Con cartones y sin planos, Felipe crea. Se siente motivado y la curiosidad lo ayuda a avanzar (Carol

Claro, Reta y Orense

Felipe Fuente arma, desarma y experimenta

Con 9 años, fabrica sus propios juguetes

06|01|21 11:54 hs.

Tiene una página en Facebook e Instagram, “Creaciones Felipe”, administrada por sus padres y con el apoyo también de su hermana Valentina. Es apasionado por los robots y los superhéroes de Marvell.

El interés y la curiosidad de los chicos es cautivante y dejan a más de uno boquiabiertos con sus creaciones. Felipe Fuente, claromequense de 9 años, tiene su propia página de Facebook e Instagram “Creaciones Felipe”, administrada por sus padres, Jesica Chedrese y Facundo Fuente, con el aporte juvenil de su hermana Valentina. 

Felipe, tímido, pero con muchos proyectos en mente y muchas ganas de crear, en diálogo con La Voz del Pueblo, cuenta parte de la cantidad de juguetes que ha fabricado y sus próximos proyectos. 

“A mí me gustan mucho los robots”, afirma y su iniciativa lo lleva a buscar videos en YouTube o preguntarle a su papá como hacer tal o cual cosa, porque literalmente desarma los juguetes fuera de uso para utilizar sus motores en proyectos nuevos. 

Con su papá Facundo Fuente y su mamá Jesica Chedrese


“Yo hice un robot un día y no tenia el mismo motor, que era uno amarillo que le da fuerza. No era el mismo motor y entonces no me funcionó”, nos confiesa. Crea juguetes, utilizando básicamente cartones a los que recorta y les da forma sin utilizar ningún tipo de plano, solo los hace a ojo. Amante de los superhéroes de Marvell, recrea sus armas como la de Thor o el guante de Thanos. “Esta es el arma de Thor, le tengo que poner todo cartón en las líneas, en el mango, debo hacer todos los detalles. Y después pintarla y agregarle papel periódico”, puntualiza. 

Las dimensiones de sus creaciones son en el tamaño real, desde la pantalla de la tele o la computadora, convertidas en escala a la altura de un niño de 9 años que fabrica sus propios juguetes. 

Su fascinación por la robótica lo ha llevado a comprarse una placa de Arduino, con la ayuda de su familia y a algunos trabajos (como en las últimas navidades, hacer Papa Noel y arbolitos navideños en miniaturas, y venderlos) con los que pudo ahorrar. Esta placa se utiliza en robótica para programar, por ejemplo un semáforo.

“Lo de arduino está bueno, pero es mucha programación y está aprendiendo, tiene otro vocabulario, lo del semáforo se programa, con una placa de robótica que compramos y con la computadora. Pero bueno ahí está experimentando, es más complicado”, apunta su mamá Jesica. 

Sus estudios continuarán en la Escuela Técnica de Tres Arroyos y luego la carrera de Ingeniería en Robótica, además de jugar al básquet, afirma con total seguridad Felipe. Pero sus proyectos próximos son la creación de un karting, para lo cual ya tiene casi todos los materiales. Solo necesitará ayuda en la tapa de usar la soldadora y comprarse una impresora 3D con la cual poder hacer las máscaras y partes de sus futuros robots. 

“Nosotros como papás, estamos totalmente orgullosos de él, de cómo se desenvuelve, es autodidacta, nos emocionan las cosas que hace, verlo progresar y que tenga tan claro lo que quiere hacer en un futuro. Ojalá que no lo cambie porque está buenísimo, y sino que haga lo que quiera, lo que lo haga feliz obviamente”, expresa Jesica. 

Experimentar, probar, armar, desarmar, enojarse, volver a intentar y así, entre cartones que le da su abuelo Tito (Daniel Chedrese), un recipiente con un montón de motores de juguetes que fue desarmando, para usar en distintos robots, puentes hidráulicos, Felipe ha creado su propia fábrica de juguetes, pasión que comparte junto con el básquet. 

Un pequeño inquieto, con la mente en movimiento y las manos dispuestas a seguir aprendiendo cada día.