El recuperador. “Tenemos un año más por delante todavía con la recuperación en todos los niveles”

Claro, Reta y Orense

El "esqueleto", en manos de un tresarroyense

Regalo inesperado

08|11|20 08:47 hs.

Por Fernando Catalano

La obra del “esqueleto” en Claromecó quedó sin terminar a finales de la década del 70, cuando todavía no había nacido en Tres Arroyos el ingeniero civil que unos 40 años después tuvo la gran posibilidad de recuperarlo. 

Nahuel Borcano es ese profesional que en el marco del centenario de Claromecó tiene la posibilidad de regalarle a la localidad la buena noticia que supone recuperar la mole gigante que durante décadas, y al abandono, le fue bajando el precio a ese sector del poblado. 

Hasta las idas y vueltas que hubo sobre qué hacer con el gigante de cemento llevó a pensar también de demolerlo, proyecto que por ser muy costoso, quedó trabado y guardado en algún cajón. 


Fotos: Caro Mulder


Pero de la mano del nuevo propietario del edificio, Daniel Saleh, Borcano conduce a un equipo de trabajo con el que aplica eficientes maniobras de recuperación, y contando con todo lo que la obra requiera en materia de recursos. 

De hecho, el ingeniero civil tresarroyense admite poder llevar adelante el trabajo a partir del apoyo que recibe de parte de su empleador que lo contrató en octubre del 2019 a partir de ser recomendado por colegas del Colegio de Ingenieros. 

Eso le permitió, hasta el momento, llevar adelante una exitosa recuperación, a partir de la cual se esperanza con no tener que deshacerse de ninguno de los ocho pisos, que en principio podrían contener en un futuro, seis departamentos por nivel. 

“Saleh se dedica a desarrollar countries en la ciudad de Buenos Aires, y se animó a comprar el ‘esqueleto’, a darle forma y continuidad al proyecto, que en principio va a ser el mismo”, explicó Borcano. 


Integrantes de la cuadrilla trabajando en la recuperación de las vigas del primer piso (Caro Mulder)


“Estamos recuperando la misma estructura con algunas modificaciones que están en trabajo en este momento, con modernizaciones de los mismos departamentos y de diseño”, indicó. 

 Un trabajo cuidadoso 
 Los primeros trabajos de recuperación son bastante intensivos, pero al mismo tiempo lentos. “Es un trabajo muy minucioso que hay que hacer viga por viga, columna por columna”, afirmó. 

 Según confió Borcano, en planta baja se hizo un refuerzo de las bases, uniendo todas las columnas que ya tenía el “esqueleto”. “Las bases estaban muy bien, pero hacia arriba se veía que estaba todo deteriorado”, manifestó. 

En este tramo los trabajos se dividen entre las recuperaciones de columnas y vigas. “Se hizo la recuperación de las columnas de planta baja y de primer piso y de las vigas de planta baja”, dijo. 

Y agregó que por estos días están “en la terminación de algunos detalles. Tenemos un avance de un 40 ó 50 por ciento de las vigas del primer piso”. En ese nivel tienen para unos diez días más de trabajo en vigas, para después pasar al segundo piso. 

“La losa es para lo último, algunas se recuperan y otras se demuelen”, por eso primero se trabaja firme en columnas y vigas. 

 “Viene muy bien” 
En principio se estimaba eliminar los tres piso más altos, de hecho en la Municipalidad se presentó un plan de trabajo que contemplaba recuperar “hasta el quinto piso y demoler los últimos tres; pero como la recuperación viene muy bien, el 90 por ciento se recuperaría todo”, sostuvo. 

Desde un primer momento la labor en el “esqueleto” cuenta con una arenadora que trabaja todo el tiempo. Paralelamente “se están aplicando unos productos especiales que son muy costosos y vamos viendo que la estructura viene quedando espectacular”, dijo Borcano cargado de confianza. 


El recuperador. “Tenemos un año más por delante todavía con la recuperación en todos los niveles”, adelantó Nahuel Borcano que desde octubre de 2019 se hizo cargo del esqueleto (Caro Mulder)


 Aseguró que está quedando “muy bien con un trabajo muy minucioso y lento. Nosotros pensamos en un momento que en diez meses lo íbamos a tener, y se nos van a ir casi dos años. Tenemos un año más por delante todavía con la recuperación en todos los niveles”, resaltó. 

Un trabajo particular 
Mientras explica cómo se da el avance por niveles, responde sobre la dimensión que tiene localmente el poder recuperar una obra abandonada por décadas. 

“Es un trabajo particular que no se había hecho en otro momento, no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar, la verdad que cuando empezás a trabajar, y lo querés hacer bien, te lleva tiempo”, sostuvo. 

También está seguro que toda la obra llevará “más tiempo de lo pensado, pero va a quedar bien”. Al ritmo que la cuadrilla de obreros y de las respuestas que dan los trabajos hechos sobre las bases, la obra avanza a razón de “un mes por piso en columna y un mes por piso en vigas”. 

Con consecuencia son alrededor de dos meses por piso. En cuanto a la planta baja explicó que “lleva otro tipo de trabajo porque tenía mayor altura, base para recuperar y contrapiso”, que fueron hechos a nuevo. 

Recuperación total
Consultado por si la recuperación de la obra será total, Borcano respondió que “te diría con seguridad que va a ser así”. Acerca de la respuesta que están dando las intervenciones en las bases, explicó que si bien vienen por el primer piso, les llamó la atención que las vigas -una vez arenadas- responden muy bien.

 “Nosotros igual estamos recuperando hierros principales, armaduras principales. Le estamos agregando hierro y estamos haciendo todos estribos nuevos”, acotó. 

 Para ello se están aplicando unos productos especialmente elegidos para ligar el hormigón viejo con el hormigón nuevo, “como si trabajara todo como una misma estructura”, expresó. 

 “No lo podía creer” 
Reconoce el ingeniero civil tresarroyense que no se encontró en el transcurso de su formación con un desafío como el que ahora lo tiene como protagonista en la localidad turística más importante de su distrito. 

“De todos modos te digo que a mí se me caían las babas cuando lo veía, y no lo podía creer cuando me vino a ver este hombre para poder recuperarlo”, confesó Borrcano. 


Una vista prometedora. El “esqueleto” ofrece una generosa panorámica frente a la costa claromequense (Caro Mulder)


Entiende que está atravesando “un desafío hermoso y una responsabilidad muy grande -que me gusta- y también es bueno que este hombre no escatime en gastos. Tranquilamente estos productos que te digo -para aliviar el hormigón- son muy caros y no tiene problemas en comprarlos y abastecernos. Eso me da tranquilidad porque de otra forma no lo podés hacer a este trabajo”, afirmó. 

 Continuidad sin freno 
Como el plan original contemplaba cinco pisos y no los ocho que en total se van a recuperar, los tiempos por delante serán más largos y no permite tener una fecha aproximada para la terminación de los trabajos. 

Sin embargo está claro que el trabajo no se detendrá. “La idea es darle continuidad, no hay intenciones de frenar la obra; recién ahora estamos teniendo una idea de cuánto tiempo nos puede llevar y estamos hablando de unos años”, dijo Borcano. 

En la planta baja incluso se ha propuesto construir un sector comercial, el cual estaría destinado a una confitería. Sería la primera instalada frente a la costa y en un sector que volverá a cotizarse. 

 El trabajo 
La obra se lleva adelante bajo las directivas del ingeniero civil Nahuel Borcano, quien conduce a una cuadrilla de ocho a diez trabajadores que pertenecen al desarrollista Daniel Saleh, propietario del “esqueleto”, y quien en los próximos días llegaría a supervisar el avance de los trabajos. 

Los productos que se están aplicando son de la marca SICA, que genera productos de calidad internacional y se fabrican en Argentina. “Estamos aplicándole Sika látex, un ligante de hormigón. Y Sikatop Armatec 110 que es un puente de adherencia e inhibidor de corrosión, que cumple las dos funciones”.