La Ciudad

Falta de presencia del Estado

Boca, un barrio lleno de promesas y desilusiones

19|05|18 09:39 hs.

Calles en mal estado, falta de señalización, terrenos abandonados, carencia de servicios básicos y una gran cantidad de perros que atropellan a los vecinos del Barrio Boca. Se trata de la enumeración de quejas y reclamos que este diario recogió de parte de los propios habitantes de esa zona de la ciudad, quienes, igual que los tresarroyenses que viven dentro de las cuatro avenidas, también afrontan sus obligaciones tributarias. 


La cuadra del 400 de calle Talcahuano fue el punto de encuentro. Desde allí, un grupo de vecinos alzó la voz para hacer público un reclamo que en reiteradas oportunidades llegó al municipio, pero que hasta el momento han sido ha pasado desapercibido. 

Son los mismos habitantes que, además de haber pedido mejores condiciones de vida en ese sector de la ciudad, no ocultaron su desilusión por las promesas de asfalto que recibieron tiempo atrás desde el Estado municipal. Las promesas, por ahora, quedaron en palabras. Mientras tanto, las entoscadas y castigadas calles del Barrio esperan por, aunque sea, un mínimo acondicionamiento.


Una propiedad ubicada en calle Talcahuano al 400 presenta un estado que genera cierta disconformidad en vecinos del Barrio Boca


En primera persona 
La falta de mantenimiento es una de las principales falencias que los vecinos del Barrio Boca ven. Y no dudaron en transformar en palabras lo que viven día a día en esa zona de la ciudad. “Como todos saben, el barrio tiene muchos años pero sigue careciendo de servicios. Es una cuestión de vital importancia que todavía no se resolvió”, indicó Sabrina Albornoz, quien, además, en segundo escalón, habló de “falta de mantenimiento” en ese punto de la ciudad. 

No solo se quedó en el reclamo y fue más allá de lo que se ve a simple vista. “El barrio creció mucho en los últimos años. Eso se tendría que haber acompañado con una planificación en obras. Se lotearon muchas manzanas y con el Procrear se construyeron muchas casas, pero hay servicios que no están”, expresó la vecina, refiriéndose a una red cloacal adecuada y al esperado asfalto. 

Albornoz dejó en claro que desde la comunidad del barrio se elevaron numerosos reclamos a las correspondientes áreas municipales, pero no tuvieron, ni siquiera, la respuesta esperada. “Otra cuestión importante es el tema del asfalto, una obra que en su momento se anunció pero que todavía estamos esperando. Hay una interna. Se echan la culpa uno hacia el otro y los que quedamos en el medio, con desilusión y todo, somos los vecinos”, subrayó Albornoz, quien agregó: “Hay una gran ausencia del Estado municipal”.  

La chatarra, presente
La presencia de chatarra y autos abandonados en una precaria vivienda ubicada al 400 de calle Talcahuano también fue foco de descontento por parte del grupo de vecinos del Barrio Boca que dialogó con este diario.

“En octubre del año pasado se hizo una especie de desarmadero, no solo en ese terreno sino que también en la vereda. Además hay varios perros hambrientos que atacan a la gente que pasa”, sostuvo otro de los vecinos, quien además alertó que ese improvisado depósito “es una fuente tremenda para que se reproduzcan ratas y roedores”. 

“Cada tanto se hace alguna limpieza, pero al poco tiempo está igual o peor que antes. No es para nada saludable”, agregó. También recordó las promesas electorales basadas en el pavimento para el barrio, sobre lo cual todavía se sigue esperando. 

“En las publicidades políticas hablan todo el tiempo que se va a hacer en el Barrio Boca pero, por ahora, nunca vimos la ejecución de la obra”, indicó. 

Esther suele caminar con frecuencia por las calles del Barrio Boca a la hora de hacer sus mandados cotidianos. Y al momento de salir, la presencia de numerosos perros deambulando por el barrio hace que tenga que pensar dos veces el trayecto a recorrer. 

“No se puede pasar por esta cuadra. Nadie hace nada. Ya decidí que no paso más por acá”, comentó la señora, con un alta dosis de resignación cuando se refirió a la intersección de las calles Talcahuano y Rodríguez Peña. Elsa, a su turno, sintió la necesidad de decir que el barrio “está postergado”. 

“Hay mucho terreno abandonado, perros por todos y muchas otras cosas para reclamar. Además, de Las Heras al 1300 en adelante no hay nada. Falta gas, cordón cuneta y cloacas. En Aconcagua al 600 pasa lo mismo”, manifestó. 

En tanto, Julio Rodríguez se sumó al reclamo de la comunidad del barrio y también dio su punto de vista. “Queremos que no haya un terreno para juntar chatarra. Se junta mucha basura en la vereda y eso hace que haya ratas por todos lados”. 

“Estamos cansados de poner veneno y nadie hace nada. Que el dueño viva como quiera pero nosotros, en el barrio, queremos vivir limpios”, expresó el vecino, en alusión al panorama que ve en una propiedad de Talcahuano al 400. 

Al igual que el resto del grupo, Julio espera por el asfalto. “Se prometió algo que nunca se cumplió. Nos dijeron que estaba el proyecto y la plata de Provincia, pero acá seguimos como siempre”, concluyó.