Deportes

Especial de Fin de Año

El deporte y su año atípico

31|12|20 17:05 hs.

En lo deportivo, el 2020 quedará marcado como el año más insulso y soporífero. Sin actividad oficial de marzo en adelante, con los deportistas imposibilitados de entrenar la mayor parte del tiempo y las canchas, clubes y demás escenarios cerrados a causa de la pandemia que prohibió un desarrollo normal y habitual. 


La emoción de la vuelta olímpica en fútbol o básquet, el podio con champagne en las diferentes categorías de automovilismo, el corte de cinta en el atletismo y las demás celebraciones habituales brillaron por su ausencia, y en consecuencia la alegría de esos festejos dejando escapar la emoción que provoca en los deportistas poder conseguir un objetivo, ganar o ser el mejor en su rubro. 

Mientras desde China aparecían las primeras noticias de un nuevo virus denominado Covid-19, en Tres Arroyos la planificación deportiva indicaba una temporada intensa, las primeras competencias se iniciaban y nadie presagiaba el durísimo golpe de no poder desarrollar esas actividades que tanto disfrutan. Fueron menos de 71 días de acción, hasta que la semana previa al 20 de marzo, cuando se decretó oficialmente la cuarentena en el país, se empezaron a suspender los eventos. 

En esos casi tres meses iniciales, lo más destacado pasó por las actividades de verano, la participación de Colegiales en el Torneo Regional Federal Amateur de fútbol, el cierre del Provincial de Clubes de Básquet de Costa Sud, el comienzo del fútbol con la Copa Roberto Aiello y el desempeño de algunos representantes locales en el plano individual. Posterior a eso, la inventiva de todos para poder seguir moviéndose, la chance de competir de modo online como lo hizo el ajedrez y el atletismo principalmente, la oportunidad de los clubes para trabajar en infraestructura, el uso del tiempo para capacitarse y aprender y también el fundamental rol social que fueron ocupando las instituciones para acompañar cada uno a su modo a la población más vulnerable. 

Un año, tres etapas 
El año claramente tuvo tres momentos en el deporte local, lo que sucedió antes del 20 de marzo, lo que fue pasando los primeros meses de cuarentena y el cierre del año donde se empezaron a habilitar actividades y hasta alguna competencia. 

La primera parte tuvo su inicio los primeros días de enero. En las playas las distintas competencias le dieron emoción al verano, mientras que en todo el país sonó el nombre de Tres Arroyos ya que en el básquet nacional siguieron con actividad Máximo Fjellerup y Fermín Thygesen, en el atletismo Ulises Sanguinetti mostró su vigencia y Matías Maggiora se codeó con los mejores sobre su bicicleta. 

Luego llegó el momento del inicio de las prácticas deportivas grupales, donde Costa Sud le dio continuidad al Torneo Provincial iniciado a fines del 2019 donde no logró pasar de fase y Colegiales tuvo su debut en el Torneo Regional Federal Amateur pero sin lograr sumar puntos en sus seis presentaciones. A la par, los clubes de fútbol iniciaron sus entrenamientos y a mediados de febreros disputaron la Copa Roberto Aiello, la cual quedó inconclusa por la pandemia, y los de básquet solo llegaron a hacer pretemporada. 

En el automovilismo la realidad fue similar, y el golpe igual de duro. En los primeros meses los pilotos prepararon sus máquinas y cuando el campeonato de las Mayores del Sudeste estaba a punto de dar inicio en San Cayetano se decretó la pandemia. Los organizadores esperaron un largo tiempo con la idea de poder retomarlo, hasta que la realidad superó todo y se decretó desierto, al igual que el Oficial de la Liga de fútbol y de la Asociación de básquet. 

Decretada la cuarentena comenzó el ingenio, y utilizando elementos hogareños la mayoría de los deportistas buscó alternativas para no detenerse. En simultáneo, los clubes quedaron desiertos y cerrados, sin el sonido de las actividades y el murmullo de la gente recorriendo los pasillos, algo difícil de imaginar tiempo atrás, impensado para todos. 

Tuvo que pasar un tiempo para que el mundo en general, y la ciudad en particular, se adapte a lo que estaba sucediendo, y de a poco entre el municipio y la provincia fueron permitiendo, a cuenta gotas, actividades. Así primero se habilitó el atletismo y ciclismo recreativo de forma individual, luego los deportes individuales como el tenis y el golf y mucho más adelante las prácticas colectivas, aunque en ningún momento las competencias. 

El cierre del año se acercó más al mundo previamente conocido, con más actividades, aunque aún sin lograr un nuevo punto de equilibrio entre la pandemia que azota al Mundo y la necesidad de poder volver a poner en marcha la rueda de actividades y competencias que alimentan a los deportistas.