La Ciudad

Desde la Redacción

Una práctica que se profundiza

08|04|18 12:00 hs.

La actitud de Carlos Sánchez de intentar descalificar a LA VOZ DEL PUEBLO en un acto netamente institucional, como la sesión inaugural del Concejo Deliberante, es inédita. Se trata de un encuentro en el que se realiza un análisis de la gestión, de la relación con los bloques y se expresan las perspectivas para el futuro. Pero el intendente utilizó una parte no menor del discurso para agraviar y expresarse con hostilidad sobre este diario. 


Más allá del escenario y las circunstancias, la principal limitación que encuentran sus palabras es que no desmintió ninguno de los artículos publicados en nuestras ediciones. Simplemente señaló que los funcionarios pueden equivocarse, “pero no hacen de lo público un uso privado”. 

No es un tema de los funcionarios, sino del perfil y las características que tiene su gestión. Hay una información incontrastable que si el municipio expusiera -por ejemplo, en su página web- no haría más que confirmar el uso de recursos públicos con un interés particular. La nómina del personal incorporado como contratado o en planta permanente es reveladora en este sentido. 

No son pocos los ingresos por un vínculo familiar directo o indirecto, o bien a partir de una relación de cercanía. Sin un concurso que permita poner en igualdad de condiciones a todos los interesados. Elevando discrecionalmente el dedo para ubicar allegados o hacer favores, con el dinero -por supuesto- que aporta cada contribuyente. ¿No es acaso esto hacer de lo público un uso privado? 

La nómina del personal incorporado como contratado o en planta permanente es reveladora sobre la manera en que se utilizan los recursos públicos


En febrero, el diario informó los inexplicables beneficios otorgados a un locutor y periodista incorporado a la Secretaría de Seguridad. A tal punto que hizo en el verano su programa desde Claromecó sin la necesidad de presentarse al trabajo en el área mencionada. Vale reiterar, es pagado con el dinero público. Son situaciones avaladas por el jefe de Gabinete, Hugo Fernández, y que el intendente Carlos Sánchez conoce perfectamente. 

Sería bueno saber si ambos funcionarios se mostrarían tan liberales en caso de tener que pagar los salarios, en puestos creados a medida, de sus propios ingresos. 

No es un caso excepcional. Por el contrario, el valor que tiene reflejarlo es que define una forma de proceder. 

Mientras de manera razonable se establecen topes de horas extras a los trabajadores por motivos económicos, surge una clara contradicción: la creación de cargos con la única finalidad de que funcionarios o colaboradores perduren en la estructura del Estado municipal. Aún no llegó al Concejo la respuesta a un pedido de informes, que se basa en una pregunta muy concreta: ¿cuál es la tarea asignada a Javier Kristensen, ex coordinador de prensa, en el Juzgado de Faltas? 

La ampliación del gabinete en diciembre de 2015 no hizo más que aumentar los ingresos del jefe de Gabinete o bien garantizar más lugares; extraoficialmente, se admitió que una de las subsecretarías se creó “por un tema de jubilación” de quien fue designado para ocuparla. Nuevamente, paga “Juan Pueblo”. 

Otro interrogante 
La función pública, bien ejercida, requiere una dedicación plena. Estar dispuesto a viajar, hacer gestiones, tener el teléfono siempre encendido para recibir un llamado y ser convocado, brindar el tiempo que sea necesario. Pero hay un reconocimiento económico importante. Carlos Sánchez señaló en la sesión inaugural que “muchos de nosotros dejamos nuestras actividades particulares, nuestra vida profesional, para trabajar desde el municipio en el crecimiento de nuestro distrito. Para algunos significó pérdidas de afectos y amistades, distancia o fracturas en el seno de sus familias, dolores y peleas. También, por qué no decirlo, alguna satisfacción y alguna alegría, de las menos”. 

Con absoluto respeto, surge un interrogante: ¿cuántos funcionarios municipales resignan dinero porque tenían o podrían tener en el sector privado un trabajo mejor remunerado? En el recientemente incorporado y bienvenido Boletín Oficial, se pueden encontrar los salarios (decreto 197, del 30 de enero). El intendente tiene un sueldo básico de 194.744 pesos, más 19.474 de gastos de representación; el jefe de Gabinete, de 104.327; el sueldo para el cargo de secretario privado es de 55.641; en el caso de los secretarios, asciende a 76.507 pesos; subsecretarios, 59.119; directores, 48.686; entre otros. Son montos a los que se les agrega la bonificación por antigüedad y se les descuenta el aporte para el Instituto de Previsión Social, IOMA e Impuesto a las Ganancias. 

Guarda silencio sobre temas inconvenientes y de tanto en tanto, esta vez en la apertura del año legislativo, arremete con un enojo que ya es recurrente


¿No son acaso ingresos de magnitud? Por cada 500 pesos remunerativos de aumento que percibe un trabajador categoría 2, se incrementa en 7000 pesos el sueldo del intendente, cobra 3750 pesos más el jefe de Gabinete y 2550 cada uno de los secretarios, por citar los principales ejemplos. Así lo establecen las escalas fijadas a través de normas legales. 

Pareció no tomar una justa dimensión, cuando dijo “dejamos nuestras actividades particulares, nuestra vida profesional”. Asumen una gran responsabilidad, que es retribuida, y no tiene sentido que enumere una mayoría de consecuencias familiares negativas, como si fuera una actitud generosa o un sacrificio que hacen por la población. Hay quienes llevan muchos años alternando cargos y no se muestran precisamente desesperados por partir. 

En la Justicia 
En su discurso, ante los concejales, indicó que “bajo la línea editorial marcada claramente por su señora directora, sirven a patrones tan menores como la injuria y la impunidad”. 

El intendente nunca pidió disculpas a los tresarroyenses por el ingreso de cinco policías y un estudiante en la desaparecida Policía Local con títulos secundarios truchos, adulterados. Se enojó cuando este diario realizó informes y transcribió grabaciones que involucran al ex secretario de Seguridad, Ricardo Magrath. Sin embargo, Asuntos Internos desafectó a los policías, el estudiante fue apartado y la causa ha sido elevada a juicio. 

Por entonces, LA VOZ DEL PUEBLO llevó a la Fiscalía y puso a disposición todos los elementos que había obtenido, para que sea la Justicia la que determine y aclare lo sucedido. Hubo una denuncia anónima previa que llegó a manos de la por entonces fiscal Verónica Vidal en base a dos casos. La investigación periodística permitió ampliar la información y detectar más hechos irregulares; al publicarse, la consecuencia directa fue evitar que la ilegalidad se extienda en el tiempo. Todo lo contrario a la impunidad, que endilgó Sánchez al describir el accionar de este medio. 

Sin cambios 
No hubo desmentidas que hayan generado la necesidad de reformular o modificar una información. Tendría relevancia que al utilizar el término injuria, Carlos Sánchez mencione puntualmente qué artículos incurren en falacias o faltan a la verdad. 

Es cierto que en el verano se otorgó una asistencia técnica de 70 horas mensuales, por “caminatas saludables”, a la esposa del director de Deportes, Guillermo Orsili. La actividad no se realizó. Quizás cumplió las horas con otras tareas, pero no corresponde y –como lo dijo oportunamente este medio- es cuanto menos una desprolijidad. 

Es cierto que ya con Orsili desempeñando la función, su suegro y otro miembro de la familia crearon una empresa que es la encargada de los cronometrajes en maratones y carreras de ciclismo de Deportes. Tal vez el servicio sea bueno y el costo conveniente, argumentos que también se dieron a conocer. Es bueno que se sepa, porque está relacionado con el uso de recursos públicos. Aunque moleste y provoque reacciones. 

Es cierto que Gustavo Oosterbaan renunció a la conducción del CRESTA por las fuertes presiones impulsadas por el propio intendente para que entregue la base de datos, en el afán de utilizarla para la campaña electoral. “Le dije a Sánchez que era un delito”, declaró Oosterbaan días después en una entrevista en nuestra redacción. 

Se podría seguir en una enumeración mucho más extensa. Son hechos conocidos y analizados. La reiteración y el repaso resultan inevitables, como un necesario ejercicio de memoria ante la absoluta falta de autocrítica de quien conduce los destinos del distrito. 

Perdió la tranquilidad y la templanza. Guarda silencio sobre temas inconvenientes y de tanto en tanto, esta vez en la apertura del año legislativo, arremete con un enojo que ya es recurrente. Síntoma de una manera de administrar el poder que no cambió, al contrario se profundizó, pese al contundente mensaje que las urnas le dieron al vecinalismo el año pasado.