El Campo

Lo aseguró el presidente de la entidad Miguel Schiariti

CICCRA sobre el posible cierre de las exportaciones de carne: "No creo que se animen”

10|04|21 21:06 hs.

Lo aseguró, en diálogo con Tranquera, el presidente de la entidad, Miguel Schiariti, al referirse a los dichos de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, quien advirtió con adoptar esa medida ante la suba de precios. “Es una bravuconada más del Gobierno”, agregó. Además, se refirió a un informe de CICCRA, sobre que el consumo interno de carne bovina durante los primeros 3 meses del 2021 fue el más bajo en 18 años.

Los datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA) muestran que las exportaciones vacunas crecieron 11,8% interanual durante el primer trimestre, pero la realidad fue muy distinta en el mercado doméstico. 

En el relevamiento de la entidad empresarial, se reflejó que el consumo de carne vacuna tuvo su peor trimestre en 18 años, al alcanzar un volumen de 527.300 toneladas equivalentes a res con hueso, lo que representa casi 175.800 toneladas mensuales y una caída del 4,3% respecto al mismo período del 2020. 

En este contexto, la secretaria de Comercio Interior de la Nación, Paula Español, aseguró que “no le temblará el pulso” al Gobierno en cerrar las exportaciones de carne si los precios siguen subiendo. Para conocer su mirada sobre los dichos de la funcionaria y profundizar sobre los datos del informe, Tranquera se contactó con el presidente de CICCRA, Miguel Schiariti.

-¿Cuál es tu opinión sobre los dichos de Español? 
-Es una bravuconada más del Gobierno. No creo que se animen a hacerlo por dos o tres motivos. El primero de ellos es que la Argentina necesita los 2500 a 3000 millones de dólares de las exportaciones. No puede darse el lujo de perder el 10% de las exportaciones agrícolas. 

Por otro lado, el cierre de las exportaciones implicaría la pérdida de puestos de trabajo, es en los conurbanos de las ciudades donde están las fábricas exportadoras, y eso influiría de manera negativa en las elecciones de medio término. El tercer motivo es que no creo que Paula Español quiera ser la nueva Moreno (Guillermo, ex secretario de Comercio Interior) de este Gobierno.

-¿La realidad económica es la razón fundamental por la cual se explica esta baja del consumo? 
-El principal factor de la caída del consumo sigue siendo la pérdida del poder adquisitivo del salario. Estamos en un momento en que toda la economía tiene precios nuevos. En tres meses tuvimos hubo un 12% de inflación y los salarios están atrasados. Los dos o tres gremios que cerraron paritarias, lo hicieron con un 28% a 30% (de incremento) a darse a lo largo de todo el año. Pero hasta ahora han dado un 5% o 6% de aumento. Es decir, nada.

-El acuerdo que hizo el Gobierno nacional con algunos frigoríficos, que acaba de renovarse al menos hasta el 15 de abril, para ofrecer cortes populares a un costo menor, ¿considerás que puede ayudar a revertir esta situación?
–En absoluto. No sirve para nada. Es solo un anuncio de propaganda política. Porque si bien es mucho el esfuerzo que hacen los exportadores al vender más baratas unas 6 mil toneladas, los argentinos consumimos, por mes, 175 mil. Es un 3% o 3,5% del total. 

-Con las nuevas restricciones anunciadas por el Gobierno a causa de la pandemia, ¿podría agravarse esta merma en la demanda? 
-Toda medida que genere el aumento de los despidos, o el impedimento de salir a trabajar a aquellos que lo hacen por su cuenta, atenta contra el poder de compra y por lo tanto afecta al consumo. 

-Estos bajos niveles en el consumo se comparan con los que había apenas terminada la crisis del 2001-2002. ¿Qué diferencias encontrás con aquel momento?
–Los 49,3 kilos (per cápita) es 1,2% apenas superior que lo consumido hace 18 años, en el 2003. Pero hay una diferencia, en aquel momento la crisis era tan grande ,y la gente tenía tan poca plata, que el reemplazo de la carne se hacía por papas o fideos. Hoy, además se reemplaza con otras proteínas animales como el pollo, por ejemplo. 

-Más allá del tema económico, ¿los cambios de hábito en el consumo también influyeron?
-Hace unos 10 años que, lentamente, vienen cambiando los hábitos de consumo a partir de la modificación en la genética de pollos y cerdos, con la que se le dio mayor productividad a ambas especies y entonces han podido despegarse del precio de la carne vacuna, siendo opciones más baratas. 

Esto junto a una corriente de variación en la dieta, hizo que hoy se coma lo mismo o más pollo que cortes vacunos. Actualmente, estamos en 49,200 kilos (per cápita anual, proyectados) de carne vacuna, 51 de pollo y 14 de cerdo. (Tranquera)