Ramón fue superado por el remate de Agustín Barrionuevo (Goyo)

Deportes

Torneo Clausura de Primera División

Otra vez festejó El Nacional

11|07|22 10:02 hs.

Una vez más, con autoridad, contundencia, efectividad y eficacia, El Nacional se adueñó del clásico de barrio tras derrotar a Villa del Parque por 2 a 0 con dos golazos de Ascensión y Agustín Barrionuevo, uno en cada tiempo. 


El triunfo Decano marcó dos realidades indiscutibles: la recuperación del nivel futbolístico del campeón y el acentuado mal momento de Villa. 

Con un gran marco de público y mucho color en las tribunas, el clásico empezó con un volumen de juego alto, donde los locales se acomodaron mejor en la tenencia y jugaron lejos de su arco. 

La visita, en su estilo característico, se abroqueló con firmeza, cerró espacios y se mostró dispuesto a contragolpear. Las ocasiones de gol no llegaban pese a un juego vertiginoso, hasta que a los 20´ llegaron dos consecutivas. Vannieuwenhoven exigió a Ramón y en el rebote Caballero no pudo darle dirección de arco a su remate; en la salida, Ozcáriz encontró el hueco, pisó el área y sacó un feroz remate que Serén pudo desviar en el primer palo. 

Tan sólo tres minutos después nuevamente Caballero no pudo colocar una pelota que le llegó “regalada” por la defensa local. De ahí en adelante, hasta el final del primer tiempo el juego en una meseta, pero con un pico altísimo cuando Simón Ascensión, parado en posición de 6, interceptó en el círculo central, el control de la pelota quedó alto y le permitió ver lo adelantado que estaba Ramón. Casi 50 metros recorrió la pelota, que se metió en el ángulo y le dio lugar a una explosión incrédula de todos los presentes, menos del autor del gol.

Mientras el juego ofrecía poco, la tribuna local se encargó de darle un tinte vergonzoso al partido. Con desmedida violencia intentaron agredir al primer asistente, arrojándole rollos de serpentinas y botellas llenas de líquido. Hechos que detuvieron el juego y no encontraron repudio de los representantes villenses.

Para el complemento y en desventaja, Villa volvió a ser el del arranque, tomó riesgos y tuvo en Gutiérrez y el ingresado Sánchez dos llegadas. 

El cambio de esquema sobre los 15´ le dio más ritmo, pero el cansancio se notó, los espacios se achicaron cuando el Aurinegro replegó sus líneas y la paciencia se le terminó al local. 

Si nada podía ser peor para los de Julián, la esperanza se terminó cuando Agustín Barrionuevo metió el segundo gol de la tarde. Tras una discutida infracción, el “11”, desde la punta izquierda del ataque, buscó el segundo palo y encontró red. Un gran gol que desató la fiesta en la colmada tribuna visitante y le bajó la persiana al partido.

Los 15 minutos jugados después del 2 a 0 no ofrecieron más que la expulsión de Pavesse; porque El Nacional no salió de su libreto, no dejó lugares ni tampoco tomó riesgos de la mitad de cancha para adelante y Villa, por su parte, cayó noqueado ante un presente que no encuentra luz y un futuro complicado en su lucha por quedarse en Primera.   






Add space 300x250x2