Los hechos ocurrieron en Tres Arroyos

Policiales

12 años para el abusador, 9 para la madre de la víctima

Entregó dos veces a su hija de 13 años para que abusen de ella

28|09|21 11:44 hs.

Una mujer de 40 años fue condenada a la pena de 9 años de prisión por entregar a su hija de 13 años a los bajos instintos de su pareja, a quien también condenaron a la pena de 12 años de prisión.


La primera de las penas recayó sobre una mujer de 40 años que llegó a juicio privada de su libertad en la Unidad Penitenciaria N°52 de Azul, y cuyos datos filiatorios no pueden publicarse para preservar la integridad de la menor, a quien la Justicia local halló penalmente responsable del delito de “partícipe necesaria de abuso sexual con acceso carnal, agravado por su condición de encargada de la guarda, y por el aprovechamiento de la situación convivencia preexistente con una víctima menor de 18 años”. 

Mientras que un hombre sindicado como su pareja en aquel momento, un transportista de 54 años, oriundo de Adolfo Gonzales Chaves, identificado como Omar Ariel Pietralunga, quien llegó preso al juicio oral en la Unidad Penitenciaria N°19 de Saavedra, fue encontrado culpable del delito de “abuso sexual con acceso carnal reiterado –dos hechos- , agravado por la condición de guardador de la víctima”.

La pena fue dictada el lunes último por el citado órgano judicial tresarroyense, compuesto en esta oportunidad por las doctoras Claudia Cecilia Fortunatti, Daniela Fabiana Castaño y María Mercedes Rico, con la secretaría a cargo de la doctora Mónica Nancy Hali Sapag; ante la imposibilidad de actuación de las titulares, quienes tomaron parte de distintas instancias en la instrucción del caso.

Según se consideró probado en primera instancia por los magistrados, los hechos fueron dos y se produjeron durante los años 2012 y 2013, cuando la menor tenía 13 años, en el interior de la casa que compartían en Tres Arroyos, el hombre condenado y la madre de la víctima, y en el interior de un camión. 

En ambos casos, en el falló quedó establecido que existió cooperación de la madre cuando abusó sexualmente de la nena aprovechando su situación de vulnerabilidad.

Su madre la llevaba
Tal como consta en las fojas del juicio celebrado la semana pasada, la cooperación necesaria de la mujer fue clave para que los dos hechos por los que fue condenado Pietralunga se lleven a cabo, y consistieron en llevar a su hija a la habitación donde se encontraba la otra persona, a los fines de que se consumara el abuso y avalando su comisión, se indicó. 

También se la acusa de haber prestado consentimiento para que la menor sufriera otro abuso por parte del mismo hombre en el interior de un camión, ubicado en la vía pública de esa localidad. El peso de las pruebas que concluyeron en este fallo, había permitido que ambos sospechosos lleguen detenidos al juicio oral.