El cierre de las fronteras por parte de Uruguay es una muestra del impacto del coronavirus

Opinión

Por Roberto Barga

Interrogantes pandémicos

20|12|20 13:16 hs.

Decíamos en la columna de la semana pasada que todo estaba en veremos, en referencia a la vacuna contra la Covid-19. Bueno, si la semana pasada la cosa estaba en veremos, en estos últimos siete días, tres cuartos de lo mismo. 


Nobleza obliga, la situación es confusa no sólo en la Argentina, también hay comedia, en este caso dramática, en buena parte del mundo. 

Breve raconto, empezando de afuera hacia adentro, sumando dudas, histerias reproches cruzados y angustias varias: 

1) La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Úrsula von der Leyen, anuncia a comienzos de esta semana que la vacuna de Pfizer será suministrada en el conjunto de países que integran la Unión Europea simultáneamente a partir del 23 de diciembre. Rápidamente la corrigen. La campaña comenzaría el domingo 27. Veremos. 

2) De la de Oxford, Astra Zeneca, pocas y malas novedades. Tiene problemas con las fases de investigación. 

3) Inglaterra y USA avanzan en la vacunación de su población con la vacuna de Pfizer, rogando no encontrar rechazos. Hubo un caso mortal en Alaska poco difundido y a la espera de saber si la persona inyectada, no tuvo otras complicaciones. 

4) Adentrándonos en nuestra geografía, los pasos de comedia comenzaron con la posible fecha de arribo de las 300 mil dosis de la vacuna Sputnik 5, comprometidas por Alberto Fernández para fines de diciembre. Las alarmas se encendieron cuando el ministro Ginés González García, salió a decir que no había aviones disponibles para traer las vacunas. Ahora apareció un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas, que llegaría con el deseado brebaje el 24 de diciembre, junto con Papá Noel. 

5) El ministro de Salud polemiza con Pfizer y denuncia que este laboratorio no le quiere vender vacunas a la Argentina y que para hacerlo exige puntos inadmisibles. Se abren inoportunas sospechas. 

6) La frutilla de la torta de esta semana, poblada de nieblas informativas, la puso Vladimir Putin. El presidente de la Federación Rusa, tiró un auténtico contenedor de agua helada sobre las expectativas de la Sputnik 5, cuando anunció en conferencia de prensa que no se daría la vacuna porque todavía no están aprobados los estudios que la recomienden para mayores de 60 años. 

Carla Vizzotti, en misión especial en Moscú, salió a aclarar que el estudio definitivo de la vacuna llegará en los próximos días. Le recomendamos a la funcionaria que mientras recorra los gélidos paisajes de la Plaza Roja, lea si es que no lo hizo aun, el libro del talentoso Jorge Asís “El sentido de la vida en el socialismo”, relato con tintes autobiográficos, extremadamente divertido, satírico y con sentido histórico. Cien por ciento Asís, recomendable en un momento de tanta tensión como el que debe estar atravesando Carla Vizzotti. 

En fin, lo que se ve es una auténtica guerra de nervios en todo el mundo por conseguir vacunas y evitar que la economía colapse nuevamente. Basta ver lo que pasa en Europa en estos momentos para entender la gravedad de la situación: Alemania cerrada, Holanda lo mismo, España con regiones en verdadero retroceso y con amenazas de más cierres. Mucho más cerca, vemos el lio que se está armando en Buzios. Comerciantes y hoteleros desesperados, ante la decisión de un juez de cerrar el paradisíaco balneario en 72 horas. Uruguay cierra sus fronteras, ante la frustrada mirada de argentinos que no irán este año a las playas esteñas. Chile y Paraguay con evidentes números de aumento de casos de Covid-19.

Es un tiempo ideal para extremar la prudencia declamativa, porque lo que los funcionarios digan hoy, mañana valdrá moneditas ante lo efímero del asunto que rodea al Covid-19


Y en la Argentina, con datos incontestables, se detuvo la caída de contagios y estamos a la espera de los números de las próximas semanas, para saber qué resultado tendrían en las estadísticas, las reuniones de las fiestas venideras. 

Sólo el Asia desarrollada se salva de esta nueva embestida virósica. Allí, brindar datos al estado de movimientos individuales no parece acarrear problemas de conciencia ni sociales. Otro mundo, otras expectativas. 

En resumen, da la impresión de que es un tiempo ideal para extremar la prudencia declamativa, porque lo que los funcionarios digan hoy, mañana valdrá moneditas ante lo efímero del asunto que rodea al Covid-19 y sus posibles soluciones. 

Más que nunca se confirman las tesis de uno de nuestros filósofos de cabecera, el coreano Byung Chul-Han: estamos en la sociedad del rendimiento, a un problema nuevo y desconocido, como lo es esta pandemia, le exigimos una respuesta inmediata y eficiente. Y como también afirma Chul- Han, en estos tiempos atravesados por el exceso de positividad, los políticos no pagan costos por decir una cosa y a los cinco minutos afirmar la contraria (la foto del Presidente con la modelo Liz Solari, militante vegana, junto a un texto que reclamaba contra la cría intensiva de cerdos para exportar a China es muestra de esto. Vale aclarar que Argentina impulsa a través de su cancillería este acuerdo comercial). La vara de las exigencias de la sociedad está baja y solo importa el metro de confort que rodea a cada individuo. 

En fin, como adherimos a la teoría de la vicepresidenta de que todo tiene que ver con todo, vale la pena mirar en estos lapsus de feriados festivos que se avecinan, la serie de la plataforma Netflix: “Habitación 2806”. Trata del affaire Dominique Strauss-Kan y la empleada de limpieza del hotel Sofitel de New York, hecho ocurrido el 14 de mayo de 2011. Diallo, inmigrante de origen guineano, acusó a Strauss- Kan, entonces mandamás del Fondo Monetario Internacional de haber abusado sexualmente de ella. 

DSK, asume la gerencia general del FMI en noviembre del 2007, poco antes que se desate el infierno financiero de Lehman Brother. Y aquí comienza la mirada política que a un servidor se la antoja interesante. Strauss-Kan era paralelamente precandidato a la presidencia de Francia por el Partido Socialista y a su vez aplicaba las políticas más ortodoxas del Fondo, esto es que a la crisis de las hipotecas la paguen los individuos y salvar a los bancos a como dé lugar. 

¿Qué tenía de socialista DSK? Es increíble que todavía haya intelectuales que busquen las causas del retroceso dramático de la socialdemocracia en Occidente. 

El mundo desarrollado, pandemia mediante, parece haber cambiado de óptica, en cuanto a estimular con dinero público la economía en tiempos de recesión. Veremos en el capítulo Argentina-FMI, cuánto hay de cierto. ¿Será la búlgara Kristalina Gueorguieva, una dirigente de nuevo cuño, o sólo una Strauss-Kan, de buenos modales y sin un apetito sexual desenfrenado?.       


Roberto Barga