La Ciudad

Día de la Cooperación

Los dulces beneficios del cooperativismo

03|07|21 09:08 hs.

La Cooperativa Apícola Los Arroyos es un muy buen ejemplo de los beneficios que se consiguen a través del movimiento cooperativo. Y también, es una muestra clara de lo que hay que trabajar y el esfuerzo que hay que hacer para ir cumpliendo los objetivos. Eso es lo que deja claro en sus respuestas Omar Barnetche, presidente de la entidad que hoy nuclea 36 apicultores de la región. 


En una rápida síntesis de estos 14 años de vida (la cooperativa fue fundada en 2007), Omar -apicultor de vasta experiencia y que asesora uno de los grupos de Cambio Rural apícola que funcionan en la Chacra de Barrow bajo el paraguas del INTA-, enumera los logros más importantes alcanzados por la entidad. 


Omar Barnetche preside la cooperativa conformada por apicultores de la región


El desarrollo de una marca para comercializar la producción fraccionada, la compra de un terreno en el Parquecito, la construcción de un galpón, la compra de equipamiento para montar una sala de extracción y una fraccionadora, la adquisición de insumos y materiales a mejor precio, la venta de la miel a valores superiores por la suma de volumen, entre los aspectos más destacados.

 “En todos estos años se fue avanzando, todo hecho a pulmón, porque somos pequeños y medianos productores. Por año recibimos 1.200 tambores de miel y gran parte de esa producción de los asociados se comercializa a través de la cooperativa para lograr mejores negocios. Lo mismo con la compra de insumos, al adquirir volumen tenemos ventajas”, cuenta.

 Cuando dice que “hacemos todo a pulmón”, no es una frase hecha. La obra del Parquecito, donde levantaron un galpón para instalar la sala de extracción y la fraccionadora de miel, fue realizada en un gran porcentaje por los asociados. Sin dudas que ese es el mayor logro de Los Arroyos 

“El terreno lo compramos hace tres años y el año pasado terminamos de levantar el galpón que está acondicionado con una zona limpia, intermedia y sucia, con baños, y con todas las habilitaciones necesarias”, indica. 

“La producción de la cosecha que finalizó en marzo fue la primera en que pudimos usar la sala. Una vez finalizada la extracción de miel, en el resto del año, se monta en el mismo sector la fraccionadora”, describe. 

Ese es el gran objetivo que la cooperativa tiene por delante. Terminar todos los trámites para poder salir al mercado con su marca. Los tiempos se estiraron más de la cuenta por culpa de la pandemia, pero en el mediano plazo debería solucionarse. “Lo que buscamos es darle valor agregado a nuestra producción a partir del fraccionado. Apuntamos al mercado local, que nuestra miel se conozca en la zona, y también a la exportación”, dice Omar. 



Además de defender mejor el precio de su miel, el productor recibe el tambor vacío y no necesita salir a comprar uno nuevo tal cual le ocurre cuando vende a granel a la exportación. “Es un doble beneficio”, destaca Barnetche. 

Basado en su experiencia, Omar asegura que la fortaleza del sistema cooperativo está dada en que se pueden conseguir una serie de beneficios que no están al alcance de otras empresas o firmas individuales. 

“Nosotros por ser cooperativa conseguimos un tipo de línea de crédito para realizar parte de la obra del galpón. Lo tramitamos a través del Ministerio de Desarrollo Agrario, que nos dio el dinero a devolver en kilos de miel”, cuenta como ejemplo.

 Como Tres Arroyos forma parte de la Red de Municipios Cooperativos, Los Arroyos tendrá facilidades para comercializar su miel una vez que finalice los trámites, en las góndolas de las distintas sucursales de la Cooperativa Obrera. 

“Todas esas cuestiones hacen que el productor se sienta acompañado y respaldado al formar parte de la cooperativa. Porque además siempre recibimos apoyo y capacitación del INTA en la parte técnica. Son distintas ventajas que hacen que sea valioso integrar la cooperativa”, dice Omar.