La Ciudad

En promedio, hay un 30% menos de ventas

Carniceros coinciden en que bajó el consumo de carne vacuna

28|03|21 17:58 hs.

Por Isabel López

Carniceros de Tres Arroyos consultados por este diario aseguran que detectan una baja de más del 30% de consumo de carne vacuna en los últimos meses. 

A nivel nacional, el 2020 se cerró con un consumo de carne vacuna de 49,7 kilos por habitante al año, es decir que se presentó una caída del 2,3% en relación al 2019, un 13,5% menos en comparación a los promedios entre 2007-2009 y se declaró como el más bajo de los últimos cien años. Estos datos fueron otorgados por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), que utiliza el mismo método de medición desde los años ’20 del siglo pasado. 

Son varias las razones por las que se cree que esto puede haber ocurrido. En primer lugar, la crisis económica hace que en gran parte de las familias haya un cambio en los hábitos de consumo, por eso deben recurrir a opciones más económicas, como el pollo y el cerdo. Otra razón, más en el contexto de pandemia, puede haber sido que las reuniones sociales y familiares debieron suspenderse, por ende, la “juntada” a comer asado y muchos otros eventos no se dieron. 

Citando el último informe de CICCRA de febrero del 2021: “En el primer bimestre de 2021, en relación a enero-febrero de 2020, el total producido resultó 3,9% inferior. El mercado interno habría absorbido un volumen del 10,5% menos que un año atrás. El principal factor explicativo se encuentra en la caída del poder adquisitivo, potenciada por el mayor nivel de desempleo, que saca a las familias del mercado. Dicho en otros términos, las familias deben comprar carne vacuna a los precios ‘nuevos’ con ingresos ‘viejos’, es decir todavía sin actualizar por inflación”. 





En cuanto al aumento de los precios en los cortes, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en el último informe mensual basado en el mes de febrero, en donde se consultó a más de 80 puntos de venta de Capital Federal y Gran Buenos Aires, registró en febrero de 2021 un aumento del 1,1% con relación al mes de enero y de 73,1% con respecto al mes de febrero de 2020. 

En promedio, los precios hasta el momento a nivel nacional –según el mencionado informe- son: tira de asado $595, roast beef $494, carne picada $459, vacío $670, bola de lomo $608 y cuadrada $612. 

Sin embargo, en los catálogos online de diferentes cadenas de supermercados con presencia en el país, pueden encontrarse precios aún mayores. 

En Tres Arroyos 
A nivel local, ¿la situación es igual que en el ámbito nacional? ¿Cómo se comportan los consumidores? ¿Los precios son iguales a los de los mercados de Buenos Aires? Para responder algunos de los interrogantes, La Voz del Pueblo consultó con distintas carnicerías de la ciudad para analizar cuál había sido su experiencia en estos últimos meses. 

En Frucar, ubicada en la esquina de 9 de Julio y Chacabuco, el carnicero manifestó que ”se nota que la gente lleva menos cantidad, lo del día. En lo que es números el consumo ha bajado en más de un 20%. Siempre la gente va a buscar lo que más le rinde. Por ejemplo ahora se están inclinando mucho por lo que es pulpas, ya que no tiene tanto desperdicio. Lo que más también se llevan son bifes de paleta, carne picada, milanesas. Hay una clase baja o media que hoy no le alcanza para venir a la carnicería. Algunos llevan de a poquito, de a puñaditos”. 

En Carnicería Kike, ubicada en Hipólito Yrigoyen 846, comentaron: “Ha disminuido un 50% el consumo de carne vacuna. La gente se inclina más por la carne picada. Se han restringido los asados, las reuniones, los eventos, entonces todo eso hace que haya menos consumo”. 

En Emir, la carnicería localizada en Roca 437, Diego aseguró que se encuentra en una zona privilegiada y dijo que “en la semana se llevan cortes normales, milanesas, bifes, carne picada, y el fin de semana sale más el asado. Yo estoy en un punto privilegiado de la ciudad en donde a la gente no le ha cambiado mucho la forma de comer, ni preguntan precios. El que está complicado por ahí directamente acá no viene, busca otras calidades, otros precios. Acá se apunta a otro público, sin ánimo de discriminar, pero por el barrio en que nos encontramos tengo bien claro que la gente que viene acá no es el común. De todas formas hay un 35% menos de consumo seguro”. 

En Carnicería Macías, que se encuentra en la esquina de Primera Junta y Pellegrini, expuso que es su caso particular “la disminución del consumo ha sido paulatina y es casi permanente. En enero y febrero no estuvo muy acentuado, medianamente la venta se mantuvo estable, obviamente menos que años anteriores, tal vez un 20 o 30 % menos en comparación al 2020, pero marzo viene peor que febrero. Tampoco noto un aumento en el consumo de pollo o de cerdo, sino que la disminución es total, es de cantidad de compradores. Por ahí el cliente viene de forma más espaciada y cuando lo hace no lleva una cantidad grande, adquiere lo del día. Hace rato ya no existe la compra semanal o quincenal”. 

En Siga La Vaca, ubicada en Avenida Ameghino 44, la situación fue similar en estos últimos meses. Hicieron un balance y aseguraron que el consumo de carne vacuna “bajó muchísimo, un 60%. Creo que se debe al aumento diario. Acá se baja dos o tres veces por semana carne y siempre viene con más aumento. Por eso nosotros estamos reemplazando con mucho cerdo, mucho capón, para buscarle la alternativa al novillo porque está insostenible. Se están vendiendo mucho los cortes más económicos, mucha carne picada y mucha aguja común. Cuando viene la gente generalmente lleva lo diario, a no ser cuando se cobra la tarjeta Alimentar. Ahí se estira un poquito más y se da un permitido. Después son compras chicas o de dos o tres comidas y el asado del fin de semana prácticamente lo hemos reemplazado por el cerdo”. 

Los consumidores 
Para conocer los hábitos de consumo de los tresarroyenses, este diario hizo una encuesta online –modalidad virtual- a familias, que si bien no busca tener un rigor científico, tuvo por finalidad lograr un acercamiento hacia las situaciones y hábitos en los hogares. 

Todos los encuestados respondieron que consumen carne vacuna en sus hogares, pero un 60% lo hace entre una y dos veces a la semana, y el 40% lo hace entre tres y cinco veces. Ninguna familia incluida en el relevamiento se alimenta de carne vacuna todos los días. 

En cuanto al volumen de compra, un 40% sólo adquiere lo que va a consumir en el día, mientras que un 33.3% busca llevar carne para toda una semana y el 26.7% compra para llenar la heladera y tener para más de siete días. 

Por último, se consultó sobre qué cortes adquieren los clientes con más frecuencia y el más votado (con un 66.7% de consenso) fue la carne picada. En segundo lugar estuvo la bola de lomo y cuadrada y compartieron el tercer puesto el asado y el vacío.





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Néstor García: “En Tres Arroyos no hay precios exorbitantes”

La Voz del Pueblo consultó al secretario general del Sindicato de la Carne de Tres Arroyos, Néstor García, quien destacó que “el trabajo de los distintos frigoríficos va en alza. Algunos trabajan más y otros menos, pero el trabajo en general es más o menos el mismo, por lo menos en la zona”. 

En cuanto a la suba de precios, opinó que “se mantiene bastante normal. Acá es totalmente distinto a los precios que dicen que vale la carne en Buenos Aires. Yo por lo menos consigo asado a menos de 500 pesos en Tres Arroyos, no a 800 como dicen los medios nacionales. El Frigorífico Anselmo por ejemplo tuvo la semana pasada oferta de asado a 490 pesos”. 

En ese mismo sentido, puntualizó que “acá nadie paga 700 u 800 pesos el kilo de asado y las carnicerías que lo venden a ese precio son las menos. Yo creo que en Tres Arroyos no se ha visto una baja muy grande en el consumo porque justamente no ha habido unos precios exorbitantes. Si bien ha subido y la plata no alcanza, pero se debe a que todo ha aumentado”. 

Agregó además: “Yo conozco muchas carnicerías de barrio que trabajan un montón. El domingo por ejemplo el carnicero me dijo que no le había quedado nada. Entonces es rarísimo, porque se dice que baja el consumo pero acá los carniceros venden todo”. 

Analizando la razón por la cual en Tres Arroyos se trabaja con esos valores, razonó que “hay un sinceramiento en los precios o bien es gente coherente la que los decide acá. La verdad no sé en qué se basa eso. No sé si será porque el flete es mucho más barato, es decir, que no hay tantos intermediarios, por ende no tiene ese valor agregado y es más directo el consumo. Son varios factores que por ahí ayudan a que no sea tan alto el valor de la carne en nuestro distrito”. 

En conclusión, finalizó su análisis diciendo que “la carne sigue siendo algo medianamente accesible para la gente en Tres Arroyos. Lo que pasa es que por ahí con los sueldos que estamos manejando, la plata no nos alcanza a nadie, porque suben los servicios, sube la nafta, sube todo. Pero tenemos un lugar privilegiado con respecto a los precios en las carnicerías”.