Febrero está llegando a su fin y los veraneantes se tomaron un minuto para destacar lo positivo y ne

La Ciudad

En el último día de febrero

La temporada en la mirada de los turistas

28|02|21 12:24 hs.

Por Daniela Angerami


Ultimo día de febrero y la temporada se pasó en un abrir y cerrar de ojos. Atrás quedó la incertidumbre de que si el país… si Claromecó tendría temporada, si se vendrían los turistas que nos vistan año a año, ¿Cómo sería? ¿Usarían barbijo en la playa? ¿Respetarían el distanciamiento social? ¿Qué pasaría en los comercios? ¿Y en los restaurantes? Y los jóvenes, ¿Respetaran el distanciamiento?

¡Va a explotar Claromecó! decían algunos, ¡se van a contagiar todos! acotaban otros. Lo cierto es que estos interrogantes fueron encontrando su respuesta con el transcurrir de los días y hubo temporada; también hubo viento y días que no fueron de playa y debimos sacar las camperas del placard como otros años. 

Claromecó albergó gran cantidad de turistas este año y qué mejor que ellos, qué mejor que “la voz del pueblo” exprese sus experiencias, lo que vivió en Claromecó. De distintas edades y diferentes lugares de residencia, la mayoría coincidió que lo peor fue la pandemia, aunque el clima también tuvo sus votos. En cuanto a lo positivo, disfrutar de la tranquilidad y estar en la familia ocuparon el primer lugar. 

Para Facundo de 16 años, residente de Claromecó, lo mejor fue “poder venir a la playa con mis amigos y lo peor fue el clima”. 


Facundo, de Claromecó


Para Camila de Tandil, 26 años, “poder compartir en familia sin dudas fue lo mejor”, remarcando que lo negativo fue “la intranquilidad al salir y no usar baños públicos y desinfectar todo”. 


Camila, de Tandil


Por su parte Alfredo, de Azul, de 70 años, expresó que “me pareció muy liberada la parte del comercio, los restaurant, mucha gente amontonada, no se guardó la distancia, tomé mis resguardos y me traje mis provisiones, traté de ir lo menos posible al supermercado”, además destacó que el cartel de prohibición de bajar con perros a la playa “no lo respeta nadie”. 


Alfredo, de Azul


Amante de Claromecó desde niño remarcó que lo mejor es “sin lugar a dudas el lugar en su totalidad”. 

Mabel, oriunda de Capital Federal, hace 25 años que abre las puertas del “Panchodromo”, el cual este año no abrió “por miedo y precaución; este año no lo abrí por la pandemia, evaluamos salud y dinero y no abrimos”. 


Mabel, de Capital Federal


Más allá de eso, consideró a Claromecó como “mi segundo hogar… lo amo”. 

El tresarroyense Marcelo de 50 años, sostiene que es habitué de “la zona de Mar del Plata, venimos cada tanto a Claromecó”. 


Marcelo, de Tres Arroyos


Para él lo peor “fue lo de la pandemia, por eso mucha gente optó por venir a Claromecó, que es un lugar que se busca por la tranquilidad. Para mí fue una excepción venir este año para acá. Fui hace 15 días a Miramar, me gustó el respeto que se tiene y que no lo veo en la gente de acá. En Miramar toda la gente en la peatonal andaba con barbijo, desde el más chiquito hasta el más grande… te puedo decir que de 100 personas uno solamente andaba sin barbijo y en cada esquina había gente que si ibas sin barbijo te avisaba; hasta que bajabas a la playa que plantabas la sombrilla la gente estaba con barbijo manteniendo la distancia de dos metros… mucho respeto la ciudad de Miramar, me sorprendió. Este año no encuentro algo positivo, en la situación de pandemia que estamos me gusta Mar del Plata y no puedo ir por miedo”.

Más adelante Eugenia, de 36 años y oriunda de Coronel Suárez, destacó que “lo peor que la gente ensucie las playas, este año lo vi más que otros años” y rescató la gran afluencia de turistas esta temporada. 


Eugenia, de Coronel Suárez



“Poder dejar las ventanillas abiertas del coche y que no pasa nada” fue lo que destacó Matías de 25 años, de Capital Federal, aunque el clima durante su estadía “no fue el mejor”.


Matías, de Capital Federal


Germán tiene 47 años y es de Tres Arroyos. “Doy gracias de estar en este lugar, estamos en una gran burbuja en lo económico, en la salud, en los vínculos… hemos podido juntarnos con la familia, salir a comer, pudimos volver a la playa y para mí es un placer. Además la ciudad en cuanto a lo epidemiológico no está en alarma” dijo.


Germán, de Tres Arroyos


Destacó como negativo que no se respetan las normas: “La convivencia por ejemplo, en tránsito se estacionan en cualquier lado, en bajar los perros a la playa donde no se puede… las normas están para cumplirlas y en Claromecó no se respetan y el estado no las hace cumplir”. 

Irene es de La Plata, tiene 20 años y trabajó durante toda la temporada en “Patricios” como moza. Como positivo, dijo: “Tuve tiempo para reflexionar sobre un montón de cosas que no te las planteas en la vida diaria porque estás ocupado; el haber frenado me dio para pensar y disfrutar de la libertad en Claromecó, la naturaleza, el vivero, las playas, y lo peor es que la gente se olvida que estamos en un contexto de pandemia y se descuidaron mucho, mucha falta de respeto. Trabajo como moza en atención al público y acá al ser los espacios más amplios es como que se olvidan y eso no estuvo bueno”.


Irene, de La Plata


Finalmente Iván de José C. Paz, de 46 años, resaltó que “lo peor es que hay gente que no tomó conciencia, que no se cuida, y lo mejor es que pudimos salir a la calle y buscamos lugares tranquilos como este que se puede respetar el distanciamiento, porque hay playas que están colapsadas y buscamos lugares así como Marisol, Miramar, lugares tranquilos y en familia”.


Iván, de José C. Paz (todas las fotos son de Caro Mulder)


La temporada se escurrió entre los dedos llenos de arena que todos pudieron sentir en su visita a Claromecó. Disfrutar de estar en familia, darse unos cuantos chapuzones, tomar esos mates individuales en la Estación Forestal que sorprendió a todos, intentar alguna selfie con “Grace”, con el Chapu, con Marquitos di Palma y tantos otros que se ocultaron entre los médanos y no se dejaron ver.