Deportes

El sensei Justo Gómez llegó a la ciudad

El karate sumó conocimientos

23|05|18 10:18 hs.

Tres Arroyos contó con una visita ilustre para el karate, ya que llegó el sensei Justo Gómez, quien brindó una clase para la escuela que dirige María José Legarreta, capacitó a los profesores y también evaluó a los alumnos para cambiar de cinturón. 


En diálogo con la prensa, el sensei destacó: “Estoy muy feliz de estar acá. Estamos haciendo una clase donde los chicos van a repasar todo lo que se les va a tomar en el examen, también los profesores están haciendo un repaso general y una capacitación. Los chiquitos están haciendo una clase preparatoria para el examen, después viene el examen para la graduación a otro cinturón, es el primer examen que hacemos en Tres Arroyos así que es toda una emoción". 

La evaluación estuvo a cargo del propio Gómez, aunque aclaró que “estamos todos los profesores observando y yo en este caso evaluando". 

Al preguntarle sobre la disciplina y las características de la misma, Gómez desarrolló: "El karate comenzó como una autodefensa, como los ciudadanos de Okinawa no tenían permitido usar armas hicieron de su cuerpo un arma. Pero para transformar su cuerpo en un arma tienen que tener su mente preparada para que sea tan fuerte su determinación que su cuerpo pueda ser usado como un arma y defenderse contra armas. Eso trae un poder mental, una convicción, una determinación al practicante que su cuerpo entero se transforma en un arma, pero para lo que se usa actualmente es para mostrar al ser humano el poder que tiene en su mente, la determinación y esto puede cambiar totalmente su actitud ante la vida, y puede ayudarlo para vivir mejor en los días de hoy. No es para pelear, es justamente para no pelear y tener la capacidad de resolver las cosas antes que ocurren, si tuviera que ocurrir un caso determinado tiene el cuerpo formado como un arma, pero no es lo que buscamos". 

La historia del sensei en el plano deportivo es muy rica, al igual que su formación que es muy particular y le ayudó, según el mismo contó, a ser mejor en combate.

"Competí desde los 12 años, primero en mi región, después a nivel nacional, a los 20 años salí a competir, primero a Australia y después a varios continentes y países. Nací en el campo, en el monte, lo que me permitió tener una formación casi instintiva, algo más bien animal, lo cual me hizo mantener mi aspecto instintivo a flor de piel y eso me permitió ser un combatiente a nivel mundial. Después me fui domesticando, pero en los torneos mundiales lograba superar a mis oponentes por hacer aflorar ese aspecto mío que en Europa u otros continentes son más educados y les cuesta ir a la parte animal. Pelee con todo tipo de oponentes, lo que me permite a mi ver que uno puede desarrollar dentro de sí una capacidad ilimitada que nos permite hacer cualquier cosa que queramos hacer, entonces a los alumnos míos no los formo para campeones del mundo, el que quiere competir va a competir y lo voy a apoyar, pero lo que sí voy a hacer es ayudarlos a pensar que ellos pueden soñar, que ellos pueden vivir lo que sueñan, y eso es posible hacerlo. Hago que ellos puedan llegar a lo que sueñan".

Desde la escuela 
La encargada de la escuela en la ciudad es María José Legarreta, que se mostró contenta con la llegada de Justo Gómez. “Representa muchísimo para la escuela, es más que meritorio y en los resultados se ven reflejados el sacrificio y la lucha diaria. Las satisfacciones que te da el karate son muchas, no solamente uno va adquiriendo confianza sino también crecimiento como persona”, destacó. Para aquellos interesados en participar, Legarreta indicó que “no hay límite de edad, desde los cinco años el que quiera se puede sumar”. 

Actualmente las clases son los martes y jueves en el Sindicato de Empleados de Comercio de 20.30 a 21.30. El sensei también dio su opinión de la profesora local, que hace poco rindió un nuevo examen, y sobre ella valoró: "Fue un poco duro el examen, siempre es muy exigente, porque fue al final de 7 días durísimos. Se arranca a las 4 de la mañana durante todo el día hasta las 12 de la noche con entrenamiento intensivo sin parar, entonces rendir un examen después de eso es un poco duro, pero justamente el cinturón negro debe tener ese tipo de pruebas para sí mismo para enfrentar todo lo que tiene que transmitir después, debe ser ejemplo en su vida. Es algo que nos gusta, sentimos que cada vez nos formamos más fuerte y obviamente uno tiene tanto entusiasmos que vuelve a ir y en ese volver a ir vuelve a crecer".