El último enfrentamiento de Luca Vildoza (8) contra un equipo tresarroyense fue en el Zonal de Selec

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Luca Vildoza

De chico maravilló en Tres Arroyos, ahora va por la NBA

08|05|21 17:18 hs.

Por Jorge López de Ipiña

El arribo de Luca Vildoza a la NBA lo ubicará en la estadística como el 15° argentino en jugar en la máxima competencia basquetbolística del mundo. Su brillante paso por el Baskonia y las pinceladas mágicas mostradas en la Selección Argentina, llevaron al marplatense a ser contratado por un emblema del básquet mundial, New York Knicks. 

Pero este artículo no es una nota sobre estadísticas ni balances de Vildoza en España, Liga Nacional o con la albiceleste, sino la cercanía que tuvo semejante figura con el básquet de Tres Arroyos cuando era un joven y empezaba a destacarse en categorías formativas. La primera vez que Luca se enfrentó a un equipo de nuestra ciudad fue en el Zonal de Clubes Sub-15 del año 2008. El torneo fue organizado por Argentino Junior y el pequeño Vildoza, de tan sólo 13 años, llegó a la ciudad con el porte del apellido, su padre es un famoso ex jugador, pero con pocas expectativas de ser un jugador destacado de la competencia. Bajito, delgado y con dos años menos que la mayoría de los jugadores de la competencia el ahora jugador de los Knicks pasó siendo uno más por la competencia. 

El verdadero crecimiento de él se vio al año siguiente, cuando también en un Zonal de Clubes Sub- 15 disputado en Mar del Plata, su Quilmes organizó la competencia. Allí compitió Argentino Junior y los jugadores del Bicho quedaron sumamente sorprendidos al ver el cambio en la talla y capacidad anotadora. En ese entonces Luca Vildoza empezaba a destacar en la selección de Mar del Plata, ya tocaba la Liga Nacional siendo parte del equipo del Cervecero y las convocatorias de selecciones nacionales menores eran una realidad en él. 

Desde ese entonces Luca no tuvo a nivel clubes la posibilidad de volver a cruzarse con equipos de Tres Arroyos, pero si lo hizo vistiendo la camiseta de la Roja en los Zonales; primero en el año 2010 en el Zonal Sub-15 que se disputó en Olavarría y posteriormente en el Sub-17 de 2011 escenificado en La Feliz. Mientras que la última vez que se vio las caras contra un equipo de la ATB fue en el Zonal de Mayores en 2016, torneo que se disputó en Olavarría y se consagró campeón. 

Su plasticidad para moverse en todos los lugares de la cancha, la facilidad que mostraba no sólo para llegar al gol, sino para generar juego y asistencias, lo mismo que esa particular intensidad para defender, lo signaban como un jugador distinto. Y aquí debo abrir mis sentimientos y confesar que, en Olavarría, cuando jugó el partido inaugural ante Tandil, me maravilló. Hizo de todo, y todo bien. Pero claro, al día siguiente nuestro seleccionado debía enfrentarlo, y como no podía ser de otra manera, esa mañana dominguera lo terminamos sufriendo, los chicos adentro de la cancha y nosotros desde las tribunas. 

De ese viaje me traje dos cosas inolvidables: mi hijo Gabriel jugó su primer Zonal vistiendo la camiseta de la ATB y Vildoza se posicionó en un lugar incomparable de preferencias sobre lo que me ha tocado ver en estas lides. 

Al año siguiente la linda historia se repitió en Mar del Plata, donde esta vez Tres Arroyos fue un rival más duro pero la Roja, desde su calidad, repitió el título. Estas dos experiencias me despertaron un “compromiso” placentero como fue seguir su carrera, interesarme en su crecimiento desde su Quilmes amado, y todo lo que vino después hasta estos días, donde su llegada a la NBA me despertó otra alegría. 

Campazzo y Garino también 
Facundo Campazzo es la gran figura del básquet argentino de estos tiempos. Su excelente temporada como rookie de Denver en la NBA ha elevado al cordobés a niveles mundiales que ya rozaba con su liderazgo en el majestuoso Real Madrid y el plus que siempre dio con la Albiceleste. 

En línea con Vildoza y el recuerdo que traemos en este espacio, Campazzo también estuvo en Tres Arroyos para dejar atónitos a todos los que se acercaron a ver la final de la Liga Junior 2008 en el estadio de Argentino Junior. Peñarol y Bahiense del Norte disputaron el tercer partido de la serie y allí el base milrayita condujo a su equipo al título. Dueño de una velocidad pocas veces vista, una intensidad mental gigante y un nivel de paciencia casi nulo, el 7 de los Nuggets combinó una actuación ofensiva muy buena, un nivel de defensa brillante y una cantidad de cambios por enojo y rabia que deben estar en algún récord, y todo eso en nuestro terruño. 

Patricio Garino fue otro argentino  que estuvo en la liga más grande del mundo y jugó en Tres Arroyos en dos oportunidades. La primera experiencia del alero fue en el año 2009 cuando enfrentó a Quilmes por la fase de grupos de la Liga Junior. El flaco que destacaba en la selección argentina Sub-17 no pudo arrebatarle el triunfo al Cervecero en un gran partido disputado en la Caldera de Sarratea. Pero Pato tuvo revancha. En el año 2012 llegó a la ciudad para jugar su último torneo con la selección de Mar del Plata en el Zonal Sub-19. La Roja ganó ese torneo de punta a punta, barrió a sus rivales y le regaló al deporte local la posibilidad de ver de cerca un deportista que preparaba las valijas para irse a la Universidad George Washington a jugar la NCAA y que posteriormente compartiría equipo con Manu Ginóbili en los Spurs. 

Garino cargaba sobre sus poderosos hombros el peso de una fama que se avecinaba y en nuestras canchas reafirmó ese liderazgo de un Mar del Plata campeón. Su brillante labor me permitió en aquel momento, escribir en estas páginas varias cosas destacables de él; y todo fue por mérito propio, no tuve nada de regalía con su juego, mis comentarios reflejaron su calidad. Y por esas cosas que reflejan a las buenas personas, a las familias agradecidas y de profundos valores humanos, días después llamó al Diario la madre de Garino, una mujer nacida en De la Garma que agradeció nuestras publicaciones y el respeto con el cual tratamos a su hijo. 

El mismo respeto por el básquet y la vida que todos estos chicos, llámese Vildoza, Campazzo o Garino, por nombrar a los últimos, han expuesto para llegar a la cúspide. Y nosotros, los tresarroyenses, podemos regodearnos por haberlos visto competir cara a cara con nuestros chicos.