Pedro Poliero, en el local donde desarrolla su actividad profesional

La Ciudad

Pedro Poliero, en el Día del Veterinario

“Estoy muy contento con la profesión que elegí”

06|08|21 12:01 hs.

En la República Argentina, la carrera profesional de veterinaria comenzó el 6 agosto de 1883, fecha en la que fueron inauguradas las clases del Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria. Cien años más tarde y mediante un decreto, el gobierno nacional decidió establecer que todos los 6 de agosto se celebre el Día del Veterinario, para conmemorar ese hito educativo. 


En nuestra ciudad, en calle Rauch 147 se encuentra la veterinaria Poliero. El médico veterinario Pedro Poliero es su propietario, nació el 10 de diciembre de 1964 en Tres Arroyos. Decidió a último momento dedicarse a esta profesión, justo antes de irse a estudiar a Tandil. Siempre le gustaron los animales y de chico, vivía sobre la avenida Ameghino, donde sus padres tenían un almacén. 

En diálogo con La Voz del Pueblo, celebrando su día, Pedro Poliero manifestó que “cuando había un animal atropellado, algo que era muy frecuente por aquel entonces en esa avenida, me desesperaba y no sabía qué hacer. Eso fue lo que me movilizó para hacer esta carrera. Me recibí en 1991 en Tandil. Empecé acá en esta veterinaria y hace 30 años ininterrumpidos que estoy trabajando”. 

Su familia siempre lo apoyó en el camino que eligió para su vida. “Arranqué de soltero, luego me casé y tuve tres hijos, de los cuales ninguno de ellos siguió veterinaria. Eso se debe a que con mi esposa, los dejamos elegir lo que a ellos les guste y los haga felices. Mi hija más chica sigue la carrera de acompañante terapéutico, el del medio hace diseño gráfico y el más grande, está dando las últimas materias para terminar arquitectura. Ahora están acá en Tres Arroyos y estudian en Mar del Plata”, agregó.

Un antes y un después 
El año pasado, vivió momentos delicados, ya que tuvo un accidente vial en la ruta y de frente, lo que le dejó una fractura. Cuando logró recuperarse, se inició la pandemia. 

En este sentido, recordó que “arranqué el 2020 medio caído porque no podía atender a la gente, no podía hacer fuerza. Estaba con muletas, pero pude salir adelante. Nunca hay que bajar los brazos. Poco a poco, fui sintiéndome mejor y pudiendo trabajar. Este último tiempo me ha ido bien, he podido repuntar en mi profesión y eso uno lo valora. De a poco me pude ir acomodando, pese a la difícil situación que se vive”. 

Su veterinaria es muy concurrida por toda la comunidad local y de la zona. “Yo me dedico a la parte que respecta a cirugía y traumatología, también doy un servicio de ecografía y recibo muchas derivaciones de colegas locales y de la zona”, subrayó Poliero. 

Su pasión y movilización por los animales hace que el trabajo diario, sea más sencillo. “Me dedico de lleno a los pequeños animales. Tengo un par de clientes que les atiendo una yegua, igualmente. El Día del Veterinario representa mucho para mí. Estoy muy contento con la profesión que elegí, me gusta mucho y no me representa una carga atender”.

Sostuvo que “disfruto de mi trabajo y eso es algo fundamental. Me llevó muy bien con los animales. Siempre tuve gatos y perros en mi casa, te imaginarás. Uno va aprendiendo a conocer el carácter de las mascotas y como atenderlas. Es una cuestión de tiempo”. 

Orígenes y agradecimientos 
Luego de recibirse en 1991 en la ciudad de Tandil, se vino a radicar directamente a Tres Arroyos. Recordó que “acá mi suegro tenía un taller y me prestó el local. De a poco, me fui haciendo conocido y transité mí camino. Me inicié en la casa de mis padres, y a los siete meses de estar ahí, mi suegro me cedió el local para trabajar más cómodo. Empecé a perfeccionarme en lo que es cirugía, traumatología y fui por esa senda”. 

El respaldo de la comunidad lo ha sentido desde siempre. Tiene una excelente relación con todos sus colegas. “Por allí me derivan casos y nos consultamos entre todos. Nos llevamos muy bien y se trabaja en equipo, lo cual está bárbaro. Hace más fácil la tarea diaria de los veterinarios. De manera continua, nos estamos capacitando porque la tecnología, cambia y avanza todo el tiempo. Los medicamentos también avanzan y cada vez hay cosas más nuevas”, explicó. 

Por último, hizo extensivo el saludo en su día a familiares, amigos, clientes y colegas. “Quiero saludar y agradecer a toda la gente que ha confiado en mí en casos difíciles y a todos mis colegas. Agradecer a mi familia también que siempre está presente”, finalizó Poliero.