La cosecha está casi finalizada, resta levantar menos del 10% de la superficie de trigo

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Campaña

La buena cosecha fina se potenció con el combo de rinde y precios

10|01|21 12:29 hs.

Luego de realizar varias consultas para conocer el panorama que tenían sobre el cierre de la campaña de cebadas y trigos se observan tres puntos de coincidencia en la mayoría de las voces: la cosecha fue buena, con rendimientos superiores a la media de los últimos años; los lotes que mejor rindieron fueron los sembrados temprano; y el precio de los granos potenció el resultado de la trilla.


“Los rendimientos han sido buenos para los dos cultivos de fina en general y esta vez no hubo tanta diferencia entre cebada y trigo como sí ocurrió otros años. Casi siempre la cebada le saca un diferencia, este año eso fue más errático y en muchas situaciones el trigo estuvo a la par”, explica Marcelo Goñi al iniciar su análisis de una cosecha con rindes “por arriba de la media. El promedio en trigo debe estar por encima de los 4000 kilos y en cebada se debe arrimar a los 5000 kilos”.

Siguiendo en el camino de los números, el titular de El Agropecuario aporta: “En cuanto al trigo, la mayoría de los lotes tuvo un promedio de entre 4000 y 4500 kilos; hubo muchos de 5000; también de entre 3000 y 3500; y algunos casos puntuales de 6000 kilos”. 

El mapa de rendimiento de la cebada confeccionado por Goñi marca que la mayoría de los lotes anduvieron entre los 4500 y los 5000 kilos, con algunos picos de 6000. Y como una característica de la campaña indica que, en contraposición a otros años, no hubo una diferencia tan marcada entre los campos ubicados de la ruta 3 hacia el mar y los situados hacia Coronel Pringles. 

“En estos últimos hubo muy buenos resultados también. Los rindes se acercaron mucho. Por ejemplo, un trigo de un campo de atrás de La Tigra rindió 5500 kilos y contra los 4800 kilos de uno de El Triángulo… Suponemos que recibió el golpe de agua en el momento justo y el otro no”. 

Una mirada similar tiene le ingeniero Darío Tumini, quien destaca que para el lado de la costa los cultivos rindieron un poco mejor, en los campos más continentales también los rendimientos estuvieron por arriba del promedio. “El rinde en la franja costera en lo que es cebada anduvieron por arriba de los 5000 kilos y en partes 6000. En trigo, también rondaron los 6000 kilos. Una vez que te vas alejando del mar, los rendimientos fueron buenos también, pero no tan altos”, analiza. 

Entre las cuestiones que determinaron la variación en los resultados la más destacada fue la fecha de siembra. “Lo sembrado temprano rindió más”, dice Tumini.

“El número es superior, porque el año pasado terminamos vendiendo la cebada a 170 dólares, como lo mejor, y ahora estamos en 210. Igual que el trigo”, indica Rodera


Tirá para arriba
El ingeniero Gonzalo Rodera, asesor de la Cooperativa Agraria, explica que la cosecha ha sido “de buena a muy buena, según los sectores”, aunque aclara que “esperaba un poco por cómo venía planteada la campaña”. Para el técnico, en cuanto a rindes, la trilla terminó siendo “muy parecida a la de la campaña pasada”, sin embargo el resultado final termina siendo superior gracias a los precios. 

“El número es mejor, porque hay que pensar que el año pasado terminamos vendiendo la cebada a 170 dólares, como lo mejor, y ahora estamos en 210. Igual que el trigo. Entonces, si bien no podemos hablar de un cosechón, ayuda mucho el arrastre de los precios”, indica. 

Es el ingeniero Darío Tumini quien también pone énfasis en su análisis en que los precios de los granos hacen esta vez la diferencia. “Los rindes en líneas generales, en los lotes que no tuvieron ningún problema, estuvieron por encima del promedio de los lotes. Así que han sido de buenos a muy buenos. Pero además el precio también es bueno. Por eso la cosecha fina ha sido buena, porque tuvimos rinde y precio, que no es común que se den las dos condiciones”, explica el asesor de Nutrien Ag Solutions. 

“Es una gran noticia para el productor, porque veníamos de tres años de cosechas gruesas muy malas, con mucha falta de agua; mientras que las finas tenías rinde pero no precio, o al revés. Esta vez se dieron las dos”, agrega. 

El ingeniero Rodera marca, ya desde lo exclusivamente agronómico, que los mejores rindes se dieron con las siembras tempranas. “Eso se vio más marcado en trigo que en cebada, de hecho hasta el día de hoy hay lotes sin cosechar”. 

El asesor de la Agraria también destacó una sector que sería trazando una línea imaginaria desde la zona de Cascallares hacia Claromecó, donde hubo “rindes excepcionales en los dos cultivos”. 

“Seguramente eso estuvo motivado a que agarraron las lluvias más abundantes de noviembre, sumado a que son campos de suelos profundos, más la amortiguación que les da estar cerca del mar… Eso generó que el llenado de los trigos fuera excelente”. 

Rodera, en tanto, diferencia lo que ocurrió en Chaves, “donde la cebada anduvo mejor que el año pasado, tuvo muy buenos rindes; no así el trigo, que aparentemente se vio afectado por la helada y eso le generó una merma”. 

El análisis de la campaña del ingeniero Luciano Piloni tiene dos cuadros según zonas. “En lo somero, la cebada rindió muy bien, con mínimos de rinde promedio 5500 y máximo de 6700. EL trigo, anduvo entre los 4000 y los 5000 kilos”, explica. “En la zona sin limitantes: la cebada promedió los 6500 kilos, con mínimos de 6000 y máximos de 7200. El trigo también rindió bien: mínimos de 5500 y máximos de 7400 kilos de promedio por lote”, completa. 

Dentro de la superficie que asesora y trabaja Piloni, estos resultados implican un rinde promedio entre un 5 y un 7% por sobre los rendimientos de años anteriores. “Fue una buena campaña de fina”, dice. 

Lluvias estratégicas 
Una de las claves de la campaña a los ojos del ingeniero Tumini fue que los cultivos, en general, recibieron golpes de agua en los momentos justos. “Si bien no hubo mucho milimetraje, porque no llovió mucho, las aguas llegaron en los momentos críticos del cultivo, que es en el macollaje y en la encañazon, y algunos tuvieron algo de agua en el llenado”, indica. 

“Así que fueron momentos bien específicos claves para el desarrollo del cultivo y logar un buen rinde”, completa. 

A la hora de hablar de la calidad de la cosecha, en líneas generales no se registraron problemas. “En cuanto a recibo de cebada en maltería, un 85 / 90% de la mercadería está siendo de recibo”, explica Marcelo Goñi. 

En cambio en lo que es trigo, destaca que “hay bastante mercadería con proteína baja, muchos trigos en un rango de 8,5 a 9,5 / 10”, agrega. “Eso viene de la mano de los buenos rendimientos”, indica. 

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Más cultivos de segunda 
Una de las características de esta campaña, motivada por la humedad que llegó de la mano de las lluvias de diciembre y de la de esta semana, es la mayor superficie sembrada con cultivos de segunda. “A diferencia del año pasado vemos una altísima superficie de cultivos de segunda, lo más sembrado es soja, pero también hay bastantes lotes hechos con maíces y girasoles”, explica el ingeniero Fidel Cortese. “Y en general viene todo muy bien”, agrega. 

Marcelo Goñi, en tanto, destaca el aumento de superficie de segunda de girasol y maíz por sobre la soja. “El escenario que tengo yo es que se está haciendo menos soja. Dejando de lado los precios, entiendo que tiene que ver con que venimos de tres o cuatro años con resultados muy malos”, indica. “En un tiempo se dio un boom de soja de segunda como si esto fuera Pergamino o Junín, y no lo era… Además, con un valor de maíz de 180 dólares a futuro y de girasol a 450, la gente se está inclinando por esos cultivos”, agrega. 

En el caso del ingeniero Luciano Piloni la soja de segunda sí es una alternativa a tener en cuenta en los planteos que asesora. “Este año hemos hecho mucha soja de segunda”, comenta.