Sociales

Especial 2020

Convertir el horror en arte

01|01|21 21:54 hs.

El 14 de junio, se cumplieron 40 años de la llegada del primer tren a Auschwitz. Marian Kolodziej, un polaco católico integrante del movimiento scout, ocupó uno de los vagones y fue prisionero hasta que Alemania perdió la guerra. Durante 50 años no habló de lo que vivió en el campo de concentración en el que los nazis mataron a más de 1.100.000 personas, pero tras padecer un ACV decidió dibujar su experiencia y montó una muestra para dejar testimonio del sufrimiento y del horror “en honor a todos los que han desaparecido en cenizas”. Pero también para demostrar “que existe la esperanza de una vida nueva para quien tiene fe pese a todo”. 


Su conmovedora historia y su obra, fueron retratadas en las páginas de este diario. 

El reconocimiento a su trayectoria quedó plasmado en 2006, cuando en el Centro Cultural del Mar Báltico, también de la ciudad de Gdansk, recibió la Medalla de Oro a la Cultura. Sin embargo, todavía faltaban tres años para que Kolodziej terminara su obra cumbre, la que mayor tiempo le demandó y concibió a partir de la necesidad de realizar una rehabilitación de su sistema motriz. El trabajo se terminó convirtiendo en una terapia sanadora del alma y un homenaje a las más de 1.100.000 personas que fueron asesinadas por los nazis en Auschiwtz, el campo de concentración que funcionó en el sur de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial y donde Marian estuvo prisionero.