de cáncer, pero también destinada a otras personas en situación de vulnerabilidad.

Creó una página en Facebook y nació el espacio de Arte Correo “Estoy acá para vos”. Se sorprendió con la cantidad de trabajos que recibió, provenientes de diversos lugares de la Argentina y de otros países.

En un diálogo con La Voz del Pueblo, comentó que “en Viart se expone una parte de la colección de las muestras. Es la tercera edición, hay postales de años anteriores y del actual. En total, ya son aproximadamente 800 postales, con correos y trabajos provenientes de muchas ciudades y pueblos”. 

Valoró que llegan “desde muchos países del mundo. Por suerte, todavía sigue llegando correo postal, por cuestiones de pandemia parecía que este año no se iba a dar. He recibido de Japón, Hungría, de países vecinos también y de provincias de la Argentina”. 

La cantidad se redujo un poco debido a las limitaciones que impone el Covid-19, pero no se interrumpió el envío de obras. La entidad que recibe el Arte Correo es Eco Salud La Plata. “Es un centro de cuidados paliativos oncológicos, donde trabaja parte de los profesionales que me atendieron a mi durante la enfermedad”, indicó.

Patricia Pevé actúa como “un medio” entre el artista que genera la obra y las presentaciones. Señaló que “lo que hago es gestionar exposiciones. Hace un año yo estaba en Portugal, ahí llevé 200 postales que quedaron en guarda; la muestra se realizó en Espinho, un pueblito pesquero cerca de Oporto. Además realizamos unos talleres y una ponencia, hablando sobre el Arte Correo y en qué consiste el proyecto”. 

En 2020, estaba programado hacer una actividad similar en Chile y en Brasil, pero se interpuso la pandemia. En el caso de Viart, “estaba planeado venir desde el año pasado. Se decidió hacerlo en octubre, porque es el mes de Sensibilización del Cáncer de Mama. Siempre está bueno hablar sobre la temática y un poco este proyecto se generó a partir de una situación particular que viví respecto de esa enfermedad”. 

Durante la entrevista, anticipó que “Estoy acá para vos” se va a convertir en un libro. “Pronto va a salir –destacó-. Es autobiográfico, cuento mi experiencia con la enfermedad y también con el Arte Correo. Mientras pueda seguir conectándome con otros lugares y otros espacios que me permitan mostrar la cantidad de cosas que llegan, estaré en ese recorrido”.

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Hay muchas personas que se encuentran en tratamiento oncológico. Otras que tienen un familiar con cáncer o afrontan grandes dificultades en sus vidas.

Esta expresión a través del arte, que confluye más allá de las fronteras, los sensibiliza. “Detrás de cada postal hay una historia. A veces es cierto que envían postales que no tienen nada que ver con la temática, pero en muchas ocasiones sí tienen una historia detrás que cuentan. Además del cáncer, uno necesita estar con el otro en cualquier circunstancia de vulnerabilidad, el acompañamiento es fundamental”, subrayó.


Patricia Pevé, junto a parte de los trabajos. La producción es muy variada y sus autores son de diversas ciudades del país y el mundo


En su análisis, expresó que “para la sanación es necesario. Yo lo atravesé y para mí fue muy importante el acompañamiento de otras personas, de mi familia, de mis amigos. El proyecto también me ayudó mucho, el hecho de recibir postales y tener que ocuparme de cada una de ellas, de ponerles un número, catalogarlas, ordenarlas, pensar dónde exponerlas, fue un desafío y a su vez contribuyó para no pensar en otras situaciones vinculadas a la enfermedad”. 

Dijo que constituye “un acto de amor” y agregó que “la producción es muy variada, son expresiones diferentes, en pequeños formatos, uno no tiene dimensión de lo que es hasta que lo ve”. 

Describió que “hay muchos mensajes, no solo se pinta o se recorta o se pegan papeles, sino que también se escribe y eso es una forma de compartir. Quienes enviaron su trabajo lo comparten conmigo y yo hago lo mismo con el público, es una red de redes”. 

Sin valor económico 
En la fundamentación del proyecto, mencionó la trascendencia de “sanar el cuerpo y el alma”. 

La inquietud que en su momento puso en práctica, generó consecuencias tan gratificantes como impensadas. “Nunca imaginé que iba a llegar a tener esta repercusión y este recorrido y lo que significa en mi vida. Es ya como una parte mía. Eso también uno se lo debe a las nuevas tecnologías, a las páginas de Facebook, de Instagram. Las redes también han sido fundamentales en la difusión, sola no hubiera podido”, consideró. 

Es una práctica “muy solidaria. Las postales no se venden, no se comercializan. No hay ningún valor económico. Entonces desde esa perspectiva también es muy potente, porque alguien te envía algo que sí tiene un valor sentimental, pero no tiene ninguno comercial”.

Entre otras características, observó que los autores “se han tomado un tiempo para un otro que no conocen, es súper interesante”. 

En 2019, la muestra se concretó en la Fundación Campano, ahora es el turno de Viart, y el año próximo Patricia Pevé espera regresar “a presentar el libro. Nací acá, siempre vuelvo. Quiero venir con el libro y traer otras postales”. 

Finalmente, agradeció “las gestiones de Martín Garate y de la Municipalidad, para que se declare de interés municipal, estoy contenta con ese reconocimiento. La verdad, este año pensé que no iba a poder hacer nada, Graciela Chalde y Pía Vassolo me abrieron las puertas”.