Claro, Reta y Orense

El Capitán de Navío Alberto Philippi

Hijo de un héroe de Malvinas y con una destacada trayectoria en la Armada

05|08|21 10:43 hs.


Al regresar del encuentro oficial con la Fragata ARA Libertad, ayer poco después del mediodía, varios chicos y también mayores le pidieron al Capitán de Navío Alberto Philippi tomarse una foto. Accedió con amabilidad ante cada requerimiento. 

Es director de la Escuela de Suboficiales de la Armada y llegó desde Bahía Blanca. “Vine en representación del director general de educación de la Armada. La Fragata y la Escuela de Suboficiales somos dos de las quince instituciones que están subordinadas a la Dirección General de Educación. Mi finalidad es acompañar a las autoridades de Tres Arroyos en este evento tan especial”, explicó. 

Marino y aviador naval. Con satisfacción, dijo que “gracias a Dios, a nuestro país y la Armada he acumulado una buena experiencia profesional desde la Antártida hasta Misiones e incluso fuera del país”. 

Lleva el nombre de su padre, Alberto, quien fue un héroe de Malvinas. Su avión fue derribado, pero pudo eyectarse y salvó su vida. “Es un orgullo llevar su apellido –subrayó-. Siempre digo lo mismo, espero estar a la altura de él y de gente que como él cumplió acabadamente con su deber cuando la patria lo requirió”. 

 Gratificante 
En la entrevista con La Voz del Pueblo, puso de manifiesto que “es muy gratificante para cualquiera de nosotros tomar contacto con la Fragata, porque es un símbolo de la Armada y del país”. 

Le otorgó relevancia a que “fue íntegramente diseñada y construida en la Argentina, el casco es diseño de un tresarroyense (Amelio D’Arcángelo). Cada vez que tenemos una actividad con la Fragata, se mezcla mucho lo profesional con lo sentimental”. 

Analizó la función del buque y expresó que “para nosotros es muy importante que los oficiales de las dos promociones que están haciendo el 49º viaje de instrucción, completen su ciclo de formación. Es fundamental, realizan cálculos astronómicos, la práctica en los cargos de la Fragata que van a tener en otros buques después, manejo de personal y de equipos de trabajo, son cuestiones esenciales de nuestra tarea”. 

Por este motivo, se trata de “una práctica profesional que cierra el ciclo de la escuela naval militar y la formación de los oficiales de la Armada”. 

Habló del afecto demostrado por la comunidad de Claromecó y los turistas, sobre lo cual manifestó que “es otra de las cuestiones en las que se mezcla el sentimiento con el deber. Ver el cariño que la gente tiene con su Armada nos redobla la responsabilidad en el cumplimiento de nuestra función”. 

En el cierre de sus apreciaciones, valoró la participación de chicos que pudieron acercarse a la Fragata en lanchas y embarcaciones. “Por la pandemia, hubo mucha pantalla y computadora. Es importante que puedan formar parte de esta jornada, que puedan apreciar la Fragata”, puntualizó.