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Se impuso a Garmense 3 a 1

Huracán no dejó dudas

27|09|21 10:45 hs.


Huracán mantuvo su perfecto andar por el mítico estadio Roberto Lorenzo Bottino, y con una clara victoria sobre Garmense por 3 a 1, ratificó su condición de único puntero en la Zona B del Torneo Oficial. 

Desde el mismísimo inicio del juego pareció que la visita llegó con la idea de atacar. Y tuvo un córner al minuto, el cual fue rechazado con los puños por el arquero Carrozzi; hasta aquí todo normal, pero en esa contra, el verde marcó mal, Huracán aprovechó a la perfección los espacios y puso a Henríquez mano a mano con la defensa desacoplada, lo cual llevó a Di Marco a cometer el penal que ejecutó el propio Henríquez, quien clavó la pelota en el ángulo izquierdo de Luengo. 

Y todo cambió; Garmense mostró algunas dudas, acusó el impacto y sus líneas no parecieron compactas. Pero sobre los 13’ Maldonado se “durmió” y Del Río casi aprovechó el regalito, aunque el defensor tuvo una rápida recuperación y trabó el remate. 

Siendo prolijo, manejando la pelota en media cancha y ganándole las espaldas a los volantes rivales, el Globo mostró superioridad. Pero a veces un equipo no necesita sembrar para cosechar; y sobre los 31’ Petersen le pasó la pelota algo alta a Luengo y el arquero, sin definirse qué hacer ni cómo pararla o cómo despejarla, se ahogó en un mar de dudas y la pelota se le escurrió entre las piernas entrando mansita al arco. 

Ahí el desconcierto en los de Méndez se eyectó, y encima su arquero Luengo insistió en llevar al límite las salidas desde atrás con pases cortos; porque en una se equivocó él mismo exigiendo a Petersen, quien perdió el balón; Huracán aprovechó el regaló y Ciccioli se disfrazó de goleador, como minutos después vio la roja por doble amarilla, lo cual reanimó un poco a la visita para el complemento. 

Pero en la segunda parte el Globo fue inteligente y superior, Henríquez debió trajinar más para cubrir el medio; Carrozzi tapó un buen mano a mano a Julián Del Río y la tranquilidad reinaba entre los de Gómez, aunque los centros lo ponían algo incómodos y mostraban cierta fragilidad. Y en un pelotazo, Maldonado y Carrozzi no se entendieron, Bautista Del Río los apuró, generó el error y aprovechando el rebote puso el descuento. 

Garmense nunca tuvo resto para una reacción más profunda, encima, sobre los 23’ Rebollini, quien se mostró lento, falto de distancia y fútbol, vio la roja. Ahí asomó la experiencia del local para manejar el ritmo, llevar el resultado al mejor puerto, mostrando que la victoria era merecida porque en el primer tiempo la diferencia fue abismal entre un equipo consolidado y otro que lucha por acomodarse en Primera.