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Elke Aymonino

"Me sentí conmovida"

18|01|18 20:22 hs.

El haber visto al público de pie, en su Claromecó querido, fue una imagen que Elke Aymonino no borrará de su mente por un largo tiempo. La actriz y cantante de tango, quien se ha presentado en prestigiosos escenarios de Nueva York y de varios países de Europa, dejó todo en el Salón de Usos Múltiples de la Escuela 11.


La artista, que verano tras verano llega a Claromecó para disfrutar un descanso luego de un intenso año de viajes y presentaciones, fue una de las voces que jerarquizó el festival solidario a beneficio del Instituto Secundario que se llevó a cabo en la lluviosa noche del pasado martes, a la que le inyectó una fuerte dosis de energía. 

Aymonino no dudó ni un segundo cuando fue convocada para ser parte del evento. Y sus ganas por ofrecer un show de calidad fueron percibidas por el público que pudo disfrutar de su inconfundible voz y de una actuación digna de elogiar. Subió al escenario y, tras ser presentada por el conductor del festival, recibió un cálido aplauso. Pero cuando finalizó su última interpretación fue blanco de una ovación espontánea y generalizada, sobre lo cual sólo pudo mostrar sinceros gestos de gratitud hacia la concurrencia. 

"Me sentí conmovida y feliz. Feliz de corroborar que mi fidelidad a Claromecó no es en vano", expresó a este diario la cantante, al día siguiente de una "noche de lujo", tal como la propia artista la describió. 

La cantante fue parte del Martes Solidario, una propuesta que reunió a reconocidos músicos que, voluntariamente, se prestaron con el fin de darle una mano al Instituto Secundario Claromecó. Al escenario del SUM de la Escuela 11 también subieron Fabián Rodrigo, Sergio Pessina, Pablo Carrera (integrante de Los Jilgueros), Francisco Santarén y Plan B. "Todos los artistas fueron excelentes. Me llevé muchas sorpresas", mencionó la multifacética artista. 

Hasta ayer a la mañana, según dijo, Aymonino se encontraba "aturdida" por lo vivido. "Lo que más me conmovió, y vuelvo a utilizar esa palabra porque no encuentro otra, es que chicos, jóvenes y grandes estaban unidos por un motivo más que especial", indicó. 

Pero también valoró que su estado de "conmoción" fue por otro aspecto que vio en la noche del Martes Solidario y que no quiso pasar por alto. "La música une y hermana. Si hubo algo que pasó ayer -por el martes- fue que nos aunamos varios artistas para un fin común y no se manifestaron diferencias. Estábamos todos juntos. Me sentí muy cómoda y parte de esta comunidad. Yo tengo muy en claro que vengo a Claromecó por poquito tiempo y me voy. No vivo el invierno, ni el otoño ni la primavera del lugar", sostuvo. 

"Me sentí parte de una fiesta, de un rito de pura alegría. Son hechos en los que se celebra la vida y ayer -por el martes- sentí mucha vitalidad. Fue como una parada en la que la vida se vuelve más eterna, amable y amorosa. Sentí como que otro mundo es posible", describió con sencillez. 

Siempre vuelve 
Como todos los veranos, Aymonino, mientras descansa cerca del mar, encuentra en Claromecó sensaciones que la "desconectan del mundo".  

"Vengo todos los veranos y aprovecho para hacer una especie de balance de lo que fue el año. Fue un 2017 muy intenso. Hice una gira por Europa, precisamente por Alemania, España e Italia, un país al que nunca había ido a presentarme. Después me fui a Nueva York", manifestó. 

El aire natural, lleno de paz y tranquilidad que caracteriza a Claromecó transforma la realidad de la cantante. "Es como que tomo una distancia de lo que pasó y de mí. Empiezo a poner las cosas en su lugar luego de un caos tremendo. Acá bajo un cambio después de los viajes y las presentaciones, y puedo encontrarme conmigo misma", expresó. 

"En Claromecó recargo las pilas y tomo envión para lo que venga", subrayó Aymonino, a quien la espera un nuevo año con una cargada agenda de viajes, presentaciones y proyectos. 

Aymonino, a su talento, lo acompaña con formación, dedicación y, sobre todo, pasión. El tango es su debilidad y lo demuestra en cada una de sus presentaciones.

Ante eso, no es extraño que quienes aún no la conozcan artísticamente se sorprendan cuando observan el potencial que tiene. Sucede en La Plata, donde reside, y en otras latitudes lejanas a sus afectos, en cuyos lugares también asombra. "En el extranjero admiran mucho al artista argentino. Somos gente que nos arreglamos con poco y no exigimos mucho. 

Saben que no fallamos y conocen la pasión que tenemos por lo que hacemos. No pueden creer la sangre que le ponemos y por eso creo que somos muy requeridos", indicó en el cierre.