La Ciudad

Obra de interconexión eléctrica

Intesar: “es una obra de interés público y no se puede detener”

25|05|18 19:05 hs.

La empresa Intesar (Integración Eléctrica Sur Argentina S.A.) tiene la aspiración de finalizar en diciembre la obra de interconexión eléctrica entre Bahía Blanca y el área de Mar del Plata. Entre otras instalaciones, incluye una estación transformadora en Vivoratá y una ampliación de la estación transformadora de Bahía Blanca, sobre la ruta 51. 


El ingeniero Alfredo Valoppi, quien en septiembre de 2017 se incorporó como gerente de la obra, señaló en una entrevista realizada en LA VOZ DEL PUEBLO que “abarca 450 kilómetros de línea de transmisión. La estación transformadora nueva en 500 kV con derivaciones en 132 kV, porque hay alimentación a Villa Gesell, Mar del Plata, Balcarce, entre otras”. 

Al analizar la importancia de los trabajos, manifestó que “es una mejora para una gran superficie de la provincia de Buenos Aires, una obra prioritaria, de interés público y no se puede detener”. 

La audiencia pública sobre este proyecto tuvo lugar el 26 de junio de 2014, mientras que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) dispuso en una resolución del mencionado año afectar “el trazado de la línea a servidumbre administrativa de electroducto”. 

450 

Los kilómetros de línea que se completarán cuando culminen los trabajos 


Valoppi explicó que “la ley establece, mediante muchos coeficientes, la manera de establecer el pago a los propietarios de campos por donde pasa la línea. Se toma en cuenta el valor de la tierra, no de las mejoras, la superficie que afecta, entre otros parámetros”. 

300 
El número aproximado de propietarios de establecimientos rurales con los que la empresa debió negociar una indemnización 


En caso de que los productores no acepten el aporte que fija la ley, “se recurre a un mandamiento judicial para acceder a los campos y avanzar con una obra que –reiteró- es de interés público”.

Dos reclamos 
Este diario publicó el sábado 19 una nota con Alejandro Braceras, quien planteó su malestar porque –según indicó- Intesar ingresó al campo sin haber abonado la segunda parte del pago. En tanto, el martes 22, se dio a conocer un planteo similar de Javier Di Marco; “Esta gente no ha cumplido con su palabra. Nunca abonaron el total de lo que habíamos acordado”, indicó a este diario. 

Al ser consultado sobre ambos casos, Valoppi dijo que “a Braceras personalmente le lleve los cheques del segundo pago, los puse sobre la mesa y le pedí que los acepte. ‘Quiero la platita’, fue su respuesta. Le solicité, ‘recibílos, yo hago un trabajo de un día en tu campo, después cobrás y seguimos la tarea’. No los aceptó. Tenían fecha de mayo y junio; ahora deberá que esperar que los emitan de vuelta. Ingresamos a partir de una decisión judicial”. 

Sobre Di Marco, indicó que fue notificado en abril de 2017. “Aunque estaba el aval judicial, se negoció un acuerdo con un monto en dólares. Lamentablemente no pudimos cumplir en tiempo y forma. Pero se fijó en dólares para que el propietario no pierda dinero. Me molestó que hable de usurpación, no puede decirlo. El área legal de la empresa está analizando la forma de proceder”. 

La interconexión eléctrica atravesará establecimientos de unos 300 propietarios; “algunos tienen kilómetros, varias parcelas afectadas”, puntualizó. 

Y mencionó que cuando la negociación se realizó con un abogado, “siempre fue mejor que con el resto de los propietarios. Tienen en claro que es una obra pública, no hay forma de pararla. Se acuerda, según los parámetros legales, o el ingreso se concreta con una medida judicial”.  

La ejecución 
El ingeniero señaló que ya se cumplió más del 60 por ciento de la obra y explicó que “tenemos como cronograma la fecha de terminación a fines de diciembre de este año”. 

En su análisis, consideró que “ahora que empezamos con el extendido de conductores se supone que vamos a tener el acceso totalmente liberado. Que haya algún propietario negado hizo que la obra civil demorara mucho más de lo previsto”. Describió en la entrevista la incidencia en el empleo. 

“Tenemos casi 400 personas trabajando –afirmó-. Es un número que se está incrementando, porque las nuevas tareas aumentan la cantidad de gente necesaria. Casi el 60 por ciento de ese personal es local, el resto proviene de diversos lugares del país”. 

Sobre los operarios de nuestra ciudad, enumeró que “hay personal de seguridad e higiene, de enfermería, técnico, un ingeniero, un contador, en el área de seguridad, mecánicos, aquellos que se desempeñan en la obra civil, administrativos, gente de recursos humanos, choferes, para la limpieza”. 

Agregó que se alquilan propiedades para dar alojamiento a aproximadamente cien personas y le otorgó relevancia a que “compramos todos los insumos para las viandas en la ciudad”. 

Admitió que en un determinado momento “se produjeron conflictos y se agotó la capacidad de financiación de algunos proveedores, estamos tratando de cancelar la deuda lo antes posible”. 

Finalmente, comentó que “con el ingreso del nuevo Gobierno, en diciembre de 2015, “lógicamente la obra fue auditada. Un tiempo estuvo parada, pero la empresa conservó a todo el personal y le pagó el ciento por ciento del sueldo. Fueron meses”.