Con el equipo de sus amigos en el partido despedida, donde la emoción inundo el Bottino

Deportes

Claudio “Novillo” García

“Darle en manos a Bottino el ascenso a Primera fue lo mejor de la vida”

22|12|20 12:07 hs.

El momento más emotivo de Claudio García fue cuando se encontró con Roberto Bottino y simbólicamente depositó en sus manos el ascenso. “Fue lo mejor que me pasó en la vida; llegar de Rafaela e ir a la casa de Roberto que me estaba esperando, nos estaba esperando, fue hermoso. Darle ese título, llevar a Huracán a Primera era lo que él siempre quiso, por lo que luchó toda su vida. Eso fue lo más grande que me pasó, todo lo demás es secundario. El fútbol lo reconoció como dirigente, persona y ese empresario que tanto le dio a la ciudad, no sólo a Huracán, a todo Tres Arroyos; trajo hombres, familias enteras, generó trabajo genuino. Yo pasé mucho tiempo con él, pasamos demasiadas cosas juntas, él lucho 60 años. Por eso llegar y decirle ‘Roberto, acá tiene a Huracán en Primera’ no se compara con ningún gol, ninguna vuelta olímpica, ningún campeonato. Toda la vida le estaré agradecido…” dijo un Claudio muy emocionado hasta que su voz se entrecortó, el sentimiento lo llevó hasta las lágrimas y no pudo seguir hablando… 


Respiró profundo, y después de unos segundos se lamentó que “ningún dirigente haya seguido su camino, tomado sus consejos. Soy respetuoso de la gente que está en el club pero no estoy de acuerdo para nada con ellos”.

Hoy, en Don Bosco 
Muy involucrado con la causa, García forma parte de la comisión del Club Don Bosco de San Martín de Los Andes desde hace 6 meses, “está en formación, pleno crecimiento. Tenemos un predio hermoso; estamos empezando, laburando duro. El fuerte es el fútbol en todas las edades, pasando por el femenino, aunque, hace un tiempo se incorporó el rugby y estamos abiertos a todo, pero el fútbol se lleva toda la atención. Una de las dificultades que tenemos por acá son los 4 o 5 meses de invierno, donde el clima nos castiga mucho con el frío, viento, nieve, y no contamos con un espacio cerrado; le alquilamos lugares a los colegios para trabajar; acá en invierno a las 6 de la tarde se termina el día...”. 

El Novillo está encargado del armado general del fútbol, también es primer vocal de la CD. “Hay un coordinador para la parte de la formación, yo soy muy defensor de la formación, hay que tener a una persona que tenga conocimientos, esté bien capacitado, con docencia y buena relación con los chicos; hay que formar material humano propio. Esto es muy amateur, demasiado, pero había que comenzar; nos va a llevar tiempo pero tengo mucho acompañamiento, la gente me apoya y contamos con 300 chicos. En los últimos años hemos mejorado muchísimo, hemos ganado los últimos 5 campeonatos consecutivamente en Primera; pero el resultado no es todo, lo importante es el proceso”, destacó. 

Y en ese sentido ya es mucho lo que han transformado. “Cuando llegamos nos encontramos con nada; los chicos sólo iban a jugar los domingos, poca organización y responsabilidad”.

Claudio siempre fue un futbolista especial, “mi carrera fue en base al esfuerzo, a romperme el alma, a entrena mucho; para mí esa es la única vía; me empezaron a conocer, les inculco eso pero de a poco, porque hay que respetar su forma de vida. Con orgullo veo que hay progreso, van a entrenar todos, llegan con anticipación a los partidos; la gente y el periodismo lo reconoce, jugamos buen fútbol, hemos ganado, se va dando todo…” dijo con satisfacción. 


Garcia en la actualidad, festejando con su cuerpo técnico uno de los títulos de Primera con Don Bosco, de San Martín de los Andes


El ejemplo de la CAI de Comodoro Rivadavia es un faro a seguir. “Si ellos pudieron llegar, estando en un lugar remoto, alejados de todo, por qué no vamos a poder nosotros. Yo estoy un poco en ese camino, conocí de adentro lo de la CAI, y hoy sueño, no sé, en diez años, cosechar lo que estamos sembrando hoy” añoró, pero no puede dejar de lado que esa recolección ya comenzó, “en los chicos ya noto el compromiso, las ganas son otras, eso te dan ganas a seguir porque después del fútbol se encuentran con la vida, donde hay que ser buena persona, salir a trabajar y defender el laburo, ser padres; el fútbol te educa bastante para todo, y estamos en esa”, en un “increíble lugar, paradisíaco, te permite recorrer lagos, montañas, cerros nevados, volcanes, pescar, paisajes; la naturaleza premió a este lugar que es visitado por el mundo, es maravilloso” dijo sobre San Martín de Los Andes, su lugar de residencia donde fue llevado por la vida, por la apicultura, hasta que ese “lugar de locos” lo hizo radicarse allí ya hace muchos años.

Pero el Novillo no se olvida su tierra. “Uno ha podido recorrer Argentina con el fútbol y puedo destacar que hay lugares bellísimos; nosotros hemos nacido en el mar, tenemos una relación especial con el agua y disfrutamos de playas increíbles, de médanos fantásticos. Tres Arroyos, Claromecó, Orense, Necochea, son todos lugares hermosos, con otras características, pero tremendos”, sentenció. 

Sol de Mayo, lo último 
La gente de Sol de Mayo, de Viedma, “gracias a la gestión de un amigo como Mario Martínez, en 2015 me hizo una propuesta muy loca, especialmente desde lo económico, y me tentó; me querían allá, aceptaron que fuera 3 días a la semana, armaron un equipo para que yo pudiera jugar en el área rival. Y me fue bastante bien, lo disfruté mucho. En ese momento era un club familiar, como el nuestro (Huracán), hoy está en pleno crecimiento, está en el Argentino A, el presidente es Adán Valdebenito, el técnico de aquel momento, un ser humano fantástico, que me dejó mucho. Quiere que algún día vuelva, que sea su entrenador; le he tomado un gran afecto, una brillante persona, que quiere y hace querer al club”. 

En Sol de Mayo, el último club que lo vio jugar


La familia 
Pese a que su familia residía en Necochea, Claudio siempre la sintió “a mi lado. No importaban esos ciento y pico de kilómetros que nos separaban, cuando podían mis padres y mi hermana se venían; pero siempre estuvieron pendientes y apoyando. Me fui muy joven de casa pero el distanciamiento fue sólo físico; y gracias a Dios pude regalarles muchas alegrías, más a mi Viejo porque él amaba el fútbol. Pero acá el orgullo es del hijo hacia el papá, no tengas dudas, más allá que él escuchándome por la radio y gritando alguno de mis goles muchas veces haya estallado de felicidad”, valoró desde sus entrañas. 

Siempre trabajó para progresar, mejorar como jugador, ser más letal como delantero, más allá de los récords batidos o títulos alcanzados. “Cabecear siempre me gustó y lo sentí como un fuerte mío; pero entrené para definir con las dos piernas, potenciarme en los dos perfiles, mejorar el control de la pelota. Me fui desarrollando solo, me gustaba y admiraba a Batistuta, pero no busqué copiarlo ni imitarlo. Si yo tenía algo bueno quería potenciarlo, y a mis debilidades transformarlas en cosas positivas”, destacó. 

El mejor del 2000 
Que el CPD lo haya elegido en el 2000 como mejor deportista tresarroyense, siendo de un deporte colectivo, elevó aún más su calidad. “La prensa local siempre fue generosa conmigo, siempre me reconoció; desde el rendimiento digo. Creo que he sido muy regular, lo he sostenido durante muchos años con goles, y el gol ha sido decisivo siempre, determinante. Fue gratificante cada premiación, cada reconocimiento de esa prensa que te veía todos los domingos; lo que hace el Círculo, esa Fiesta, el reconocimiento es muy bueno. Las veces que estuve en las fiestas me sentí respetado, la pasé bien, eso lo valoré y lo agradecí siempre”, destacó García, quien aquella noche del 2000 acudió a la celebración, como no podía ser de otra manera, con su amigo Franklin Martínez. 

Partido homenaje 
Siendo García la gran figura de su historia, Huracán tuvo atinadamente la determinación de realizarle el 17 de agosto de 2008 el partido homenaje, de despedida. “La gente me acompañó, hubo muchos amigos, compañeros, pasé un momento agradable, muy lindo. La gente del club lo entendió así y fue hermoso; lo agradecí en su momento, lo sigo haciendo, porque fue emotivo; estar con compañeros de tantos caminos recorrido me llenó de alegría, fue verdaderamente gratificante”, destacó. 


Así reflejó La Voz del Pueblo el partido despedida de García


Y la Liga de Veteranos le abrió las puertas cuando ya era un ex jugador. “Sí, fue algo lindo, compartido con amigos; y fue la única vez porque nunca más me pude separar de ese deportista competitivo, exigente; eso me llevó a descartar cualquier otra invitación”.

Grandes sociedades 
Dentro de un juego ofensivo, Claudio fue siempre la primera opción de gol. “Las cosas se dieron así, y el equipo lo entendió; no podíamos desaprovechar esa posibilidad, y no lo digo por mí, hablo por la situación. Entonces ahí relucen mis compañeros como Franklin Martínez que era un jugador excepcional, elegante, inteligente, completo; Jorge Izquierdo y el Bochi Abad, que fue con los que más me entendí. Tanto tiempo de trabajo fue fundamental para fortalecer estas sociedades”, reconoció. 

Una sola camiseta
García nunca intercambió una camiseta, “no tuve interés en hacerlo. Todos los partidos los terminé con la camiseta que defendía. Mí camiseta era sagrada y se iba conmigo al vestuario”. 

“El Novillo” 
Alumni fue tan importante que hasta le dio el apodo que recorrió el país, llenó de títulos los diarios nacionales y revistas como El Gráfico. “Cuando llegué a Alumni, acababa de irse una persona muy parecida físicamente a mí, y a él le decían Novillo. Cuando entré a la sede alguien dijo ‘mirá, volvió el Novillo’, pero el que había llegado era Claudio (hablando en tercera persona); entonces unos chicos comenzaron a decirme Novillo, hola Novillo, y quedó Novillo…”.