Horacio Verbitsky

Carta de Lectores

Escribe Alicia Hurtado

Esenciales o estratégicos, esa es la cuestión

25|02|21 11:08 hs.

Señora directora: 


Con todos estos dimes y diretes desatados por la vergonzosa vacunación por izquierda de un montón de personajes, se escuchan mucho las palabras esencial, primero, y, más recientemente, estratégico. 

Creo tener más o menos claro de qué se trata eso de ser esencial. Médicos, enfermeros, más todos aquellos que están relacionados con el trabajo en hospitales, clínicas, salas barriales, como odontólogos, psicólogos, el personal que limpia y cocina, kinesiologos, y seguramente me estoy olvidando de un gran número de personas que hacen más fácil y agradable nuestras vidas cuando una enfermedad nos aqueja. 

También son esenciales los maestros y profesores que educan a todas las generaciones, y los auxiliares que facilitan la tarea en las escuelas, y nuevamente acá estoy segura de que estoy omitiendo a muchos que deben integrar esa categoría, lo mismo que bomberos y personal de seguridad. 

Gente que nos informa, que nos muestra el día a día, como periodistas, movileros, también merecen ser considerados en este grupo. O sea, podemos o no coincidir con todas esas categorías, pero casi seguro que estamos de acuerdo con qué significa ser personal esencial en medio de esta inédita pandemia.

Ahora bien, ayer me desayuné con que además de esenciales hay estratégicos. Y acá ya no lo tengo tan claro. Sobre todo porque la señora ministra justificó la existencia de un gran número de vacunados fuera de programa, fuera de los lugares públicos donde lo hacen los que sí han recibido su turno por derecha, diciendo que muchos de ellos son personal estratégico. 

Muy bien, suponiendo que realmente esas sean personas estratégicas, me surgen algunas preguntas: ¿Por qué fue necesario vacunarlos a escondidas? ¿Por qué nunca antes se nos dijo que había estratégicos además de esenciales? ¿Por qué la familia de un expresidente se constituye en personal estratégico, por mencionar sólo uno de las decenas de nombres que proporcionó el gobierno ante la presión mediática? 

Quizás, habría que haber comenzado por blanquear la situación antes de que un supuesto estratégico como Verbitsky pateara el tablero, sabrá Dios con que oscuras razones. 

Nadie puede ser tan inocente como para creer que el Perro se fue de boca sin querer. Si alguien lo cree, no sabe quién es el periodista en cuestión. 

En fin, acá estamos los ciudadanos de a pie, sorprendidos, anonadados, estupefactos y cuantos vocablos más se les ocurran, rogando que lleguen vacunas suficientes para todos los que las necesitan, sin distinción alguna. 

Alguien, no recuerdo quién, dijo que le dolía el país. Creo que somos muchos a los que nos duele este querido país, nos duele que muchos que se han parado arriba de un discurso supuestamente ético sean ahora los que se esconden bajo una supuesta condición estratégica para usar una vacuna que pudo salvar la vida de un esencial o de un adulto mayor o de un diabético... 

Nos duele, ¡claro que nos duele! 

 Alicia Hurtado 


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