Patricio Kuhlmann (arriba) y Lucas Mulder, junto a sus flamantes adquisiciones (Caro Mulder)

Claro, Reta y Orense

Nuevas lanchas para dos pescadores

Como Claromecó, la pesca artesanal se renueva

03|07|21 20:58 hs.

A la par de la localidad, la pesca artesanal sigue creciendo en Claromecó. Si bien ya no es la principal fuente de sustento de quienes residen allí todo el año -lugar que desde hace un tiempo ocupa el rubro de la construcción-, continúa generando puestos de trabajo estables y las generaciones se suceden a bordo de las tradicionales lanchas amarillas. 


Declarada el año pasado como bien del Patrimonio Cultural y Turístico de Claromecó, otra muestra de la vigencia de la actividad es la reciente llegada de dos nuevas embarcaciones, adquiridas por dos de los referentes de la pesca artesanal en Claromecó: Lucas Mulder y Patricio Kuhlmann. 


Lucas Mulder ya tiene instalada la cabina y le faltan algunos detalles para poder estrenar su nueva lancha con la temporada de mero (Caro Mulder)


Con una eslora de 12,30 metros, 2,80 metros de manga y 1.50 metros de puntal, la que esta semana llegó a manos de Kuhlmann se transformó en la lancha más grande de la localidad. “Está hecha de fibra de vidrio. Es bastante más grande que la que vengo usando, lo que te da más capacidad de pesca y mayor seguridad”, señaló Patricio, y agregó que la idea es que si la temporada de mero es buena, su intención es que ambas lanchas sigan entrando al mar. Una bajo su mando y otra con uno de los pescadores que en la actualidad trabaja con él, “Carlitos” Baigorria. 

Tanto Kuhlmann como Mulder apuntan a tenerlas listas para la temporada de mero, la más esperada por estas playas. “Arrancamos a fines de julio y dura hasta fines de octubre. Es un pescado caro, porque por ejemplo a uno de 4 kilos le sacan 1,5 kg de filet. Y se exporta entero”, explica Patricio.


Con un colaborador, Kuhlmann trabaja para tener su lancha lista "en unos 20 días" (Caro Mulder)


Consultado sobre cómo es el método de venta fuera de la temporada de mero, contó que cada salida se realiza sabiendo que va a haber comprador para una eventual buena pesca, para evitar salir sin la certeza de tener el pescado vendido. Es una de las medidas que toman para evitar pérdidas en una actividad en que cada buena jornada se festeja. 

“Yo pesco todo el año, es mi única actividad. Si te lo tomás con seriedad podés vivir de esto. Paramos un par de meses cuando llega el tiburón (cazón) a fines de noviembre, porque su pesca está prohibida, y retomamos a mediados de enero”, cuenta, y por eso también cobra importancia el tener la lancha nueva lista cuanto antes. “Por suerte donde la compré, que es el Astillero Benavídez de Tigre, hicieron un trabajo espectacular y me la entregaron un mes antes. Ya le pegué la cabina y le puse una planchuela de seguridad en el quillote. Así que si sigo a este ritmo cuando llegue el mero ya la voy a tener andando”.


"Si te lo tomás con seriedad podés vivir de esto", aseguro "Pato" Kuhlmann (Caro Mulder)


Semana ideal 
Una de las rutinas de los pescadores de nuestra zona es revisar con frecuencia los pronósticos del tiempo, dado que a falta de puerto el mar debe ser un aliado. Por eso es que estos días que se vienen, de temperaturas templadas, viento leve del norte y mar calmo, serán bien aprovechadas por cada uno de los que mantienen viva a la actividad emblema de Claromecó.