Policiales

Dos casos

A casi seis meses del último hecho, los asaltos violentos volvieron a la ciudad

19|02|18 09:26 hs.

A Tres Arroyos se le acabaron otra vez los privilegios del destino. Mientras en las localidades vecinas abundan casos como los ocurridos ayer y, a días de completar un semestre sin que trasciendan oficialmente robos calificados violentos en esta ciudad, la racha de paz se cortó con dos hechos que tuvieron como víctimas a personas mayores, una de las cuales continuaba internada de manera preventiva en la Clínica Hispano y las otras tres estaban en sus domicilios, pero con secuelas visibles de una golpiza. 


Todo comenzó en la noche del sábado, en la casa de Antonieta De Bártolo Fusaro, de 94 años, a quien habían ido a visitar su hija María Fusaro y su esposo Néstor Zucaro, en la calle Sadi Carnot 970. 


En Sadi Carnot 670 los delincuentes entraron por la puerta del frente y redujeron a sus víctimas en pocos segundos.


Durante la sobremesa, dos delincuentes armados y encapuchados irrumpieron en la casa y los amenazaron mientras les exigían la entrega de dólares, "tenían una información equivocada, porque no fue un caso al voleo. Por más que la puerta haya estado abierta, ellos querían entrar acá", comentó María Fusaro a LA VOZ DEL PUEBLO, mientras que, en horas de la mañana, alrededor de las 6.30, una pareja de delincuentes entró en la casa de Héctor Uzcudún, en el barrio Residencial, a quien también le hicieron pasar un mal momento luego de golpearlo con un palo antes de escapar con apenas un teléfono celular. 


En Humberto Primo 164, el empresario Héctor Uzcudún fue sometido a una golpiza y los ladrones se llevaron un celular


Fueron dos casos de esos que hace casi seis meses que no se escucha en esta ciudad (el último tuvo como protagonista a Susana Chabagno en su casa de la calle Roca), y que encienden la alarma otra vez como en una época que parecía lejana. 

Sometidos en casa 
La experiencia del matrimonio Zucaro y la señora Fusaro fue de alto contenido violento. Los delincuentes primero apartaron a la abuela y ataron con precintos a Héctor Zucaro, mientras que usaron medias y telas para practicar un nudo rudimentario a su esposa María. 

Según recordó la propia mujer a LA VOZ DEL PUEBLO, cuando los ladrones ya estaban fastidiados ante la inexistencia de dinero, intentaron probar suerte en la casa de Zucaro, para lo cual, uno de ellos se retiró al otro inmueble, mientras su compañero permanecía con las víctimas reducidas en la vivienda de Sadi Carnot. 

En esa casa fue donde, ya cansado de golpear a las víctimas y amenazarlas sin que nada le permitiera obtener dinero, le dijo a María Fusaro que la iba a quemar, "me dijo que me iba a desfigurar con agua hirviendo", recordó la mujer. 

Esa situación hizo que Zucaro logre la manera de zafar de los precintos y se trence en una pelea con el delincuente, a quien María, que también había logrado sacarse sus ataduras, le provocó un corte con un machete en su hombro izquierdo, aunque esa herida no fue suficiente para parar la pelea entre el ladrón y su marido. 


María Fusaro. Su rostro es el testimonio de la violencia sufrida en el asalto en la casa de su madre


"Fueron unos momentos en los que intento llamar por teléfono a la policía y me dí cuenta que habían cortado las líneas, entonces empiezo a gritar pidiendo auxilio y otros vecinos que estaban en la vereda me escucharon y llamaron al 101. En eso, veo como el delincuente se va corriendo". 

Horas más tarde, a unas 11 cuadras de ahí, el reconocido empresario Héctor Uzcudún, fue asaltado por una pareja de delincuentes que, valiéndose de un palo, le provocó distintas lesiones que motivaron su internación en la Clínica Hispano Argentina. 

Ese episodio duró pocos minutos y los ladrones se llevaron solamente un teléfono celular.

En las últimas horas de ayer, la DDI, instruida por la doctora Natalia Dello Russo, de la UFI N° 6, realizaba al menos dos allanamientos en distintos domicilios de nuestra ciudad, donde según se supo, se habrían obtenido resultados positivos, aunque no trascendieron detalles de esos procedimientos.