La Ciudad

Día de la Enfermería

"No los queremos con nosotros en terapia; los queremos sanos y felices”

21|11|20 00:33 hs.


La licenciada Claudia Diez hace 32 años que es enfermera y hace 16 años, jefa de Enfermería del área de Salud Mental. En el Día de la Enfermería y al reflexionar sobre la pandemia, considera que mas allá de la formación (para cuidar), prevalece el instinto de preservar. “A todos, personas que asisten para ser tratadas, a mis compañeros, al personal que tengo a cargo, a todos”, dice y reitera. 

Manifiesta que “en lo personal he atravesado situaciones similares, cada una de ellas es única; en los 90 el VIH, más acá en el tiempo la gripe H1N1, el cólera, etc. Esto nos va ‘moldeando’ para trabajar bajo presión. Pero este Covid 19 nos muestra el desapego de la condición humana. Necesitamos solidaridad, necesitamos ver que de la forma que cada uno actué depende la salud o la enfermedad del otro”. 

Subraya que es necesario “conservar un sano equilibrio, entre cuidarme para poder cuidarte. Que si me enfermo, no solo no voy a poder cuidarte, sino que puedo enfermarte. En estos 32 años es la primera vez que siento esta emoción ambivalente. Sin embargo, a pesar de todo esto, elijo estar donde estoy, elijo acompañarte y elijo cuidarme”. 


"Nuestras embarazadas"

Rosa Di Paolo, es una de las primeras licenciadas en enfermería de Tres Arroyos y es jefa de Maternidad desde hace 25 años y relata que en esta pandemia tuvimos que rearmar la infraestructura y acomodarlos a los cambios. “En el servicio de Maternidad cedimos habitaciones que se comparten con otras especialidades. Sabemos que es fundamental cuidarnos primero para cuidar a nuestros pacientes. Quiero destacar, agradecer y felicitar a nuestras embarazadas por cómo han respetado los protocolos. Se han cuidado muy bien, estoy muy feliz de poder decir esto”. 

Valora que “los casos de coronavirus en embarazadas han sido muy pocos y leves; esto indica un alto cumplimiento de las medidas de prevención”. Además, sostiene que “a pesar de las readecuaciones del sistema de salud se han realizado los controles a tiempo; por lo cual; esto es un ejemplo a seguir”. 

 Vigilancia y responsabilidad 
Rosana Acuña, supervisora general del turno noche, al referirse a los inicios de la pandemia recuerda las sensaciones de incertidumbre, y de miedo. “En mi caso particular mi hija pertenece a un grupo de riesgo y no podemos negar que el contagio está latente en nuestro trabajo debido a la alta exposición. Luego, se fortaleció en mí la vigilancia, el alerta y la responsabilidad en los cuidados personales y para los demás. Las características de la supervisión general implica que debo recorrer todos los servicios, por lo cual mi mameluco me acompañará desde que ingreso al hospital todos los días hasta la desaparición del virus”, manifiesta. 

Describe que “antes de ingresar a cada servicio me rocío de pies a cabeza con alcohol, me coloco cofia, barbijo y antiparras. Procedimientos que ya son hábitos para todos los colegas en la institución. Debemos protegernos para cuidar; lo mismo le pedimos a la sociedad, que nos acompañe con el cumplimiento de las medidas de prevención”. 

Entre otras apreciaciones, plantea que “esta pandemia nos ha dejado varias enseñanzas. Aprendimos que cuidarnos es cuidar al otro. Eso se traduce en respeto. Aprendimos a valorar la vida y las pequeñas cosas, los lazos y las relaciones”. 








 No relajarnos 
 Marina Maureliz es enfermera desde hace 16 años y está especializada en Neonatología, servicio que tiene a cargo de forma momentánea. En enfermería para ella es fundamental la formación constante, la comunicación y el trabajo en equipo. Específicamente en su servicio, la pandemia ocasionó un retroceso ya que “teníamos una Neonatología abierta a las familias y hoy solo pueden ingresar la mama y el papa –explica-. Como consejo para las recientes familias en pandemia es fundamental respetar los cuidados familiares, cuando ingresa el niño al hogar. Respetar los controles y la vacunación”. 

Le pide a la población “extremar los cuidados, no realizar reuniones. Cuidarse es cuidar al otro y también al personal de salud. Estamos cansados, pero debemos seguir cuidando a nuestras familias y a nuestros pacientes. Cada día nos cuesta un poquito más, pero sabemos que es muy grande nuestra responsabilidad, por ello nadie puede relajarse en esta situación, necesitamos de su ayuda, para cuidarlos y cuidarnos”. 

Confiar en los cuidados 
Elina Berruti es enfermera hace 27 años y hace 13 que está a cargo del servicio de Terapia Intensiva. Sin saber muy bien porqué, en su adolescencia definió que iba a ser enfermera y nunca se arrepintió. “Quiero morir en esto y en este servicio. Con el equipo que hemos formado, con un profundo trabajo conjunto, entre todos, es como se definen las estrategias de cuidado en terapia. Eso sí, después hay que cumplir lo establecido. Lo que acordamos y lo que funciona”, dice Elina con firmeza. 

Comenta que “yo coordino el servicio, pero mi equipo lo trabaja; entonces es muy importante que a los acuerdos se arribe entre todos. Así fue siempre; en esta pandemia fortalecimos esos métodos. Aprendimos, nos capacitamos, generamos protocolos y los aplicamos, pero después del primer caso positivo nos reunimos, nos contuvimos y compartimos experiencias. Hicimos terapia de grupo, con el servicio de Salud Mental y revisamos los procedimientos”. 

Habla de “lo que atraviesan nuestros pacientes; muchos de nuestros cuidados en el momento de mayor gravedad, son agresiones para el cuerpo y para la subjetividad. Por ello; lo hacemos con todo el amor; nos encariñamos y hasta somos celosos de ellos. Nadie los cuida mejor que nosotros, decimos”. 

"Después del primer caso positivo nos reunimos, nos contuvimos, compartimos experiencias. Hicimos terapia de grupo con el servicio de Salud Mental"


Asimismo, hace referencia a lo que sienten las familias y “la desolación de no poder tener contacto. De saber que están entubados, muchas veces. “Todo esto en pandemia se reagudizó, se intensifico y por ello sabemos que las familias tienen aprender confiar en nuestros cuidados. Sabemos que estamos cansados y mucho pero no podemos descuidarnos. Allí está el riesgo. No lo permitamos”. 

Al respecto, señala que “en el Día de la Enfermería anhelamos que se escuche este pedido. No los queremos con nosotros en terapia; los queremos sanos y felices”. 

 En tanto, Carina Pardiñas, supervisora de Clínica Médica y enfermera desde hace 30 años, analiza que “cuando un paciente se va de alta, implico una compleja tarea desde el equipo de salud y agradecemos esa evolución. Aun a pesar del dolor también hacer posible la muerte digna de una persona es una tarea fundamental y que hoy con la pandemia se exterioriza en nuestra subjetividad y en nuestras emociones”. 

Cuidarnos es respetarnos
Desde hace un mes, Elisa Barreda coordina al personal de Enfermería de la sala Covid 2. Es una persona sencilla y humilde que disfruta de resolver problemas, de ayudar y está orgullosa de que le permitan asumir este desafío que acepta con total responsabilidad. 

“Mi mensaje es hacia los adultos jóvenes para que no realicen reuniones o juntadas. Que se cuiden para cuidar a nuestros adultos mayores”, subraya. Entiende que el bienestar del paciente está en los cuidados científicos pero también en una mano en el hombro o en una risa a tiempo. Ella despide a sus pacientes recuperados de Covid con un aplauso de reconocimiento. Elige destinar su mensaje hacia el cuidado que debe darse al adulto mayor; ve el impacto del Covid en los mayores; que son quienes corren mayores riesgos de no recuperarse. 

“Queremos dejar en claro no se la pasa bien, es un virus agresivo y que no sabemos cómo se va a comportar. Por esto les pido cuidemos a nuestros mayores, padres, tíos, abuelos. Son nuestra historia y hoy cuidarlos es respetarlos”, asevera. 

En la misma línea coincide la licenciada Alejandra Lantero, quien coordina el trabajo de 28 profesionales del Geriátrico Municipal. A raíz de la pandemia se debieron extremar los cuidados y modificar conductas. Se acentuaron las estrategias de contención para los adultos mayores, que no pueden tener contacto físico con sus familias. “Estamos trabajando más que nunca con el corazón”, son sus palabras en el cierre de la entrevista.

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Con dos sensaciones: satisfacción e impotencia 

Patricia Barrientos, jefa de Enfermería del Centro de Salud, se inició en esta tarea a los 16 años. Su profesión la fue atrapando y vivió la evolución de la enfermería hasta hoy que nos atraviesa una pandemia, en la que ella tiene un rol fundamental, ya que coordina la totalidad del personal de este servicio en el sistema público de salud.

“La aparición de la pandemia fue muy estresante para todo el personal de salud, porque no se conocía demasiado sobre el virus, y fue un cambio total en las prioridades y en la rutina de trabajo, se tenía que hacer mucho hincapié en la protección para el personal y para los pacientes, y tomar todos los recaudos para no llevar el virus a casa y no enfermar a la familia. Ese fue el primer eje de trabajo”, relata. 

Con satisfacción, pondera el “excelente nivel de formación, compromiso y responsabilidad del plantel de enfermería”. Observa que “hoy se nota el cansancio y el agotamiento, y realmente a veces se torna angustiante ver a tus pares que se contagian y muchas veces la pasan mal, y hay que suplantarlos, llevando a los enfermeros que quedan a hacer mayor cantidad de horas. La gente se agota física y emocionalmente”. Menciona que “un aspecto muy positivo es el acompañamiento y la contención que hace el colectivo enfermero a aquel colega que se contagió; es importante”.

Como contrapartida, indica que “es muy triste cuando ves a parte de la población ignorando las recomendaciones que se hacen a diario desde la Secretaria de Salud, y desde cada uno de los integrantes de los equipos de salud”. 

Finalmente, pone de manifiesto que “cuando descreen; te da mucha impotencia la falta de empatía con el personal de salud, que ignoren el sacrificio, poniendo en riesgo, además del equipo de salud y a sus propios familiares. Por esto no nos cansamos de reiterar que hoy en nuestro día todo el personal de enfermería nos encontramos para pedirle a Tres Arroyos, que cumpla con las medidas de prevención. Que se cuide. Que nos cuide”. 

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Reconocimiento institucional 

Desde las autoridades de Salud del distrito, en este Día de la Enfermería se refuerza el compromiso de trabajo conjunto y denodado para garantizar los recursos más adecuados en relación al contexto y agradecen sobremanera el compromiso, la calidad profesional y calidez con la que realizan su trabajo, que sabemos que es una forma de vida. Al mismo tiempo, renuevan el acompañamiento a los enfermeros que debido a su función padecieron el coronavirus en primera persona.