La Ciudad

Solidaridad

Manos Unidas, barrio a barrio, puerta a puerta

08|04|18 12:27 hs.

Son muchas las personas que destinan parte de su tiempo para ayudar a los demás en nuestra ciudad. Existen grupos solidarios y agrupaciones conformadas con el fin de brindarle soluciones y contención a quienes lo necesitan. Cristina Ruiz lo sabe bien porque formó parte de algunos, pero algunos hechos particulares no la convencían y decidió armar su propio espacio, en el que la premisa es el contacto cara a cara, tanto con el que dona como con quien recibe la ayuda.


“Nosotras trabajamos sobre la necesidad. Si vos necesitás una cocina, o un pantalón, o un medicamento, lo que sea, vamos a hacer lo posible porque te llegue algo en condiciones, limpio, no algo que se te rompa al otro día y la necesidad se mantenga”, comienza con firmeza Cristina.

Con esa idea como eje, armó hace unos cuatro meses un grupo en Facebook denominado “Manos Unidas Ts As”, al que al poco tiempo sumó a Belén Daria, acompañante terapéutica. “Somos un grupo solidario que junta donaciones, juguetes, mercadería, ropa, y le brindamos apoyo escolar a los chicos”, agrega Belén. Cuando hablan de los chicos, se refieren a los vecinos de Cristina, ya que Manos Unidas tiene su centro de operaciones en Jujuy al 1040, en una de las viviendas del Plan Federal.

“Por ahora estamos todos en mi cocina, nos acomodamos como podemos. Empecé a edificar adelante, estamos haciendo un salón para poder dar actividades culturales y talleres”, contó Cristina


“Por ahora estamos todos en mi cocina, nos acomodamos como podemos. Empecé a edificar adelante, estamos haciendo un salón para poder dar actividades culturales y talleres. Cuando lo podamos techar vamos a tirar abajo la pared de la cocina para que quede un ambiente grande y podamos entrar todos”. 

Además de las actividades con los chicos de su barrio, los fines de semana Cristina y Belén se visten de payasas y salen a recorrer los barrios periféricos de la ciudad, golpeando puerta por puerta. “Vamos a lugares nuevos y a otros que nos contactan desde el grupo de Facebook. La gente abre la puerta y ahí estamos nosotras dos, vestidas de payasas. A algunos les encanta y nos hacen pasar, y a otros no”. 


Las chicas tienen armado desde hace unos meses un grupo en Facebook denominado “Manos Unidas Ts As”


Con los pies en el barro 
En los barrios, las chicas se empapan de las necesidades, y prometen volver al fin de semana siguiente. “Se sorprenden cuando nos ven volver, no se lo esperan”, afirma Belén. “Hacemos una especie de encuesta, cuántos son y si necesitan algo. Si no necesitan les preguntamos si están en condiciones de colaborar. Si pueden ayudar les pedimos una moneda o un alimento. Con las monedas compramos las cosas que nos piden (remedios, leche, calzado), y con la mercadería hacemos cajas y las llevamos el otro fin de semana a los que necesitan”, completa. 

Otro de los pilares de Manos Unidas es no manejar dinero ajeno, pero a veces hay excepciones. “Si bien no trabajamos con plata, hemos hecho colectas para casos particulares. Para algún medicamento o alguien con alguna discapacidad que necesite algo en particular, pero solo en esos casos salimos a buscar ese tipo de colaboración”, aclaran.   

El nuevo espacio 
Los meses que Cristina y Belén llevan con Manos Unidas fueron justo los de calor, por lo que la mayoría de las actividades las pudieron hacer al aire libre, en el patio de la casa de Cristina. Pero el invierno se acerca y al salón que vienen construyendo le falta el techo y las aberturas. 

Dado que además de la merienda, a los chicos se les brinda contención y ayuda escolar con las dos maestras que colaboran en el grupo, terminar el salón se transformó en la tarea prioritaria de Manos Unidas. “Hasta ahora lo construimos todo nosotras, con ayuda de familiares y amigos. Pero ya llega el frío fuerte y necesitamos apoyo para poder terminar. Estamos recibiendo materiales y chapas”. 

Consultadas sobre si reciben colaboración del arco político local, aseguran que en algún momento se acercó algún concejal, pero que solo quedó en promesas. Aclaran que la idea es no mezclarse en política y que por eso apuntan a que la ayuda llegue de particulares. Aunque si llega y es desinteresada, toda colaboración es bienvenida.

“La idea es que los chicos vayan a merendar, hagan los deberes y se lleven la vianda para la noche, pero ya no entramos en mi casa”. 

El contacto con “Manos Unidas Ts As” se puede hacer desde Facebook, al grupo que tiene el mismo nombre. También se pueden comunicar por teléfono al (02983) 15346605 o directamente en la casa de Cristina, donde día a día construyen el futuro salón, en Jujuy al 1042.