Luciana Huizi, Bárbara López, Valeria Biniarz y Betiana Yané,

S.Mayol y Bellocq

El Jardín de Infantes de San Francisco de Bellocq

Los chicos le dan vida a Cascabelito

05|03|21 09:40 hs.

El Jardín Cascabelito, de San Francisco de Bellocq, inició el ciclo lectivo el lunes último con un total de 34 alumnos. Funciona en turno tarde, en el horario de 13 a 17, y el regreso a clases -al igual que en otros establecimientos escolares- generó entusiasmo y emoción. 


Se conformaron grupos, como establece el protocolo, en “burbujas”, y por tal motivo, aproximadamente la mitad concurre una semana, la otra mitad la siguiente y así sucesivamente, de manera alternada.

La directora y docente con sala a cargo, Luciana Huizi, señaló al ser consultada por La Voz del Pueblo que “tenemos dos salas. Una multiedad y una multiciclo”. 

En este sentido, a la sala multiedad concurren chicos de 4 y 5 años; mientras que a la sala multiciclo lo hacen pequeños de 2 y 3 años (se llama así porque incluye a alumnos del nivel Maternal, que tiene otro diseño curricular, y Jardín de Infantes). 



Huizi indicó que “según el plan jurisdiccional se conforman para cada sala burbujas”. Para los chicos que no concurren una semana al jardín, se envían actividades por WahtsApp.

34
La cantidad de alumnos que tiene el jardín


La experiencia de 2020
Las actividades presenciales tienen mucho valor en Inicial; “entiendo a todos los niveles, que se vieron muy afectados por la pandemia. En el Jardín trabajamos más con el cuerpo, en los encuentros virtuales sentar a los padres a hacer las actividades requiere de mucha dedicación, se necesita de otros tiempos. Sobre todo con los más chicos, porque cuando son más grandes tienen mayor independencia”. 

De todos modos, valoró que en 2020, “tuvimos bastante respuesta con las actividades virtuales. Dependemos de los padres, son el nexo con los chicos. Conformamos grupos de WhatsApp, les enviamos materiales por esa vía o cuadernillos”. 

Diversos factores inciden en la posibilidad de concretar clases de manera virtual. “La primera etapa del aislamiento, sin trabajo en la mayoría de los rubros, los papás tenían más tiempo. Luego hubo necesidad de salir, retomar con cuidado el oficio o profesión, debieron organizarse. En general, tuvimos bastante respuesta”, afirmó. 

Buena actitud
El equipo de trabajo de Cascabelito está integrado además por una maestra de Inicial, una preceptora en la sala multiciclo y una preceptora en la sala multiedad, donde se desempeña Luciana Huizi. “Siempre funcionó así, director con sala a cargo, dos preceptores y la maestra de Inicial”, manifestó.

2019 
El año en que Luciana Huizi tomó el cargo de directora


Tomó el cargo de directora el 1º de octubre de 2019 y la mayor parte de su tarea en esta función, ha sido en pandemia. Sobre el desarrollo de la práctica docente en el presente año, dijo que “hemos estado trabajando desde el 12 de febrero con diferentes protocolos. Había un poco de ansiedad ante tantos cambios, en mi sala me quedé sorprendida y agradecida porque los nenes respetaron todo muy bien, se quedaron en su lugar sentaditos”. 

Comentó que “el protocolo dice promover el uso del barbijo. Los nenes estuvieron sentados una hora con el barbijo, me encantó, lo hemos hablado con los padres y seguramente trabajaron en la casa”. 

El proceso es distinto con los pequeños que comienzan a concurrir a Cascabelito, “necesitan mayor adaptación. Están acostumbrados a estar en su casa con su papá o un familiar. De a poco lo vamos a lograr”. 

Incluso quienes se sumaron en 2020, como prácticamente no concurrieron a la sede escolar, están ante una etapa totalmente novedosa. “Tenemos la expectativa de que todo va a seguir marchando bien”, manifestó. 

En el Estado 
Un logro muy importante fue que el Jardín Cascabelito pasara a formar parte del Estado. La directora destacó que “funcionaba con el apoyo incondicional de las señoras de la Liga de Madres. Eran encargadas de todo para que funcione, pago de servicios, de limpieza”. La gestión con esta finalidad tuvo lugar para conseguir un alivio económico. 

Además, también de esta manera “se creó el cargo de auxiliar y se están haciendo diversos arreglos. El pago de las cargas sociales implicaba un esfuerzo muy grande para la Liga de Madres de Familia. En una comunidad chica, cuesta recaudar fondos; lo fueron llevando año tras año, pero la estatización es para bien”.

La entidad funciona en la ex estación del ferrocarril y con el transcurso del tiempo, se evidencia un deterioro en parte de las aberturas, la instalación eléctrica. “Algunas aberturas se cambiaron hace dos o tres años, otras que tienen muchísimo tiempo está previsto reemplazarlas”, señaló. 

Asimismo, en el lugar -agregó finalmente- “no hay agua caliente, nos haría falta. Vamos de a poco, el año pasado con la pandemia no se pudo consolidar la cooperadora, quedó para este año. La idea es conformarla para poco a poco ir haciendo otras cosas que estamos necesitando”.  


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