En Claromecó son 47 los guardavidas, y los mismos se dividen en dos grupos (Caro Mulder)

Claro, Reta y Orense

El trabajo de Guardavidas en Claromecó y Dunamar

Balance positivo

01|02|21 09:57 hs.

Javier Falcone en Claromecó y Fernando Yitani en Dunamar son los jefes de los guardavidas en las playas, y ambos coincidieron en un balance gratamente positivo durante el primer mes de la temporada 2021. “Si bien trabajamos en conjunto con Dunamar, existen dos jefaturas distintas y dos encargados distintos, la temporada ha sido intensa, ha sido de mucha gente”, manifestó Falcone en dialogo con La Voz del Pueblo el día en que reunió a los 47 guardavidas que conforman el cuerpo de Claromecó, dividido en dos turnos, mañana y tarde. 



El otro grupo que cubre las playas del lado de Claromecó. Unos trabajan en turno mañana y los otros por la tarde (Caro Mulder)


En relación a ellos, manifestó: “Tengo un cuerpo de guardavidas que mezclamos bien experiencia y juventud, asique estoy muy contento y agradecido”. Continuando con el relato de su tarea, agregó que “la pandemia sirvió para que la gente entienda cosas que son esenciales y vitales para todos, como el cuidado, el protegerse, respetar, lo vimos así, playa llena”. 

Falcone también considera que el trabajo durante lo que fue enero estuvo enfocado en la prevención en todas las zonas de baño: “Basamos nuestro trabajo en prevención, los chicos se paran en las puntas donde tenemos los jalones y cuando la situación lo amerita uno de los chicos siempre está en lo que llamamos banco de agua, para estar cerca si la acción lo requiere”. 


Javier Falcone, jefe en Claromecó (Caro Mulder)


El jefe de guardavidas del sector Claromecó destacó que rescates en ocasiones de mar peligroso “hemos tenido muy poquitos, se dieron algunos fuera de la zona de baño y por suerte se llegó entre la moto de agua y los móviles nuevos que ayudaron a llegar hasta un lugar lejos en menos tiempo, situación fundamental para una víctima, llegar rápido”. 

Una incorporación a la cual Falcone le dio mucho valor es a un cuatriciclo para moverse por la playa o llegar a lugares de difícil circulación. “Nos ayuda mucho a la prevención en la zona recreativa o si nos llaman de algún lugar por ejemplo los médanos. Te vienen a buscar por algún accidente en cuatriciclo y te posibilita llegar más rápido. La gente de seguridad y el delegado Julián Lamberti nos dan una mano bárbara, lo que necesitamos recibimos colaboración y están”. 

Finalmente consideró que “siempre hay algo para mejorar, tratamos de perfeccionarnos constantemente, siempre pedimos más, hay más proyectos, más cosas para hacer, pero con tiempo lo vamos a ir haciendo”. 

Por otra parte, este medio también dialogó con Fernando Yitani que es el jefe de guardavidas de Dunamar, quien coincidió con las declaraciones de Falcone en relación al balance: “Hasta el momento es gratamente positivo, tuvimos un año atípico en lo que respecta por la pandemia y afortunadamente ha venido mucha gente a Claromecó. Hemos notado que en la zona de baño se ha colmado realmente, tuvimos mucha gente respetando el distanciamiento social, eso provoco que en momentos de mar alto, tengamos toda la gente separada que hasta nos dificultaba a nosotros movernos con la camioneta. Por suerte este año tuvimos la incorporación del cuatriciclo, el cual nos benefició para tener una movilidad rápida en cuanto a alguna emergencia o urgencia”. 


El cuerpo de guardavidas del sector de Dunamar (Caro Mulder)


El cuerpo en Dunamar está dividido en dos turnos y compuesto por 18 guardavidas. Sobre su equipo de trabajo contó: “Con los chicos trabajamos muy bien con el tema de la prevención, lo que llevó a que en zona de baño prácticamente no tengamos rescates, lo que sí tuvimos fueron rescates fuera de zona de baño y más que nada con el tema de embarcaciones. Este año tuvimos muchas atenciones a embarcaciones como kayak y motos de agua por golpes, fracturas, contusiones”. 


Fernando Yitani, jefe en Dunamar (Caro Mulder)


Con respecto a estos acontecimientos, Yitani contó el rescate realizado días atrás a dos niñas en el Médano Blanco que no podían salir del mar por sus propios medios tras ingresar con un kayak. “Una chica de 11 y otra de 8, tuvimos la coordinación con el cuerpo de guardavidas de Reta, llegamos con la moto de agua y los de Reta llegaron para hacer las primeras atenciones con la movilidad terrestres”, remarcó el jefe de guardavidas.